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Dark Pleasures (DH2)- Capítulo Final
Kangin lo miró con una sonrisa satisfecha, como si el
vampiro no fuese más que un mosquito zumbando alrededor de su cabeza.
–¡Ooooh! Mira cómo tiemblo…
Changsu lo observó con incredulidad.
–¿Es que no hay modo de asustarte?
Kangin le lanzó una escueta mirada.
–Me he enfrentado a una legión romana con sólo una espada
para protegerme. ¿Por qué iba a asustarme un Daimon de tres al cuarto, que no
pasa de ser un semidiós con complejo de inferioridad?
Changsu siseó y le enseñó los colmillos. Agarró una ballesta
que había en la mesa y la cargó con una flecha de acero.
–Aprenderás a no burlarte de mí. Soy un enemigo demasiado
poderoso.
–¿Y por qué? ¿Qué te hace tan especial?
–Mi padre es Baco. ¡Soy un dios!
Dark Pleasures (DH2)- Capítulo 29
–¡¿Tú?! –gritó Leeteuk, al tiempo que corría hacia la
puerta. Top lo atrapó.
–No tan rápido.
–¿Cómo has podido? –le preguntó a su ex, antes de girarse
para lanzar una furiosa mirada a Changsu–. No entiendo porqué estás aquí.
¿Cómo…?
El Daimon sonrió.
–Por favor, no conviertas la situación en un manido cliché.
Ya es bastante odioso haber tenido que recurrir a un plan tan burdo para
capturar a Kangin. ¿Qué esperas, que ahora abandone el plan para que puedas
escapar y matarme? –Meneó la cabeza–. Yo también veo películas malas, ¿sabes?
En ese mismo instante, sintió a Changsu en sus pensamientos.
Lo sintió hurgar y rebuscar entre sus recuerdos. La cabeza empezó a dolerle y
todo comenzó a dar vueltas a su alrededor, mientras por su mente pasaban las
imágenes más horribles. Imágenes de Changsu abrazándolo, acariciándolo. Y de su
aliento sobre el cuello…
Y, por si eso fuera poco, la cosa empeoró más. Leeteuk
sintió que las barreras que protegían su mente caían bajo la presión de su
brutal asalto.
Dark Pleasures (DH2)- Capítulo 28
–Puedo sentir sus emociones, señor. Escucharle. Su mente es
un torbellino de sentimientos y temores: ¿Puede conseguir que sea suyo? ¿Le
ama? ¿Podrá amarle algún día? ¿Lo ama de verdad? ¿Hay la más mínima oportunidad
de estar juntos o se está engañando a sí mismo?
Leeteuk tembló al escuchar sus dudas más íntimas en boca de Shindong.
Se detuvo al llegar frente a él y le alzó la barbilla para mirarle a los ojos.
Leeteuk sintió que esos ojos le taladraban el alma, mientras
que era incapaz de ver un indicio de los sentimientos de Shindong en esas
profundidades plateadas. Lo único que veía era su propio reflejo en los
cristales oscuros de las gafas.
Cuando él volvió a hablar, Leeteuk escuchó su voz
directamente en la cabeza.
–Y la pregunta que más te inquieta es cómo salvarlo sin
perder a tu hermano en el proceso.
–¿Cómo sabe todo eso?
Él le dedicó una extraña sonrisilla.
–No puedes imaginar hasta dónde llegan mis poderes.
Dark Pleasures (DH2)- Capítulo 27
Kangin se despertó poco tiempo después. Al levantarse se dio
cuenta de que la mayor parte de las heridas habían desaparecido. Se quitó las
vendas manchadas de sangre y las tiró a la papelera, situada junto a la puerta.
–¿Leeteuk? –lo llamó, asomándose al pasillo.
Nadie contestó. En la casa no se escuchaba ningún sonido,
todo estaba en silencio. Aún estaría fuera.
Cogió su ropa y entró al baño. No tardó mucho en ducharse,
afeitarse y vestirse. Una vez aseado, volvió a la habitación. Se detuvo en la
puerta al ver a Leeteuk. Llevaba unos vaqueros muy ajustados y una sudadera
negra que ocultaba esas curvas que él se moría por acariciar. El pelo suelto le
daba una apariencia muy sugerente.
Se acercó en silencio a él, que estaba de espaldas, y vio
que estaba mirando la papelera. Sin hablar, inclinó la cabeza y le mordisqueó
el cuello.
En cuanto sus labios la rozaron captó su aroma. No era
Leeteuk.
