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Último Deseo- Capítulo Final



Donghae se quedó aturdido en estado de conmoción mientras Hyukjae caía al suelo. La rabia y el dolor se mezclaron dentro, girando en una espesa y negra niebla por la cual no podía ver a través. Tenía el cuerpo congelado, la voz atascada en el pecho. El dolor palpitaba donde la daga había golpeado a Hyukjae, como si también le hubiera golpeado a él.

Sentía las piernas débiles, y la necesidad de gritar burbujeó profundamente en el interior mientras sentía a Hyukjae desvanecerse del mundo.

Seungki se arrojó el cuerpo inerte de Minki sobre el hombro izquierdo.

—Trabaja rápido, Donghae —dijo—. Una vez se haya ido, no tendrás ningún poder.

¿Poder? ¿Eso es lo que le preocupaba? Le importaba una mierda el poder. Quería a Hyukjae. Para siempre.

Pero le había sido arrancado, igual que su antigua vida. Todo lo que le importaba, todo lo que siempre había querido para sí, le había sido arrebatado y reducido a cenizas a los pies.

Último Deseo- Capítulo 24



Hyukjae dividió la atención entre el consuelo de Donghae, el camino por delante, y mantener un estricto control sobre su monstruo. La bestia rugía en desafío, golpeando y golpeando en su jaula en un esfuerzo por escapar. Si liberaba al monstruo, este lucharía por su vida. No le importaría a quién tuviera que matar para sobrevivir.

La cueva parecía vacía a medida que avanzaban. Los demonios Sasaeng salían por la noche para cazar y alimentarse, regresando aquí sólo una vez el sol les forzaba a esconderse. Tenían hasta el amanecer para encontrar al chico y salir, o tendrían que luchar por el camino de vuelta.

Aunque Hyukjae estaba contento con la muerte, quería que todos los demás salieran de manera segura.

Sin esfuerzo, se deslizó dentro de los pensamientos de Donghae, que mantenía la atención en el camino etéreo que llevaba a Minki. Ese camino no era construido por Donghae, pertenecía a otro. Si la suposición de Hyukjae era correcta, Donghae estaba de alguna manera percibiendo la magia de Heechul y su capacidad para encontrar niños perdidos. No entendía cómo funcionaba, pero un pensamiento fugaz le hizo preguntarse si Donghae no estaba conectado de alguna manera a Heechul. Tal vez fue así como aprendió a manejar la magia con tanta facilidad, estaba aprendiendo a hacerlo de las parejas que ya habían descubierto cómo.

Último Deseo- Capítulo 23




Hyukjae no pudo resistirse a su necesidad. Era impotente, incapaz de dejarle sufrir, sin poder contener cualquier cosa que quisiera.

Pero no podía dejar en libertad al monstruo. No esta vez. No cuando sabía que estaba planeando ir hacia la muerte esta noche. Si la bestia se liberaba, ella misma se protegería, y Hyukjae nunca podría ser capaz de recuperar el control. Independientemente de lo que le costara, de todo lo que tuviera que hacer para controlar al monstruo, lo iba a hacer. Por Donghae. Una última vez.

Hyukjae forzó el control, dirigiendo cada pedacito de esfuerzo para mantener al monstruo enjaulado. No cediendo nada del control para evitar sucumbir a los impulsos más viles.

Le devolvió el beso, inclinando su boca sobre la de Donghae, saboreándolo. Sus uñas le arañaron el cuero cabelludo, iluminándole las terminaciones nerviosas con llamas. El pene se le hinchó hasta que estuvo seguro de que se volvería loco con la necesidad de empujar dentro de él.

Último Deseo- Capítulo 22



Donghae les transporto a un coche que había preparado y había llevado a unos kilómetros de distancia de la SM. Su cabeza daba vueltas, cayó al suelo, agarrándose a las hierbas secas, para anclarse a sí mismo y no salir volando con los giros del suelo.

Había canalizado más poder en la última hora de lo que había hecho desde que había conocido a Hyukjae y la tensión comenzaba a extenderse a través del cuerpo. Las articulaciones le dolían, los músculos le latían al mismo ritmo del corazón. Los ojos le ardían como si hubiera pasado todo el día bajo un sol ardiente, mirándolo directamente.

—¿Dónde estamos? —preguntó Hyukjae.

No podía hablar todavía. La respiración era demasiado dificultosa.

Hyukjae llego donde él estaba aferrado a la tierra y le deslizó la mano alrededor del cuello. Las dos partes de la Luceria contactaron, con un chasquido audible. El poder fluyó, empapando las células, restaurándolas.

