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Pasión de Luna (DH6)- Final




—¡Comida!

Kwanghee se volvió ante el alegre grito de una voz que reconocía.

La amiga de Shin, Simi, apareció por la puerta con una resplandeciente sonrisa. Su largo cabello negro estaba trenzado a cada lado de su rostro, y tenía un brillante par de cuernos rojos en la cabeza. Vestía una falda corta de PVC negro, con calzas de rayas negras y púrpuras hasta el muslo, que desaparecían dentro de un par de estropeadas botas de combate. Tenía una camisa de red y un apretado corsé rojo.

Kwanghee notó que varios miembros del clan de los osos tenían expresiones tensas en el rostro.

—Muy bien, Kevin —le preguntó en voz baja—. ¿Qué es Simi? ¿Animal, vegetal, o mineral?

—Otro —dijo él riendo—. Es un demonio. Literalmente.

—Que alguien cuente a los cachorros —gritó Taeyang.

—Oh, bah —le dijo con desdén Simi—. No voy a comer ningún alimento peludo mientras ustedes tienen aquí las cosas buenas.

Abrió el enorme bolso negro que llevaba y extrajo una botella extra grande de salsa de barbacoa.

Simi pasó meneándose entre la multitud hasta que vio a Kwanghee. Chilló de alegría.

Pasión de Luna (DH6)- 27




Kevin se encontraba detrás de la barra, buscando Coca Colas para él y para Kwanghee cuando Colt se burló de él.

—¿Ahora estás contento que te haya enviado de regreso con él?

—Cállate, Colt.

—Vamos, lobo. Sé que lo odias. Di "gracias, Colt".

—Preferiría meterme… —La voz de Kevin se desvaneció mientras algo brillante destellaba sobre la pista de baile.

Al principio pensó que sólo era alguien más uniéndose a la fiesta, hasta que se dio cuenta que el "humano" no lograba mantenerse en forma humana. Seguía cambiando de humano a lobo, una y otra vez.

También lo reconoció. Era Heejun.

Kevin dejó las bebidas y saltó sobre la barra. Atravesó el cuarto corriendo hacia el lobo.

—Tranquilo —estaba diciendo Carson mientras recostaba al lobo herido sobre el piso de hormigón—. ¿Puedes mantenerte en tu forma básica?

—Advierte a… Kevin.

Kevin aferró a Heejun y usó sus poderes para mantenerlo humano.

—¿Advertirme acerca qué?

Pasión de Luna (DH6)- 26




Su cabeza dio vueltas mientras su orgasmo se desvanecía y sus dientes retrocedían. Kwanghee se apartó y lo miró fijamente, como si estuviera ebrio.

—¿Ha terminado? —le preguntó.

Él asintió, luego lo besó. Y volvió a besarlo.

—Eres mío, Hwang Kwanghee. Ahora y siempre.

El sonrió.

Kevin lo recostó sobre la cama y se acostó sobre él. Sólo quería sentirlo. Su compañero. La realidad de eso envolvió su corazón y lo hizo volar.

Kwanghee lo acunó con todo su cuerpo. Se sentía tan bien allí. Pasó la mano por el cabello de Kevin y comenzó a reír.

—¿Fue tan divertido?

—Estaba pensando que no todos llegan a tener su propio lobo domesticado.

Los ojos de él brillaron.

—No estoy seguro de poder llamarme domesticado. Sólo tú tienes ese efecto sobre mí.

Pasión de Luna (DH6)- 25




Terminaron su comida en paz, mientras Hyunwoo y Kwangho bromeaban entre ellos. Entonces Sunhwa trajo una tarta de nueces y una tarta con cuatro capas de chocolate.

Kwanghee cortó un trozo pequeño de tarta.

—¿No quieres tarta? —le preguntó Kevin—. Sé que la de chocolate es tu favorita.

Kwanghee la miró fija, anhelantemente.

—No, será mejor que no coma. —Antes de que pudiera pasarla, Kevin colocó una tajada en su plato—. ¡Kevin!

