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Luna Negra (DH10)-20




Minwoo hizo una pausa en su camino hacia la barra para mirar como Hyungsik saltaba encima del escenario sin apoyarse. Metiendo el cuaderno de pedidos en su bolsillo, mordió el lápiz que tenía en la boca ante la magnífica vista de su culo.

El lapicero se partió en dos. Escupiendo los pedazos de mina y madera sobre el trapo para las manos, se reprochó a sí mismo.

¡Qué asco! ¿Hay algo más asqueroso?

Y todo era por culpa de Hyungsik.

¿Qué hago?

Comerse con los ojos el mejor pedazo de culo de Nueva Orleáns.

Bueno, ahí estaba. Vio que sus músculos sobresalían cuando levantó un lado de la torre de altavoces, mientras el grupo lo deslizaba por el escenario.

—Maldición… ¿Alguna vez has tenido una mejor vista? —dijo Tara, la camarera humana estudiante universitaria, mientras se detenía a su lado—. Me encanta trabajar aquí. En días como este, creo que debería pagarles por el privilegio.

Minwoo se rió.

—Sabes, rara vez pienso en ello.

—Eso es porque estás emparentado con la mayor parte de la exquisita carne caliente de aquí. Penoso para ti. Porque para el resto de nosotros… —hizo un gruñido que desmentía su nacimiento humano.

Minwoo sacudió la cabeza. Tara aspiró bruscamente.

Juego del Destino (DH9)- Final



—¿Qué es eso?  —preguntó, medio asustado de que alguien más viniese a por ellos.

—Él dice que hay alguien entrado por tu camino de acceso.

Junyoung frunció el ceño. Nadie debería venir de visita. Ya le había dicho a sus compañeros que ya no estaba interesado en su grupo de estudio.

¿Quién podía ser?

Cuando se abrochó sus pantalones, alguien comenzó a llamar a su puerta.

Intercambió un semblante ceñudo con Taeheon mientras iba a abrir. Al minuto de abrir un poco la puerta, sintió al instante la necesidad de cerrarla de golpe.

Era su padre, y él estaba flanqueado por dos Agentes Secretos. Los tres estaban vestidos con poderosos trajes negros. Eran un buen espectáculo.

—Oh Dios  —dijo en voz baja—. Son los de Expediente X

Su padre lo fulminó con la mirada.

—No te hagas el listo conmigo, jovencito. ¿Tienes idea de lo que has interrumpido? No tengo tiempo que volar hasta aquí para ver que continúas faltando a clases y que me cuelgas el teléfono.

Junyoung dejó escapar un cansado suspiro cuando se le quedó mirando con una mirada aburrida. Sin hablarle, dejó la puerta abierta y caminó despreocupadamente hacia su pequeño escritorio. Miró a Taeheon y le envió una advertencia silenciosa: " Yo manejaré esto".

Juego del Destino (DH9)-22




Junyoung estaba completamente aturdido por todo esto. Erick continuó.

—Tengo que decir que no fue difícil dar el salto a la Corporación Microsoft después de lo que dijiste, pero estoy demasiado condenadamente agradecido de estar vivo como para fastidiar a los Destinos sobre eso. Ser el Segundo-Puesto, es mejor que estar muerto.

Siwan silbó desde la mesa para obtener su atención.

—Sabes que todo esto es realmente encantador e interesante…bueno, no tanto. Yo estoy aburrido y tengo cosas que hacer en casa. ¿Así qué, el resto de nosotros tiene la libertad de irse ahora?

Phoenix se encogió de hombros.

—Depende. ¿La orden de muerte para Taeheon está levantada ?

—El hombre está vivo, —dijo Kevin para  los demás—. Y él admite que él mató a su
compañera en defensa propia. No veo cómo podría Taeheon ser responsable. Voto por rescindir la orden.

Phoenix asintió de acuerdo.

—¿Alguien lo secunda?

—Yo lo hago, —dijo Siwan. Phoenix escudriñó el grupo.