Último Deseo- Capítulo 21



Donghae liberó a Kangin y a Leeteuk del escudo que había puesto alrededor de ellos mientras corría fuera de lo que no podía evitar catalogar como calabozo. Aceleró e hizo varios tramos de la escalera de hormigón, cuando chocó con el duro pecho de Shindong. Él lo agarró de la parte superior de los brazos y no lo dejó pasar.

—La cámara de seguridad ha grabado lo que le hiciste a Leeteuk y a Kangin. No puedes ir usando tu poder tan irresponsablemente.

Lo miró directamente a los ojos.

—Que. Te. Jodan.

Su expresión se contrajo con furia, pero su voz fue modulada y uniforme.

—Estás sufriendo. Es comprensible. Ya he hecho arreglos para que vueles a África a visitar a Sungmin durante unos pocos días. Te echa de menos. La distancia puede ayudar… a silenciar tu conexión con Hyukjae.

Último Deseo Capítulo 20



Donghae sentía algo extraño, pero cuando buscó a Hyukjae para ver cuál era el problema, el cortó su avance.

Muy bien. Realmente no quería saber lo que estaba pasando con él y Shiyoon de todos modos. No era asunto suyo. Sólo deseaba que la maldita Luceria se diera prisa y cayera de una vez, para que no siguiera torturándolo con visiones del hombre que... ¿Qué? ¿Le gustaba? ¿Sentía cariño? ¿Amaba?

No. Era simplemente una cuestión de sentimientos artificiales que desaparecerían tan pronto como lo hiciera la Luceria. Por ahora, sin embargo, iba a ser muy útil tenerla, sobre todo, dado lo que estaba a punto de hacer.

Donghae encontró a Seungki en el área de entrenamiento. Tanto frío como hacía, estaba sin camisa y empapado en sudor.

Era un hombre grande. Solo cuando estuvo de pie junto a él, y que ya era obvio que había venido a verle, dejó lo que estaba haciendo.

Último Deseo- Capítulo 19



Hyukjae se quedó ahí parado durante mucho tiempo, mirando, sin poder creer lo que veía. Shiyoon, o alguien que se parecía malditamente a él, estaba a sólo unos metros de distancia, al otro lado del espejo polarizado.

Mientras la momentánea conmoción de ver a esta criatura se desvanecía, la rabia tomó su lugar. ¿Cómo se atrevía alguien a profanar su memoria presentándose aquí, fingiendo ser él? Shiyoon merecía algo mejor.

—¿Quién es? —exigió Hyukjae.

—Él dice que tu prometido.

Donghae se cubrió la boca con el dorso de la mano y se apartó del cristal.

—Es mentira —dijo Hyukjae—. Murió. No puede ser él.

—Tuvimos una visita mientras estabas fuera. Una mujer Athanasian lo trajo aquí. De algún modo, sintió la presencia de Shiyoon y lo liberó.

Último Deseo- Capítulo 18



Donghae despertó cuando el cielo se iluminaba. Al abrir los ojos vio a Hyukjae de rodillas, con los ojos cerrados y el cuerpo relajado. Lo observó durante mucho tiempo, viéndolo respirar. El árbol sobre su pecho estaba completamente vacío de hojas, a diferencia del de los maridos de sus hermanos. Sus árboles habían germinado y le habían brotado nuevas hojas. No entendía el proceso, pero sabía que tenía algo que ver con que llevaran su Luceria.

¿Por qué la Marca de Vida de Hyukjae estaba todavía desnuda?

Tal vez porque él sabía que no se iban a quedar juntos.

La idea le molestó más de lo que debiera. No podía regresar a su antigua vida con un gigantesco guerrero con espada entrando tras él en la oficina. Y Hyukjae lo haría. No lo dudaba ni por un segundo. Hyukjae no era del tipo que lo dejara desprotegido.

Incluso ahora, mientras tenía un cálido y desnudo cuerpo yaciendo justo aquí, decidió salir del lecho y montar guardia, antes de ocuparse de su propia comodidad.

Último Deseo- Capítulo 17



Los dedos de Donghae se movieron sobre la piel.

—Gracias.

—¿Mejor? —preguntó él.

Lo sintió asentir con la cabeza.

—Todavía frío, pero ya no me siento helado.

—¿Puedes ponerte de pie?

—Creo que sí.