Era Heechul.
Kangin retrocedió, alejándose, mientras Heechul se giraba
para mirarlo frente a frente. Aún tenía la cara magullada por la paliza que le
habían dado los secuaces de Changsu y llevaba un apósito sobre los puntos de
sutura. Se agachó, medio cojeando, y adoptó una postura de ataque.
Dark Pleasures (DH2)- Capítulo 26
Minho se dio la vuelta para marcharse pero, en un abrir y
cerrar de ojos, Kangin se levantó y se plantó delante de él. Su Escudero lo
miró, furioso.
–Quítate de en medio.
La expresión de Kangin era la misma que adoptaría un padre
infinitamente paciente frente a un adolescente rebelde.
–Minho, no voy a morir.
–Sí, claro. ¿Cuántas veces crees que el último Dark Hunter
que mató Changsu le dijo lo mismo a su escudero antes de que lo convirtieran en
un Dark Hunter extra crujiente? –Se libró de las manos de Kangin encogiéndose
de hombros y salió de la casa como alma que lleva el diablo.
En la mandíbula de Kangin comenzó a palpitar un músculo
mientras cogía el móvil y marcaba.
–Shindong –dijo tras una breve pausa–, tengo un Escudero
renegado que creo que se dirige al Barrio Francés en un Jaguar nuevo, modelo
XKR descapotable de color antracita. ¿Puedes detenerlo antes de que cometa una
estupidez?
Con el ceño fruncido por la preocupación, miró a Leeteuk a
los ojos y siguió escuchando a Shindong.
–Sí, gracias.
Dark Pleasures (DH2)- Capítulo 25
Una vez Kangin acabó de comer y llamó a Minho, Leeteuk lo
acompañó al aseo del segundo piso, para ayudarlo a darse un baño.
Kangin permaneció totalmente inmóvil mientras él le
desabrochaba la camisa, se la quitaba y hacía lo propio con los pantalones. Su
miembro se endureció con el roce de sus dedos.
–En realidad, hace siglos que no tomo un baño de verdad.
Siempre me ducho.
–Bueno, bañarse es mucho más divertido… te lo prometo.
–Poniéndose de puntillas le dio un ligero beso en los labios.
Kangin se dejó llevar y se metió en la bañera, siguiendo sus
órdenes. La sensación del agua caliente deslizándose sobre su piel, era
maravillosa.
Leeteuk se quitó la ropa y se metió con él en la bañera. Lo
rodeó con los brazos pero, en cuanto Leeteuk comenzó a moverse sobre su cuerpo,
los viejos recuerdos se apoderaron de él. Al instante, volvió a estar en su
antiguo hogar y era Junho el que lo bañaba; era su mirada distante la que veía.
Leeteuk notó que se quedaba rígido.
–¿Te he hecho daño?
–Apártate, déjame salir –le dijo, haciéndolo a un lado. Algo
iba mal. Algo malo le estaba sucediendo.
Dark Pleasures (DH2)- Capítulo 24
Inyoung acabó de atender a Kangin justo cuando Minho salía
por la puerta.
–Debe dolerte mucho. ¿Qué te ha sucedido exactamente?
–He sido un imbécil.
–Muy bien, Imbécil –continuó Inyoung, con brusquedad–, vamos
a tener que entablillar esas piernas y aquí no tengo lo necesario.
–¿Puedo usar el teléfono? –le preguntó Kangin. Inyoung se lo
acercó, mirándolo con el ceño fruncido.
Mientras marcaba, Leeteuk continuó limpiándole la sangre del
rostro.
–¿Cómo puedes actuar con tanta normalidad? –le preguntó–.
Debes estar sufriendo una agonía.
–Los romanos me torturaron durante un mes, Leeteuk. Créeme,
esto no es nada.
Aún así, sufría por él. ¿Cómo era capaz de soportar todo ese
dolor?
No pudo evitar escuchar la conversación de Kangin con la
persona a la que había llamado.
Dark Pleasures (DH2) Capítulo 23
Kangin agarró las cuerdas y tiró de ellas con todas sus
fuerzas, asaltado por una nueva oleada de pánico. Tenía que calmarse. Lo sabía.
Pero los recuerdos de las torturas a las que fue sometido en Roma lo
angustiaban.
–¿Qué te pasa? –le preguntó el Daimon, acercándose–. Estás
un poco pálido, comandante. ¿Acaso estás recordando la humillación de tu
derrota? ¿O las manos de los soldados romanos mientras te clavaban en la cruz?