Juego del Destino (DH9)-21



—¿Dónde estamos? —preguntó Juny mientras miraba boquiabierta la opulencia del lugar.

—Una Isla ambulante.

—Él arqueó ambas cejas.

—¿Una qué?

—Es una isla del tipo de Brigadoon. Esta aparece y se desvanece a deseo de Phoenix

El parecía aún más confundido

—¿Y quién es Phoenix?

—Ese sería yo.

Ambos se volvieron para ver a un hombre increíblemente alto de pie detrás de ellos. Vestido todo de blanco como el típico surfista, Phoenix tenía el cabello marrón oscuro hasta los hombros y un profundo bronceado.

Taeheon abrió la boca cuando reconoció a Phoenix.

—¿Tú?

—¿Le conoces? —Preguntó Juny. Taeheon asintió con la cabeza.

—Es el hombre que encontré en el bosque después de que mi madre muriese.

—¿El que te trajo a Nueva Orleans?

Juego del Destino (DH9)-20




Taeheon observó como Juny se corría gritando su nombre. Sonriendo, se dio vuelta con él a fin de que pudiera finalmente tomar el control de ese juego. Se movió más rápido contra sus flexibles caderas, aumentando su placer cuando sus uñas se clavaron en su espalda.

Y cuando él encontró su propio orgasmo, podría jurar que vio las estrellas.

Se derrumbó, su corazón golpeaba mientras sentía la más increíble dicha de su vida. No había nada sobre la tierra que pudiera igualarse al calor de Juny tendido bajo él. De la sensación de su mano caliente en contra de su fría piel.

La bestia dentro de él podría devorarlo. Ya estaba gruñendo y preparándose para probar otra vez su cuerpo.

Junyoung jugó con su pelo mientras el aliento de Taeheon cosquilleaba a través de su piel. Amaba la sensación de su peso sobre ella. De su cuerpo todavía unido al suyo. Era caliente y duro.

Restregó sus pies sobre la parte de atrás de sus piernas, deleitándose en sentir todos sus finos músculos. Podía sentir que su hambre por él comenzaba a elevarse otra vez profundamente en su interior. Ahora finalmente entendía cómo Taeheon podía hacerle el amor durante horas.

Era intrínseco.

Una risa profunda salió de su garganta cuando lo notó poniéndose duro, mordiéndose el labio, se movió contra él, lento y fácil, saboreando toda su anchura y longitud.

Juego del Destino (DH9)-19



Taeheon se encontró a solas en el dormitorio de su padre. Él ladeó la cabeza cuando oyó la música apenas perceptible saliendo de otro cuarto. Era la canción "The Lion Sleeps Tonight."

Taeheon bufó. No había duda de que esa la forma de su padre de hacerle saber a Taeheon donde estaban.

Él abrió la puerta del corredor y lo recorrió con la mirada para asegurarse que su “yo” menor no anduviese cerca. No había mucha probabilidad de que eso sucediese. Si lo recordaba correctamente, él no se aventuraba fuera después de anochecer y aún así sólo fue una vez o dos. Él había estado demasiado asustado para dejar que su padre lo viera. Asustado de cuánto más su padre le odiaría si él supiese lo que podía hacer.

Dios mío, él había sido tal tonto. La misma cosa había causado que su padre cambiara sus sentimientos hacia él había sido la cosa que le había asustado más.

Si sólo hubiese sabido.

Taeheon bajo por el pasillo, en la dirección opuesta al cuarto de su infancia. Él encontró la puerta de donde salía la música.

Por si acaso estaba equivocado, él llamó ligeramente a la puerta. Nadie contestó.

Indeciso, la abrió lentamente para encontrar a un gran tigre blanco en la cama. Él se congeló no tanto ante lo que vio como ante lo que olió. El aire estaba espeso mezclando el olor del tigre con el de Juny.

Juego del Destino (DH9)-18




Minwoo aspiró profundamente cuando entró por la puerta de atrás de la Casa Ha. Éste era el último lugar en el que él quería estar, pero mejor que nadie entendía por qué tenía que regresar.