Él lo puso de pie, manteniendo un firme agarre en caso de que estuviera más débil de lo que pensaba. El agua le dio en la cabeza, cayendo en cascada sobre todo su cuerpo. Su pelo oscuro estaba casi negro, y un rubor rosado comenzó a remplazar la palidez de cera que había tenido sólo momentos atrás.

Hyukjae dio la vuelta dentro del agarre, posicionándose de espaldas a él. Él envolvió los brazos alrededor de Donghae, agarrando su cintura, disfrutando de la sensación contra las palmas. Su cabeza cayó hacia atrás sobre el pecho, y mientras las gotas de agua golpeaban, él podía ver los débiles chisporroteos azules del escudo sobre su herida.

—Ahora podemos limpiar con agua la sangre. Date la vuelta, y te diré cuando dejar caer el escudo.

Último Deseo- Capítulo 16


Hyukjae percibió el pánico de Donghae y supo que lo que les esperaba no era bueno. Una frustración impotente hervía bajo la piel. No podía empujarlo detrás y enfrentar la primera amenaza. No había espacio. Estaría solo durante algunos segundos más.

El humo salía del escudo en forma de radiante tubo, bloqueándole la vista. Le llenaba los pulmones, haciéndole toser con el hedor acre. El siguiente aliento fue de aire limpio y fresco, pero el humo aún estaba allí.

La magia de Donghae. Debía de haberle oído toser y le dio lo que necesitaba.

Hyukjae se puso de pie después limpió el escudo y levantó la espada. Los gritos de los demonios llenaron la cueva. Podía ver a través de las columnas de humo que varios demonios estaban en llamas, pero no pudo ver a Donghae. No podía decir si estaba en peligro.

El monstruo dentro de él echó hacia atrás la cabeza, aullando de rabia. Hyukjae se abalanzó sobre él, diciéndole que cerrara la maldita boca.

A pesar de todo podía sentir a Donghae, como la luz del sol brillando contra el costado, así que se movió en esa dirección, dando pasos cuidadosos para no caerse y golpearse la cabeza contra otra pared.

Incluso el recuerdo de la visión de su sangre era suficiente para hacer que el control fuera una fina franja.

Una forma oscura saltó hacia él, y se dio la vuelta para atacar, cortando una de las patas delanteras del demonio. La cosa le siseó, y no fue hasta que estuvo a sólo unos metros de distancia que fue capaz de ver su cara. Era humano. Eso era preocupante. El cuerpo del demonio era de extremidades largas y animales, pero la cara fácilmente podría haber pertenecido a un adolescente.

Último Deseo- Capítulo 15



Donghae había esperado algo que lo distrajera de echar de menos a Eunhae, pero enfrentarse a una cueva no era exactamente su primera opción.

Hyukjae condujo el SUV por un camino lleno de baches, apenas visible, y lo aparcó. Incluso desde dentro del coche, este lugar le resultaba familiar. Los árboles tenían hojas cuando estuvo aquí la última vez, no sólo los primeros brotes de la primavera. No había habido tanto viento y el tiempo había sido mucho, mucho más cálido.

—He estado aquí antes —dijo Donghae—. Fue la segunda cueva donde me retuvieron.

—¿Estás seguro?

Las cosas que había visto no se olvidaban fácilmente. Incluso desde unos metros de distancia, podía ver el profundo agujero en la tierra, oculto sólo parcialmente por la maleza. La pendiente de tierra lo ocultaba a cualquiera a más de quince metros de distancia, convirtiéndolo en un lugar excelente para ocultarse.

Último Deseo- Capítulo 14



Hyukjae sentía las furiosas emociones de Donghae pulsando a través de la Luceria. Estaba emocionado y temeroso, lleno de esperanza y negación. No era ningún tonto. Sabía que las probabilidades de sobrevivir de Eunhae eran pocas, no sólo porque tantos niños como él habían muerto a las pocas horas de su nacimiento, sino también porque si se presentaba el más mínimo signo de tendencia Saesang, estaría enjaulado o muerto.

Sus dedos le temblaban entre los suyos, y eso trajo el instinto de protección que había creído muerto hace mucho tiempo. Una cosa era saber que su trabajo consistía en mantener seguro a alguien, pero otra muy distinta era querer hacerlo. Ese deseo se había ido hace tanto tiempo, que era difícil de mantener bajo control.

No tenía ni idea de lo que le estaba pasando, ya sea que sus propias emociones se estuvieran restaurando, o si simplemente estaba tomando prestadas las de Donghae, pero cual fuera el caso, le resultaba difícil recordar su deber más allá de lo que a Donghae le importaba.