–¡Vete al mierda! –Kangin liberó con el dedo del pie la hoja
retráctil oculta en la bota, y atacó a Changsu.
El Daimon se alejó de un salto, quedando fuera de su
alcance.
–¡Vaya! Me olvidé de esas botas. Una vez acabe contigo, el
siguiente Dark Hunter de mi lista va a ser ese viejo. Con él fuera de combate y
sin sus armas, ¿qué será de todos ustedes? –Inclinó la cabeza hacia la chica–.
Pórtate bien y quítale las botas al comandante.
Kangin apretó los dientes al ver cómo la mujer se acercaba.
El Código le permitía protegerse de los humanos que quisieran hacerle daño,
pero no era capaz de atacar a una mujer, y menos estando embarazada. No era más
que una criatura, aunque ella quisiera dar otra imagen.
Dark Pleasures (DH2) Capítulo 22
Al llegar a casa Kangin se detuvo en la puerta de la cocina
y observó a Leeteuk con curiosidad. Eran casi las cinco de la mañana y, según
parecía, estaba haciendo sopa y unos sándwiches.
¿Y esto?
Se movió como una sombra hasta ponerse a su espalda y lo cogió
de la mano.
Leeteuk alzó la vista con un jadeo, asustado hasta que lo
reconoció. Sin dejar de sonreírle, Kangin se llevó su dedo a la boca y pasó la
lengua a su alrededor, saboreando tanto la sopa como la piel de Leeteuk.
–Delicioso –le dijo.
–Pensé que te gustaría un poco de comida caliente, para
variar, cuando llegaras a casa. Debes sentirte muy solo cuando llegas a una
casa vacía y oscura, sin nadie que te dé la bienvenida.
No podía imaginarse cuánto. Lo miró, observando esos labios
abiertos que lo llamaban a gritos. Habían pasado muchos siglos desde la última
vez que alguien le diera la bienvenida al volver a casa. Siglos de inenarrable
soledad y abandono.
Dark Pleasures (DH2) Capítulo 21
–Kyuhyun, ¿estás seguro de que no puedes ayudarlo?
–Créeme, odio la regla de «nada de ayuda» tanto como tú.
Pero si intento echarle una mano, sólo conseguiré debilitar sus poderes.
Minho le ofreció el móvil.
–Llama a Heechul y avísale.
Al marcar el primer número, le asaltó otra duda.
–¿Quiénes son los Cazadores Arcadios?, ¿de dónde vienen?
–Son mitad humanos, mitad apolitas. Hay Cazadores Arcadios y
Cazadores Katagaria. Algunos de ellos utilizan sus poderes para fines no muy
altruistas.
–Pensaba que eran de los buenos.
–Algunos sí lo son, pero otros son asesinos.
–… con los poderes de un hechicero que puede viajar en el
tiempo y en el espacio –siguió Leeteuk, sintiendo que se le hacía un nudo en el
estómago.
Dark Pleasures (DH2) Capítulo 20
Leeteuk y Minho salieron de la ciudad y tardaron unos
cuarenta minutos en llegar a los pantanos.
Tras descender por un largo y sinuoso camino sin asfaltar,
llegaron a una enorme y vieja construcción que se asemejaba a un cobertizo. Si
no hubiera sido por las cerraduras que aseguraban las puertas, Leeteuk habría
creído que hacía por lo menos un siglo que no se utilizaba. Bueno, por eso y
por el extraño buzón que había en frente; negro y atravesado horizontal y
verticalmente por lo que parecían ser unos gigantescos clavos plateados.
–Kyuhyun es raro –le dijo Minho al ver cómo miraba fijamente
el buzón–. Cree que tener un buzón atravesado con clavos es divertido.
Abrió la puerta del cobertizo con el mando a distancia y,
cuando entraron para aparcar el Jaguar, Leeteuk se quedó boquiabierto. El
interior, hecho de ladrillos y vigas de acero, albergaba un Viper, una
colección de cinco Harley Davidsons y un pequeño catamarán, amarrado en el
muelle que había en la parte trasera del edificio.
–¡Guau! –balbució al fijarse en una Harley que estaba
apartada del resto, negra y reluciente bajo la tenue luz. Obviamente, era una
preciada posesión y recordó que era la moto que Kyuhyun montaba la noche
anterior.
Dark Pleasures (DH2) Capítulo 19
–Pobrecito, ¿qué vas a hacer sin tu casa?