Su familia mataría a Hyunsik y a todo su clan si no lo hacía.

Endureciéndose a si mismo para lo que iba a venir, cerró la puerta y se dirigió a las escaleras.

Él solo había llegado a la mesa del vestíbulo cuando su hermano Taeyang salió por la puerta que conducía a la cocina para verlo. Vio alivio en sus ojos un segundo antes de que fuese reemplazado con cólera.

—Así es que has vuelto

—Es mi casa.

Él se mofó

—Yo me buscaría otra, si fuera tú.

Minwoo se puso rígido ante su frío tono.

—¿Me estás echando a la calle?

—Estás siendo advertido. Escogiste tu lado y era el equivocado

Juego del Destino (DH9)-17



—Tres días a partir de ahora, yo estaré en la parte de atrás de un coche con matrícula de Nueva Orleans.

Su padre abrió su boca como quien dice algo, luego volvió a cerrarla. Las emociones pasaron a través de su cara mientras la realidad de su muerte inminente le golpeó.

Junyoung no podía imaginar nada peor que saber simplemente qué tan limitado era tu futuro. Todos los lamentos. Todas las preocupaciones. Su pobre padre.

Él suspiró con exceso.

—Voy a dar por supuesto que no soy el que te envía allí.

—No.

Su padre se sentó en el borde de la cama con una amarga mirada, alejada en sus ojos. Junyoung podía decir que él estaba luchando contra las noticias.

—Sólo tengo tres días más de vida

—Tú no deberías de saberlo —dijo Taeheon.

—No  —Su padre los contempló—. Si tú estás aquí, entonces es lo que tenía que ser.

Un sentimiento extraño pasó a través de Junyoung mientras consideraba eso.

Juego del Destino (DH9)-16



¿"Dónde has estado, jovencito"?

Junyoung se encogió de miedo ante la cólera en la voz de su padre.

—Hola, Papá, que agradable oír de ti, también.

—No empieces conmigo, Junyoung. Me han llamado de tu escuela diciéndome que no has ido a clases en días. Van a expulsarte. En qué estás pensando ¿Tienes alguna idea de lo vergonzoso que resulta esto?

Junyoung odiada el hecho de que las lágrimas estuviesen apozándose en sus ojos. Sobre todo, odiaba el hecho de que sus palabras realmente lo lastimaban.
  
—Siento ser tal decepción, Papá. Pero tengo …

—No me importa lo que tengas. Tienes que reintegrarte a tus clases y a tu grupo de estudio. Anan dijo que en lugar de estudiar, has estado pasando todo tu tiempo con la chusma local. Gasto demasiado dinero en ti como para que dejes tus responsabilidades por que algún tipo de basura barata le queden bien un par de pantalones vaqueros. Yo desearía poder solo decidir no presentarme al trabajo en una semana.

Y eso determinó su enfado por completo. Por todo lo que él sabía, Junyoung podía haber tenido un accidente o estar enfermo. ¿El se había preocupado en averiguar por que había faltado a la escuela? No.

—Lo siento, Papá, pero tengo algo más importante que hacer.

Juego del Destino (DH9)-15



Demasiado cansado y lastimado para sostenerse más, Taeheon se dirigió hacia la puerta. Cuando pasó junto a Jean Luc, el Dark Hunter lo agarró. Antes de que Taeheon pudiese reaccionar, él sintió el pinchazo de una aguja en su brazo.

Enfurecido, él gruñó y cambió, pero antes de que pudiese hacer cualquier cosa más, todo se volvió negro.

Junyoung se volvió fría ante la vista de Taeheon cayendo al suelo a los pies del Dark-Hunter.

—¿Qué le has hecho?

—Le puse un tranquilizante.

Dongjun dejó escapar un lento suspiro

—Él va a estar seriamente enfadado cuando se despierte.

—No lo dudo  —dijo Jean Luc. — Por eso sugiero que le mantengamos así durante al menos un día o dos, hasta que él puede curarse y podáis planificar al detalle que es lo que él necesita hacer.