Último Deseo- Capítulo 13



Donghae examinó las fotos que Zhoumi le dio, buscando algo que le resultara familiar. Muchas de las entradas de las cuevas estaban protegidas por la maleza, pero sólo una de ellas era un profundo agujero que penetraba directamente en el suelo.

En cuanto la vio, recordó… recordó mirar fijamente por el borde, sabiendo que una vez que bajara por allí, nunca sería capaz de arrastrarse hacia arriba de nuevo. La bajada era demasiado empinada y tenía los brazos demasiado débiles por el hambre y la pérdida de sangre.

—Ésta —dijo, dándole la foto a Hyukjae—. Ésta parece la correcta.

Él asintió con la cabeza, su expresión severa.

—Necesitaremos un equipo de rapel. Y tú necesitarás ropa de abrigo. Se acerca un frente frío.

—¿Cuándo nos vamos?

Último Deseo- Capítulo 12



Kevin miró el aro de Hyukjae. Era blanco como la nieve, con sólo la más mínima indirecta dorada moviéndose dentro. Su vínculo no era completo.

Dejarlo tan bien como nuevo.

No iba a ser fácil llevarlo a cabo. Los rasguños y moretones leves eran bastante fáciles de arreglar. Kevin lo hacía con un mero pensamiento, ahora que tenía el cuerpo abastecido de combustible con el poder de la sangre de Hyukjae.

Cuando ya no quedaba nada para corregir físicamente, lo único que se le ocurría hacer era usar la magia de la paz vinculante con Hyukjae. Era bastante común para los de su raza, forzar una promesa en aquellos que curaban para que nunca pudieran levantar su mano contra ellos en un futuro. La práctica era útil cuando las ocasionales guerras entre las razas estallaban.

O para cuando uno de los Suju perdía su alma.

Último Deseo- Capítulo 11



La postura de Hyukjae gritaba lo enojado que estaba, pero le entregó la carpeta. Donghae la abrió, preparándose para enfrentar al demonio que había acabado y destruido tantas vidas. Sin embargo, el rostro que le recibió no fue el de Sooman. Él definitivamente no era un ser humano, con brillantes ojos verdes y labios delgados que apenas cubrían sus dientes puntiagudos, pero no era lo que había esperado.

Había algo familiar en él. El ángulo de la foto era extraño, apuntaba hacia arriba, de modo que tenía una buena vista del interior de su nariz. La piel de su cuello era texturizada, como si tuviera algún tipo de escamas. Tal vez se trataba de un truco de la luz.

Su mano huesuda estaba levantada como si pudiera bloquear el flash, así que se podían ver las venas bajo la piel pálida, negras y sobresaliendo de sus muñecas. La expresión de su rostro era una de salvaje odio y hambre.

Eso era la clave que necesitaba.

Último Deseo- Capítulo 10




Hyukjae tenía que conseguir guardarse para sí mismo las furiosas emociones. Necesitaba encontrar el dichoso entumecimiento que había tenido durante tanto tiempo. Era simplemente cuestión de disciplina. Todo lo que tenía que hacer era seguir exactamente las instrucciones que daba a los miembros de la Banda de los Áridos: Fingir que era honorable, como una vez había sido. Fingir que los sentimientos que le aporreaban no existían.

—Me pareció escuchar algo. —Movió la cabeza con confusión—. Simplemente estoy paranoico. Kangin y Leeteuk siempre mantienen conversaciones silenciosas el uno con el otro. El dice que le gusta tenerlo en la cabeza, pero mi cerebro tiene un gran letrero luminoso de prohibido pasar, ¿vale?

Hyukjae asintió con la cabeza y tomó el control de los pensamientos rebeldes, en caso de que fueran lo suficientemente ruidosos como para escaparse hacia Donghae. Tampoco lo quería en la cabeza, averiguando lo que estaba mal en él. Por lo menos no todavía. No hasta que tuviera tiempo para pensar y planificar la manera de liberarlo. En ese momento la única manera que conocía para romper el vínculo terminaba mal para él.

Último Deseo- Capítulo 9



Donghae no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, pero era inteligente. Podía encontrar la manera de aprovechar toda la magia que Hyukjae contenía y usarla para salvarle. Sus hermanos lo hacían todo el tiempo. ¿Qué tan difícil podía ser?