–No lo sé. Supongo que tendré que llamar a la compañía
aseguradora; encontrar un lugar donde vivir… –su voz se desvaneció al pensar en
todas las cosas que tenía que hacer.
Tendría que reemplazar toda su vida. Abrumado, perdió el
apetito. ¿Qué iba a hacer?
Minho regresó y cogió el folleto informativo para
mostrárselo a Kangin, que esperaba en la puerta.
–Necesito que me hagas un favor. Tengo que matricularme a la
una; si no estamos de regreso para esa hora, ¿podrías rellenar el formulario en
la página web? Sé que necesitas dormir, pero tengo muchas ganas de coger
Historia Griega el próximo semestre.
–¿Por qué?
–Las clases las dará el profesor Lee y, según dicen, es muy
bueno.
–¿Lee Hyukjae? –le preguntó Leeteuk.
Dark Pleasures (DH2) Capítulo 18
–¿Puedo hacer algo por ti?
–Déjame que te abrace un poco más.
Al escucharlo, el corazón se le subió a la garganta. Se
quedó tumbado entre sus brazos, sintiendo el cálido aliento de él sobre la
garganta.
Kangin enterró el rostro en su pelo y aspiró el ligero aroma
que desprendía. Jamás se había sentido tan débil como en esos momentos; no
obstante, había algo en la presencia de Leeteuk que le daba fuerzas.
Has encontrado tu vía de escape.
Las palabras de Kyuhyun no dejaban de dar vueltas en su
cabeza. Cuando un Dark Hunter encontraba el modo de deshacerse de sus poderes,
podía volver a reclamar su alma. Era una opción que nunca antes había
considerado. Algo que jamás se había atrevido a soñar.
Podía volver a ser humano. De modo definitivo.
¿Pero para qué? Era lo que era. Un guerrero inmortal. Amaba
su estilo de vida. Amaba la libertad y el poder que le otorgaba.
Dark Pleasures (DH2) Capítulo 17
Leeteuk deseaba con toda su alma la cabeza de Junho en una
bandeja por lo que le había hecho. Pero sobre todo, deseaba reconfortarlo.
Quería aliviar el tormento que habitaba en su corazón. Borrar el dolor de su
pasado. Quería darle esperanza. Quería devolverle su sueño: una familia que lo
amara.
Y que Dios se apiadara de él, porque deseaba ser parte de
esa familia, deseaba ser su pareja.
Antes de poder detenerse, se inclinó y atrapó sus labios. Él
gimió ante el contacto y le rodeó la cara con las manos para devolverle el
beso.
Leeteuk lo saboreó como jamás lo había hecho con ningún
hombre. Podía sentir cómo Kangin le llegaba al alma mientras sus lenguas se
rozaban. Nunca había sido audaz en la cama, pero es que nunca había deseado a
un hombre como ahora lo deseaba a él.
Con todo su ser.
Enterró los labios en el hueco de su hombro y los ojos se le
llenaron de lágrimas de nuevo al encontrar el lugar donde Siwon le había
clavado el anillo, haciéndolo sangrar y dejándole otra cicatriz.
Tanto coraje. Tanto amor.
Dark Pleasures (DH2)- Capítulo 16
Leeteuk gruñó al sentir un lacerante dolor en la cabeza.
Cuando la luz regresó, encontró a Kangin tumbado desnudo sobre una fría losa de
piedra, inclinada en un ángulo de cuarenta y cinco grados.
Tenía los brazos y las piernas atados con cuerdas a unos
tornos. Estaba observando una vieja mesa, sobre la que se habían desplegado
toda clase de instrumentos de tortura. Dándole la espalda a Kangin y estudiando
con atención los artefactos, había un hombre alto, de pelo oscuro.
Se sentía solo, indefenso y traicionado. Sentimientos
aterradores para alguien que jamás había sido vulnerable.
La temperatura de la habitación era sofocante debido al
fuego que crepitaba en la chimenea. De algún modo, Leeteuk supo que era verano.
Las ventanas estaban abiertas. Kangin escuchó las risas en el exterior y se le
hizo un nudo en el estómago.
Era un día demasiado hermoso para morir.
El hombre que estaba junto a la mesa ladeó la cabeza. Se
giró abruptamente y lo miró con furia. Aunque era increíblemente apuesto, su
rostro estaba contorsionado por la ira, restándole parte de su belleza. Sus
ojos eran crueles y brillantes, semejantes a los de una víbora. Vacíos,
calculadores y carentes de compasión.