—Sí, pero si él no escucha …

— Expongan su plan, —dijo Junyoung, — y yo me encargaré de que lo escuche.

Dongjun, quién Junyoung rápidamente aprendió que era el escéptico del grupo, se rió de él.

Juego del Destino (DH9)-14



—Avisa a Kevin y haz que se encuentre conmigo allí —Dongjun apenas había terminado esas palabras antes de que él, también, hubiese desaparecido.

El Dr. Lee maldijo cuando sacó su teléfono celular de su bolsillo y presionó un botón.

—Kevin, —dijo él después de algunos segundos—, Descubrimos donde ha estado. Pero le hemos perdido. Literalmente. Creo que se dirige al Santuario para enfrentarlos.
  
El Dr. Lee le miró ceñudo mientras hacía una pausa para escuchar.

—No. Tengo al joven con quien él ha estado. Lo mantendré conmigo por lo pronto. ¿Podéis Dongjun y tu encargaros de los demás?

Junyoung se mordió una uña mientras esperaba.

—Lo llevaré con Jean Luc. Hazme saber lo que suceda—. Él colgó el teléfono—. Empaca lo que necesites para la noche.

—¿Por qué?

Su mirada era severa y cortante con su intensidad.

—Ellos saben quién eres, Junyoung. Por eso estoy aquí. Comprobé con tus profesores, quienes me dijeron que habías estado faltando a clases. Estaba aterrorizado de que ya te hubiesen encontrado y te retuviesen para ponerle un cebo a Taeheon. Ambos son malditamente afortunados de que no los hayan seguido la pista todavía, pero créeme, es sólo cuestión de tiempo hasta que lo hagan. Es imperativo que te llevemos a la seguridad. Ahora.

Juego del Destino (DH9)-13



Junyoung acababa de lavar los platos cuando oyó que alguien golpeaba la puerta de atrás.

Frunció el ceño, medio temiendo ir hacia allí. Nadie debería estar en su patio trasero a una hora tan tardía, y había visto demasiados episodios de “Los Más buscados de América” para saber que no debía ni echar un vistazo.

En lugar de eso, trató de alcanzar su teléfono para llamar a la policía.

—¿Juny?

Frunció profundamente el ceño cuando reconoció la voz de Taeheon. ¿Por qué estaría él en su patio trasero? Tal vez se lo imaginaba.

—Juny, por favor déjame entrar.

Todavía agarrando firmemente el teléfono por si acaso, apartó a un lado las cortinas para verle en el patio completamente desnudo. Pero más que eso, él estaba cubierto de sangre. Su respiración entrecortada, su cara fue arañada y amoratada. Parecía que él había tenido alguna especie de accidente.

—Oh Dios mío, Taeheon. —jadeó cuando abrió la puerta para dejarle entrar—. ¿Qué ha sucedido?

Él no habló cuando pasó a la cocina.

—¿Taeheon?

Juego del Destino (DH9)-12



—¿Humano, huh? Realmente lo siento por ti.

Kevin le dedicó una abierta sonrisa sardónica.

—Yeah, yo, también.

Recuperado su humor, Siwan sonrió al lobo.

—Hombre, tengo que respetarte, sin embargo. Dos votos en el Omegrion. Eso es impresionante. Quizás tenga suerte y uno de mis cachorros podría cambiar a Arcadio en la pubertad también, y me de otro voto.

Dongjun arqueó una ceja ante eso.

— ¿Tu compañero es Arcadio? ¿Sabe él cómo te sientes acerca de su gente?

Siwan se moderó.

—Lo sabe. Pero la única cosa que tiene importancia es cómo me siento acerca de él, y de eso no tiene ninguna duda.

Dongjun y Kevin asintieron en acuerdo.

Siwan miró alrededor para ver como un par de Katagarias entraban en el cuarto.

—¿Tenéis alguno de vosotros alguna idea de por que estamos aquí?