—Lo querías. Conozco esa mirada.

Puso los ojos en blanco y tomó el tenedor.

—Gracias.

Kevin asintió. Sintió que su madre lo miraba. Echando un vistazo, recibió una sonrisa agradecida de Sunhwa, que se estiró y le palmeó suavemente el antebrazo.

Le causó la sensación más extraña. ¿Así era tener el toque de una verdadera madre? Luego de la cena, Kwanghee decidió que había torturado a Kevin y Dongjun lo suficiente por un día.

—Probablemente deberíamos regresar —dijo.

—¿Qué? —preguntó su padre—. ¿Nada de juegos?

Pasión de Luna (DH6)- 24




— Tú debes ser Kevin —dijo alegremente la madre de Kwanghee—. He oído tanto de ti. Por favor, pasa.

Kwanghee entró primero a la casa. Kevin ingresó y giró mientras Dongjun, que tenía las manos en los bolsillos, se unía a ellos.

—Tú debes ser Dongjun —dijo su madre, estirando la mano hacia él—. Soy Sunhwa.

—Hola, Sunhwa —dijo Dongjun, estrechándosela.

Kevin esperaba lo mismo pero, en cambio, Sunhwa lo atrajo en un fuerte abrazo. Le palmeó la espalda y lo soltó.

—Sé que probablemente estén nerviosos. No lo estén. Sólo siéntanse como en casa y…

Un enorme rottweiler negro apareció corriendo desde la parte trasera de la casa para saltar encima de Kevin.

—¡Aladdin! —exclamó Sunhwa.

El perro la ignoró mientras se echaba de espaldas, en una postura sumisa. Kevin se inclinó y lo acarició, para hacerle saber al perro que reconocía su rango y para afirmar su propia jerarquía alfa.

—Bueno, ¿no es raro? —dijo Sunhwa—. Aladdin generalmente intenta comerse a cualquiera nuevo que conozca.

—Kevin tiene un don con los animales —dijo Kwanghee vagamente. Su madre sonrió.

Pasión de Luna (DH6)- 23




Kwanghee comió dos beignet y bebió a sorbos su leche mientras Kevin termina todos los suyos.

—¿No vas a comer ese? —preguntó él.

—Estoy lleno —Entonces ante la mirada suspicaz de él, agregó —lo juro. Siwon me dio una comida completa de cinco platos.

—Bien por él. Mejor que alimente a mi esposo.

Sacudiendo su cabeza, Kwanghee empujó su beignet hacia él.

—Adelante, sé que lo quieres.

Él no discutió.

En cuanto se lo hubo despachado, se puso de pie y lo ayudó a levantarse. Él pasó su brazo alrededor de sus hombros y lo sostuvo cerca mientras paseaban por la calle hacia donde los carruajes estaban alineados, todo a lo largo de la calle.

Kevin le condujo al primero y lo ayudó a subir a la parte trasera. Kwanghee se ubicó cómodamente mientras él pagaba a la conductora, luego se le unió.

Lo acunó contra su pecho mientras la conductora con cuidado impulsaba a su mula.

—¿Son ustedes dos recién casados? —preguntó la conductora. Kevin la miró.

—Supongo que lo somos —dijo Kwanghee, no seguro de qué otra forma contestar la pregunta.

—Eso pensé. Tienen esa apariencia de felizmente enamorados. Siempre puedo notarlo.

Pasión de Luna (DH6)- 22




Kwanghee oyó los pasos de Kennie que retrocedían por el pasillo.

Kwanghee yacía de espaldas en la cama, asombrado al comprender que no estaba para nada preocupado por esconder su cuerpo, cerca de Kevin. Debería estarlo, considerando lo bien formado que él estaba. Pero no lo estaba.

Era tan extraño estar con un hombre que lo aceptaba con defectos y todo. Kevin no intentaba cambiar nada en él. Esto era un gran cambio.