Dark Pleasures- Capítulo 15
Leeteuk deseaba a Kangin de un modo que iba más allá de todo
razonamiento. Apenas se conocían y aún así había un vínculo entre ellos.
Observó los atormentados ojos oscuros que lo miraban con
pasión y deseo. Él era lo que su madre llamaba «la otra mitad». Ésa era la
expresión que su madre usaba para describir a su padre, y Judith para referirse
a Jinhyuk.
Por primera vez en su vida, Leeteuk comprendía su
significado. No podía dejarlo escapar ahora que lo había encontrado.
No sin luchar.
Ajeno a los pensamientos de Leeteuk, Kangin se dio la vuelta
y le instó a regresar a la casa. Lo acompañó a una suite situada en la planta
baja.
–Puedes pasar la noche aquí. Te traeré algo más cómodo para
dormir.
Leeteuk vagó alrededor de la suntuosa habitación. La enorme
cama tallada parecía recién sacada de una antigua película.
Kangin regresó al instante con una camiseta negra y unos pantalones
de deporte.
Dark Pleasures- Capítulo 14
Después de colgar Leeteuk estuvo sentado unos minutos a
solas hasta que Kangin regresó. Se había puesto una camiseta negra de manga
larga que le marcaba los anchos hombros. Como llevaba las mangas alzadas,
Leeteuk pudo echar un vistazo al feo corte que tenía en el antebrazo.
–¿Eso es un mordisco del Daimon o un corte?
Kangin miró la herida mientras se sentaba en frente de él.
–Un mordisco.
Leeteuk se quedó helado.
–Tienes que curártelo, ¿no?
–No. Para mañana por la noche habrá sanado por completo.
–Sí, pero ¿no se supone que así te conviertes en vampiro,
con un mordisco?
Dark Pleasures- Capítulo 13
–Vaya –comenzó Leeteuk tan pronto estuvieron solos–, después
de todo eres capaz de ser agradable con alguien.
Se dio cuenta de que Kangin hacía un esfuerzo para suprimir
la sonrisa, pero acabó fracasando y sus labios se curvaron levemente.
–Sólo cuando estoy de humor.
Tras sacar de un cajón un tenedor y un cuchillo, cortó un
pedacito de pollo.
–Mmm esto está muy bueno –dijo antes de cortar otro trozo–.
Ten, tienes que probarlo.
Sin pensar en lo que hacía, Leeteuk dejó que Kangin le
acercara el tenedor a los labios y le diera de comer. Los sabores de las especias
inundaron su paladar en el mismo instante en que caía en la cuenta de lo íntimo
del momento que estaban compartiendo. La mirada de Kangin le dio a entender que
él había pensado lo mismo segundos antes.
–Está muy bueno –le contestó, alejándose un poco.
Sin decir nada más, Kangin se dio la vuelta y sacó un par de
platos. Mientras lo observaba, el horror de los acontecimientos cayó sobre él
como una losa.
Dark Pleasures- Capítulo 12
–Bueno, no soy ningun experto, pero el chico que está
detrás de ti tiene toda la pinta de ser un Daimon.
Apenas había acabado de hablar cuando un rayo impactó en la
espalda de Kyuhyun, enviándolo al suelo. Kangin lanzó una maldición, tiró de
Leeteuk hasta dejarlo tras el coche y saltó sobre el Lamborghini para perseguir
al Daimon que acababa de atacar a Kyuhyun. Los dos cayeron al suelo en mitad de
una violenta pelea.
Leeteuk se acercó a Kyuhyun, que estaba cubierto de sangre.
Con el corazón martilleándole en el pecho, intentó incorporarlo pero, antes de
que pudiera lograrlo, otro Daimon los atacó.
Reaccionando de forma instintiva, agarró el puñal celta que Kyuhyun
llevaba en el cinturón e hirió al vampiro en el pecho. El Daimon siseó de dolor
y retrocedió. Kyuhyun se puso en pie, arrebató el puñal a Leeteuk y lo clavó en
la espalda del Daimon, que se alejaba a la carrera. El vampiro desapareció con
un destello de luz.
Kangin salió de improviso de entre las sombras, respirando
laboriosamente mientras recogía el puñal de Kyuhyun del suelo para
devolvérselo.
–¿Estás bien? –le preguntó.
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yota´s news : De regreso?
Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas. Me gustaría decirle...