Cerró los ojos y se enfocó en la Luceria alrededor de la garganta, el vínculo al poder interior de Hyukjae. Varias de las cicatrices alrededor del cuello estaban entumecidas, debido a las terminaciones nerviosas cortadas, pero sentía lo suficiente para notar el collar allí, pegado a la piel. Vibraba, más rápido que el pulso de Hyukjae, pero acompasado con él. Estaba caliente, y parecía estar calentándose más con cada segundo que pasaba.

Las vibraciones se aceleraron, y un cosquilleo recorrió el interior de las venas de Donghae. Tenía un zumbido en el pecho, y una especie resonante de energía se cernía a su alrededor. Chisporroteaba a lo largo de la piel, especialmente cuando los dedos de Hyukjae le rozaban el estómago.

Último Deseo- Capítulo 8



Hyukjae se moría.

Donghae intentó no entrar en pánico. Siguió recordándose a sí mismo que había pasado por cosas peores y había salido con vida. También podía hacer esto. Esto sólo era una pequeña crisis que superaría, consiguiendo la ayuda que Hyukjae necesitaba antes de que fuera demasiado tarde. Por desgracia, esa ayuda tendría que venir a él. No iba a volver a la SM a tiempo. Hyukjae se deterioraba demasiado rápido.

Se había cruzado con tres coches de policía que conducían por el lado contrario de la carretera desde la salida del hotel, y no creía que echarse a un lado y parar con un arma cargada que acababa de usar para matar a un monstruo, harían sus perspectivas de trabajo mucho mejores.

Y el inconsciente y sangrante hombre medio desnudo tumbado en el asiento no ayudaría, tampoco. No creía que la policía aceptara la explicación de que tenía que seguir tocándolo para que así él no sufriera dolor. Ni siquiera podía soportar la idea de lo que podría pasar si lo separaban de él ahora mismo, después de todo por lo que Hyukjae había pasado esta noche.

Último Deseo- Capítulo 7



—¿Dormir conmigo no es honorable?

Hyukjae le miró la boca otra vez y él vio la oscura necesidad destellar en sus ojos.

—No, si yo sé que no es lo que realmente quieres.

El calor en su interior empezó a disiparse, permitiéndole pensar con claridad. Estaba en lo cierto. No podían hacer esto. Por mucho que hubiera disfrutado de unos momentos fugaces de placer, tenía que vivir consigo mismo una vez que esto hubiese terminado. Era su oportunidad para romper con estas personas, no atarse a uno de ellos.
  
—Debes dejarme. Estaré bien solo.

Las fosas nasales de Hyukjae se ensancharon con ira y le apretó con más fuerza la mano.

—No voy a dejarte morir, que es lo que sucedería si te dejara en paz. Vamos a volver. Puedes elegir a otro para escoltarte.

Último Deseo- Capítulo 6

Ni siquiera había llegado la puesta de sol, y Kevin ya estaba abrumado. La puñalada de Zhoumi no había sido tan mala y él había pagado por su curación y la eliminación de los recuerdos con sangre, pero la condición de Grace había empeorado en las últimas horas y ahora Henry parecía que se había vuelto homicida. Y todo eso eran problemas suyos para solucionarlos.

Tenía que hacer una parada rápida en el cuarto de Grace antes de ir a ocuparse de Henry. Cuando entró, encontró a Ho inclinado a su lado, sosteniendo la mano de ella entre las suyas. El hombre raras veces la abandonaba y su culpabilidad comenzaba a absorberle, carcomiéndole poco a poco. Kevin podía sentir la decadencia de su condición, tanto en su aspecto como en cada uno de los lentos movimientos de su cuerpo.

—Deberías irte a descansar —dijo Kevin.

Ho se dio la vuelta, con los ojos enrojecidos y hundidos por el cansancio.

—No —fue todo lo que dijo.

—Muy bien. Si quieres tirar el regalo que ella te dio, entonces que así sea. Es tu vida para que la desperdicies como mejor te plazca.

—Me quedo con ella.

Kevin no se molestó en comprobar los resultados de la máquina de respiración de Grace. Simplemente puso la mano sobre su cabeza y dejó que el cuerpo le hablara.

Ella todavía estaba allí, luchando. No se había rendido. Tampoco lo hacía Ho. Si la fuerza de voluntad pudiera mantener a alguien vivo, entonces quizás Grace podría aguantar otro día o dos.

No había forma de hacer esto más fácil para el Suju.

—He hecho todo lo que puedo.

Ho saltó sobre sus pies.

—No. No puedes renunciar a ella.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...