Puso su mano contra su mejilla y bebió con los ojos su delgada y lánguida belleza.

Pero en el fondo de su mente estaba esa horrible voz que seguía susurrando... “Todas las cosas buenas deben terminar”.

—¿Crees en el amor eterno, Kevin?

Él asintió.

—Cuando vives durante cientos de años, ves toda clase de cosas.

—¿Cómo alguien conoce la diferencia entre eso y un enamoramiento?

Él se sentó entre sus piernas, luego lo jaló a su regazo para abrazarlo.

—No creo que haya una diferencia. Pienso que el enamoramiento se parece a un jardín. Si te ocupas y lo cuidas, se convierte en amor. Si lo descuidas o abusas se muere. El único modo de tener amor eterno es no dejar nunca que tu corazón olvide lo que es vivir sin él.

Su sabiduría lo dejó pasmada. Kwanghee se tiró hacia atrás para mirarle fijamente con incredulidad.

Pasión de Luna (DH6)- 21




Kennie abrió una puerta que condujo a un enorme dormitorio con la más elaborada cama antigua con dosel que Kwanghee alguna vez hubiera visto. Cortinas de terciopelo azul profundo colgaban alrededor de querubines y ángeles tallados a mano que decoraban la madera antigua.

—Esto es magnífico.

—Siwon insiste en lo mejor. Usted dos pueden acostarse aquí, y llevaré al muchacho perro más lejos por el pasillo.

—¡Hey! —protestó Dongjun con indignación.

—Relájate —dijo Kennie—. Esto no es como si te hiciera dormir en el garaje o algo así.

Los dos dejaron a Kwanghee y Kevin solos en el cuarto.

—Así que, aquí estamos —dijo Kwanghee, inseguro de sí mismo.

Kevin tiró de él para acercarlo.

—Es extraño no tener que ocultarme de ti.

—¿Entonces puedes hacer de todo?

—Más o menos cualquier cosa. Puedo viajar en el tiempo en cualquier dirección. Yo podría dirigirnos de aquí a París o a cualquier lugar que quisieras visitar.

Pasión de Luna (DH6)- 20




Kevin esperó hasta que estuvieron completamente solos antes de volverse hacia Kwanghee.

— ¿Que día infernal, no?

Kwanghee se sentó de nuevo en el sofá y suspiró profundamente para ayudarse a sobrellevar los inusuales acontecimientos de las últimas veinticuatro horas.

—Sí, oh sí. Tuvimos bebés voladores, hermanos lobos, mamás sicóticas, novios asesinos seriales, amigos que matan vampiros, y no estoy seguro de que más.

Esto estaba más allá de su capacidad de adaptarse.

—¿Estoy loco? —le preguntó—. En serio, sé honesto.

—Desearía que fuera tan sencillo. Desearía poder decirte si y que Donghae podría arreglarte, pero no, no estás loco.

Kwanghee se temía eso. La pregunta ahora era, ¿qué debería hacer?

—Entonces déjame ver si entendí bien a tu madre. Este... — dio vuelta su mano para mostrar la señal— significa que de algún modo nosotros somos algo así como esposos. ¿Pero si te rechazo, te pasas el resto de tu vida impotente y solo? ¿Pero, yo en cambio, soy libre de vivir mi vida como me parezca?

Él asintió.

—Realmente apesta ser tu, ¿verdad?

Pasión de Luna (DH6)- 19




—¿Cuánto tiempo ha estado allí?

—No lo sé, recién acabo de llegar. El tiempo no fluye de la misma manera en ambos períodos a la vez, tu sabes eso.

—Bien, tenemos que encontrarlo inmediatamente y rezar para que no haya estado allí mucho tiempo.

—¿Por qué piensas que estoy aquí?

Dongjun no pareció oírlo.

—Bien, piensa, piensa, piensa —Él alzó la vista a Kevin—. ¿Se te ocurre algo?

—Entro allí y encuentro a mi compañero.