Juego del Destino (DH9)-11



—Sé que soy malo para ti, Juny —Si tuviese un cerebro en mi cabeza, me marcharía y te dejaría solo, pero Dios me ayude, no puedo hacerlo. Solo quiero estar contigo aunque sé que está mal.

—¿Mal como?

Él rechinó sus dientes con rabia, deseando que él pudiese decirle la verdad y pudiese creerla. Pero no podía. Contárselo todo probablemente lo mataría.

—No debería estar en tu mundo.

—Yo no debería estar en el mío.
  
Taeheon le miró con ceño. Ahora él era el único que estaba siendo ridículo.

—Por supuesto que debes.

—No, Taeheon, yo no. Podría llevar esos trajes y conducir el coche, pero mi corazón no está en mi vida. Odio dejarle a mi padre que me haga sentir que merezco en cierta forma lo que tengo. Odio vivir aquí en la casa que mi papi me escogió por que temía que si viviese en un dormitorio universitario, lo cual era lo que yo quería hacer, saldría con la clase equivocada de personas. Ha habido tantas veces en mi vida cuando rogué por tener el valor de escaparme de todo esto. Y todavía aquí estoy, en la casa de mi papi, todavía tomando clases que odio, y todo por que no sé que es lo que quiero hacer con mi vida.

Su tristeza alcanzó a Taeheon de un modo que nunca antes lo había hecho.

—¿Si pudieses liberarte de tu padre, qué harías?

Juego del Destino (DH9)-10



Junyoung suspiró excesivamente mientras caminaba a solas en el zoológico, observando a los animales jugando juntos o descansando. Tres días habían pasado sin una sola palabra de Taeheon. Peor, su padre había llamado hacía dos horas para gritarle sobre el arresto de Anan y el juicio pendiente.

Aparentemente ni Anan ni su padre se habían molestado en informarse simplemente quien era Taeheon realmente, Anan probablemente se rehusaba a creer en eso. ¿Después de todo, que familia podría ser incluso más importante que la suya? ¿Y cómo alguien con el tipo financiero de Taeheon hacer alguna vez otra cosa que deleitarse en su propia grandeza? Esto era suficiente para hacerle enfermar y incluso ahora podía oír la voz enfadada voz de su padre en su cabeza.

—¿Él tendrá una mancha permanente en sus credenciales y por qué? ¿Por un vagabundo sin valor con el que decidiste entablar amistad? Realmente, Junyoung, ¿Qué pasa contigo? ¿El padre de Anan ayudó a subir mi campaña con diez mil dólares, y mi hija hace que su único hijo sea arrestado? ¿Estás tratando de matarme? ¿Quieres que me desplome muerto de un paro cardíaco de modo que tú puedas tener pronto tu herencia? Simplemente saque un arma y dispare contra mí luego. Solo toma una pistola y dispárame entonces. Acaba de una vez con…

Y entonces él sacó a colación el único disparo que nunca fallaba en hacerla llorar.

—Esto es lo que obtengo por casarme con una cajún en contra de los deseos de mi familia. Nunca debería haber tenido hijos. No son un adeudo que político puede permitirse.

El ni siquiera había sido capaz de decir ni una sola palabra en medio del barullo de su rimbombante discurso de cuarenta y cinco minutos. Al cabo de un rato, ni siquiera lo había intentado. Había dejado el teléfono boca abajo sobre el mueble mostrador, comido patatas fritas, y había ojeado una revista mientras él despotricaba. Una vez que su padre había terminado, él simplemente se había disculpado y le había colgado.

Juego del Destino (DH9)-9




—¿Taeheon? —dijo Minwoo, jalándole.

Taeheon emitió una mirada significativa hacia la barra donde Hyunsik estaba esperándolo

—Deja de ser un soñador, Minwoo. Nuestra realidad es demasiada dura para eso.

Él vio la duda en sus ojos.

—Pero es la esperanza de algo mejor lo que nos mantiene ahí.

Él se burló de su ciego optimismo.