—Jiwon tendrá un hechizo para disminuir tus poderes.

Kevin se rió.

—Déjala intentarlo.

—Dios, tienes pelotas —dijo él con respeto, en voz baja—. ¿Qué diablos? No puedes vivir siempre. Sólo prométeme que si algo sale mal, me matarás antes de abandonarme a ellos.

Había tal rugiente sinceridad en esa petición que desconcertó a Kevin. ¿Qué le habían hecho a Dongjun?

Pasión de Luna (DH6)- 18




Su primer instinto debía ser escapar, pero Kwanghee se obligó a tomar la mano de la mujer. ¿Qué diablos? Él ya había perdido la cabeza. Lo menos que podría hacer era ver donde este episodio sicótico iba a llevarle.

Con un poco de suerte, este sería algún lugar más agradable y más caliente que este cuarto espartano.

Kwanghee se rió del pensamiento.

Jiwon lo soltó mientras dejaban el cuarto.

Kwanghee la siguió fuera de la choza sólo para encontrarse en medio de lo que parecía ser un valle verde con montañas que se elevan alrededor de ellas. Esto era encantador, aunque más bien frío para su gusto.

Cómo lo habían llevado allí, no tenía ni idea. Esto no era Nueva Orleans, que era donde había estado hacía cinco minutos.

Incluso más extraño, todo el mundo a su alrededor estaba vestido con ropa antigua y hablaba una lengua que ni siquiera podía comenzar a entender.

Y cada persona cerca de ellos hacía una pausa para mirarlos fijamente mientras pasaban. El silencio se establecía instantáneamente. Misteriosamente. Todo quedó quieto

Pero eran los hombres quienes capturaron la atención de Kwanghee, sobre todo ya que cada uno se detenía y se daba vuelta para mirarlo fijamente como si él fuera su objetivo o su presa.

Pasión de Luna (DH6)- 17




Kevin gruñó con ira por la frustración y el dolor mientras su hombro completo le dolía. Sin detenerse, conjuró su teléfono celular y llamó a El Empire.

—Mew —dijo él en cuanto la Osa Madre contestó la llamada—. ¿Hyunsik todavía está vivo?

—Desde luego. Estoy en el cuarto con él y Minwoo ahora mismo.

—¿Estás segura? —preguntó, pensando sólo en su hermano y su miedo de dejar a Kangin y a las mujeres sin protección.

—Si . Lo estoy tocando, está vivo y relativamente bien.

Kevin cayó sobre sus rodillas por el alivio. Hyunsik estaba vivo.

—Protégelo —le dijo él en un tono bajo y quebrado—. Alguien ha llamado a Alastor.

La osa comenzó a maldecir en francés.

—No te preocupes —dijo ella por fin—. Nadie hará daño a tu hermano. Si el demonio se muestra por aquí, ese será el último error de su vida.

Kevin oyó que ordenaba a su hijo que trajera a dos de los repugnantes habitantes de El Empire para proteger a Hyunsik.

Pasión de Luna (DH6)- 16




Kevin bajó su cabeza mientras miraba empacar a Kwanghee. Se sentía aliviado por sus acciones y la sugerencia de Heechul. Kangin vivía en una casa en la que ni siquiera Kevin podría irrumpir. Esta no estaba protegida solamente contra los criminales humanos, también contra intrusos de otros mundos.

Allí, el resto de su manada no podría pasar a no ser que Kangin lo permitiera, y el antiguo Dark Hunter sabía que era mejor no permitir entrar a una manada de Were-Hunters.

Él hocicó la pierna de Heechul, agradecido que no fuera un completo lunático. En un momento, Kwanghee había empacado. Apagó las luces y abrió la puerta. Ellos intentaron dejarlo, pero Kevin se rehusó.

—Déjalo venir —dijo Heechul mientras Kwanghee intentaba arrastrarlo de su SUV

 —¿Sí, pero tu hermano no tiene a Heebum ahora?

—Si, pero él es bastante amistoso con otros perros. Es a los vampiros a los que odia.