—Abandoné la idea de la esperanza el día que mi propia madre se lanzó sobre mi garganta para matarme. —Él miró a Minwoo con dureza— Y si yo fuera tú, Minwoo, prestaría también atención a esa advertencia. Ninguno de nosotros tiene una madre humana. Si piensas por un momento que Mew no se volvería contra ti, también, estás loco.

—Soy su único hijo joven.

—Y yo fui hijo único, el último de la especie de mi madre, y aún así ella no vaciló en venir tras de mí. Piensa en ello  —Taeheon pasó rozando a Minwoo, de vuelta al bar.

Todavía, las palabras de Minwoo sonaban en sus oídos.

Esperanza. Él bufó fieramente al pensar en eso. La esperanza era para los humanos. No era para animales o fenómenos.

Juego del Destino (DH9)-8



—Eso fue increíble.

Él le sonrió, luego se llevó sus dedos a los labios a fin de poder chupárselos.

—Adoro la manera en la que sabes, Juny.
  
—Nunca había tocado a una pareja antes de ti—dijo Taeheon, sus ojos ardiendo en los de él.

—¿Qué?

Él se puso derecho para acariciar con la nariz su cuello.

—Ya me has oído, mi dulce Juny. Eres el único que alguna vez he tomado.

¿Estaba hablando en serio?

—¿Cómo puedes ser virgen y hacerme el amor de esa manera?

Él le sonrió.

—Instinto animal.

Junyoung arqueó una ceja, especialmente cuando su mirada cayó y se dio cuenta de que él ya estaba duro otra vez.

—¿Taeheon?

Pero él no escuchaba. Él le jaló de nuevo al suelo y colocó su cuerpo entre sus muslos.

Juego del Destino (DH9)-7



Sin pensar, Junyoung enterró su mano en su pelo. Taeheon rechifló y se apartó como si le doliera. Su mano estaba todavía insertada en los retorcidos mechones.

—Lo siento. Lo siento, —dijo él, tratando de desenredar su mano antes de lastimarle más.

Él lo miró ceñudo  mientras se restregaba la cabeza.

Junyoung le extendió la mano para ayudarle, sólo para hacer que retrocediese. No se había alejado más de unos pasos de la puerta que esta chocó al abrirse. Junyoung empezó a ver a la enojada mujer de mediana edad que había estado en el bar allí.

Taeheon hizo unos extraños gruñidos saliendo en un murmullo de su garganta.

—El tiene que irse, —dijo la mujer en una voz que no admitía discusión —Ahora

—Lo quiero aquí.

—Me importa un bledo lo que quieras —dijo ella, su voz cargada con un acento francés. — Ésta es mi casa y

—Te pago bastante.

—No  —dijo ella, su tono preñado con veneno— No lo haces. No para esto.

La última cosa que Junyoung quería era meterlo en problemas.

Juego del Destino (DH9)- 6



—¿Así que, quién es este chico que te han interrumpido la cena para venir a sacarlo? preguntó su abogado.

—Taeheon Tigarian.

Su abogado continuaba frunciendo el ceño, al igual que Junyoung.

—¿Debería conocer ese nombre? —Su abogado preguntó.

—Tigarian Technologies —explicó el Dr. Lee— Él es el único hijo de Eric Tigarian y el heredero exclusivo de todo su imperio internacional.

Junyoung se quedó boquiabierto ante esto. Tigarian Technologies era solamente inferior a Corporación Microsoft en el mundo corporativo.

—¿Por que trabaja como ayudante de camarero?

Hyukjae le respondió con otra pregunta.

—¿Por qué va el hijo de un prominente senador a Tulane y no a Princeton, Harvard, o Yale?

—Me gusta Nueva Orleans.

—Y Taeheon no tiene interés en correr a la compañía de su padre —dijo Jinhyuk. —Él ha dejado esto a cargo de la gerencia

Todavía aquello no tenía ningún sentido para él. Taeheon no vivía como un hombre rico. Él vivía como un vagabundo.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...