Kwanghee no comentó esto. En cambio, dejó al lobo en el asiento trasero de su Jeep Cherokee. Puso su bolso al lado de él, luego entró y esperó que Heechul saltara dentro. Ellos salieron y el corazón de Kwanghee se detuvo cuando vio la moto de Kevin fuera de su tienda.

—¿Qué es eso?—preguntó Heechul.

El señaló hacia la motocicleta.

Pasión de Luna (DH6)- 15




No le tomó a Dongjun mucho tiempo encontrar a Heejun y a los demás que estaban en forma humana en Bourbon Street intentando recapturar el olor de Kevin.

Tres de ellos estaban fuera de un bar, oliendo a los parroquianos que entraban y salían. Como siempre, se sorprendió por la belleza de su gente, pero por otra parte, debería haberlo esperado. En su mundo, lo feo o diferente rápidamente era rechazado o aniquilado...

Por lo general esto último. Los animales no tenían ninguna piedad por alguien o algo.

No siquiera los animales que se engañaban a sí mismos creyendo que eran en su mayor parte humanos. Él había estado con Arcadianos el suficiente tiempo como para ver por sí mismo que cuando decían que eran humanos, ellos se engañaban a sí mismos.

Tal como la gente lo hacía.

No había nada humano en la humanidad. Al final del día, ellos eran todos animales con sólo instintos de supervivencia.

Era “el-perro-come-al-perro”. Y Dongjun sabía más sobre aquel principio que de lo que gustaba recordar.

Heejun se giró cuando encontró el olor de Dongjun.

—Bien, bien —dijo Dongjun, regalándole una sonrisa satisfecha—. He estado de pie aquí el tiempo suficiente para haberlos matado a todos antes de que ustedes siquiera me sintieran. Te estás volviendo viejo, Heejun.

Pasión de Luna (DH6)- 14




Kwanghee regresó a su tienda y rápidamente hizo el arqueo de la caja registradora. Hizo su trabajo administrativo mientras Kevin lo contemplaba a través de las estanterías.

Era difícil concentrarse en clasificar talones de pago mientras él estaba allí, distrayéndole. Él le estaba dando la espalda mientras miraba los cajones con anillos. Tenía el trasero más bonito que jamás honrara la parte trasera de un hombre. Peor, podría ver su cara reflejada en el espejo.

Y él podría ser suyo...

Tragando, se obligó a llenar una boleta de depósito bancario. Kevin le pasó por detrás mientras él ponía todo en un sobre grande con cierre. Apoyando sus brazos a cada lado, se inclinó y respiró en su cabello como si lo saboreaba.

—¿Tienes idea de lo que me haces, Kwanghee?

—No —contestó él francamente.

Kevin estaba de pie allí, su corazón palpitando salvajemente. Su cuerpo duro y dolorido. Su presencia aquí era una locura. Él había cubierto su olor antes de aparecerse aquí, pero Heejun y los demás eran condenados buenos en lo que hacían. No pasaría mucho antes que ellos lo encontraran.

Desde luego, mientras Kwanghee llevara su señal, llevaba su olor, e incluso si él lo abandonara, ellos probablemente aprovecharían eso y se le aparecerían mientras lo estaban buscando.
Más que eso, ya que Kwanghee no sabía ocultarse.

Pasión de Luna (DH6)- 13




Kevin se materializó en la Casa Ha, justo fuera de la puerta de Hyunsik. Él estaba totalmente quieto, escuchando.

Sintiendo.

No había ninguna perturbación. Ningún olor de alguien más. Ninguna sensación de sentimientos probando el plano de él o de Hyunsik.

Todo parecía completamente normal.

Relajado, empujó para abrir la puerta y encontró a Hyunsik tal como Kevin lo había dejado. Solo en su cama. Entró lentamente al cuarto, sólo para asegurarse que Hyunsik estuviera bien.

Él fue al lado más alejado de la cama. Hyunsik no se movió o crispó. Su garganta se oprimió. Hyunsik parecía no respirar.

—Oh Dios, no —dijo él, ahogándose de pánico.

Kevin agarró a su hermano, quien al instante ladró y gruñó.

Él apretó su abrazo sobre la piel de Hyunsik.

—¡Maldito seas, bastardo! —gruñó con ira—. Te mueres sobre mí y te juro que te arrancaré la garganta.

Hyunsik lo mordió hasta que Kevin lo liberó. Su hermano se recostó de nuevo en la cama en su estado comatoso.

Pasión de Luna (DH6) 12




Kwanghee se sentó en su pequeña mesa mientras él volvía a la cocina para hacer su tocino. Mordisqueó una de las tostadas y lo miró.

—Tienes muchas agallas para freír tocino sin una camisa puesta. ¿No tienes miedo que eso te salpique?

Él se encogió de hombros.

—Eso realmente no duele.

Kwanghee frunció el ceño mientras remontaba varias cicatrices con su mirada.

—¿Cómo obtuviste tantas cicatrices, Kevin?

Kevin se debatió en cómo contestarle. El no estaba listo para la verdad... que eran cicatrices de batallas, de cuatrocientos años de persecución por parte de Arcadianos quienes pensaban que él era un Asesino Katagari. En realidad, ellos pensaban que cualquier macho Katagari era un Asesino. Que había sido forzado a luchar contra su propia manada para mantener a su hermano a salvo. Algunas de ellas eran por parejas lobos con las que había estado.

Algunas eran por latigazos.

—No he tenido una vida fácil, Kwanghee —dijo él tranquilamente mientras ponía el tocino en una sartén. Él giró para mirarlo—. Nunca he tenido nada por lo que no tuviese que pagar con sangre y hueso. Hasta ti.

Kwanghee estaba sentado todavía cuando su mirada lo traspasó. Había algo en su abierta expresión que le llegaba. Él se mostraba sin ocultaciones, lo sentía.

Pasión de Luna (DH6) 11




—“Gustar” no tiene el mismo significado de donde yo vengo que para ti. En serio, no nos “gustaba” nadie. Si estabas atraído por alguien, duermes con él y luego sigues adelante. No dejamos que nuestras emociones se enreden con nuestros cuerpos de la manera que ustedes lo hacen.

—¿Cómo es eso posible? Es la naturaleza humana.

Kevin suspiró. Eso podría ser la naturaleza humana, pero eso no era la naturaleza animal.

—Solamente pensamos de manera diferente.

Él se puso rígido con la indignación.

—¿Entonces tu no piensas nada de dormir conmigo y luego seguir adelante al siguiente joven?

¡Mierda!

—No. Eso no es lo que quise decir. Quiero estar contigo, Kwanghee. Sólo contigo. Quiero que me aceptes.

—¿Por qué?

—Porque te necesito.

—¿Por qué?

Pasión de Luna (DH6) 10




—Siento haber llegado tarde —dijo él, sacando una única rosa roja de su chaqueta y dándosela—. Me tomó un poco más de tiempo de lo que ellos pensaron tener mi traje listo.

—¿Te compraste un traje nuevo para nuestra cita?

—Bien, sí. No soy realmente un tipo de esta clase de traje. Soy más bien una bestia natural.

Dos camareros se acercaron a la mesa vestidos con chaquetas negras y corbatas. Uno era mayor, con una apariencia de caballero distinguido, por de corta estatura, con acento, y de color, Kwanghee lo tomaría por un Cajún. El otro era un hombre más joven, al principio de los veinte años.

—Señor Kim —lo saludó el más viejo—. Que agradable verlo con compañía para variar.

Kevin le dirigió una cálida y ardiente mirada.

—¿Sí, eso es agradable, verdad?

—¿Quisiera usted su vino habitual? —preguntó el camarero.

—Seguro.

Ellos miraron a Kwanghee.

—Agua mineral, por favor.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...