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Amante Enemigo (DH5)- Final




Henry estaba sentado en el sillón con Zhou Mi a su lado. Ryuhyun dormía pacíficamente en los brazos de su appa, inconsciente de la violencia y las muertes que se habían producido esta noche.

Inconsciente del hecho de que el mundo, al que el bebé recién estaba conociendo, había estado a punto de terminar.

Desde que habían regresado a casa, Henry se había rehusado a dejar a alguno de ellos fuera de su vista.

Clinton estaba ayudando a Kyuhyun a vendar su brazo, que había sido golpeado por uno de los Daimons. Hyukjae estaba sentado con una bolsa de hielo en la nuca mientras Kangin echaba agua oxigenada sobre sus nudillos ensangrentados, dentro de un bol.

Yesung estaba parado como una estatua contra la pared junto al pasillo que llevaba a la cocina. Sólo él parecía ileso luego de la pelea.

—Saben –dijo Kangin, interrumpiéndose lo suficiente para sisear mientras echaba alcohol sobre el agua oxigenada—, pelear era mucho más fácil cuando era inmortal.

Kyuhyun resopló.

—Aún soy inmortal y estoy bastante magullado. Esa fue una tremenda pelea.

El teléfono sonó.

Clinton se levantó para atender.

Amante Enemigo (DH5)- 22




Se había desatado algo peor que el infierno desde que Henry y Hyungjoon se habían ido, más temprano. Gritos interminables rasgaban el aire. Había cuerpos de hombres, mujeres y niños Apolita esparcidos por todas partes. Aparentemente, ellos no se desintegraban como los Daimons a menos que muriesen en sus cumpleaños.

El pavor y el miedo desgarraron a Henry.

—¡Victoria! –gritó Shanglin, corriendo hacia su apartamento.

Henry no se molestó en llamar. Nadie podía escuchar sobre los gritos. Así que corrió lo más rápido que podía hacia su esposo y su hijo.

Varios Daimons intentaron detenerlo. Con la mirada nublada por la furia, Henry los atravesaba a cortes.

Nadie se interpondría entre él y su familia. Nadie.

Llegó al apartamento para ver que la puerta había sido abierta a patadas. El cuerpo muerto de Calvin estaba tirado en el living.

Henry se ahogó con el terror hasta que escuchó sonidos de pelea en su habitación. Mejor aún, escuchó los enojados chillidos de su hijo.

Amante Enemigo (DH5)- 21




Henry encabezó el camino fuera de la ciudad, hacia la superficie. La camioneta en la que habían llegado había sido llevada a una cueva cercana que albergaba varios vehículos, guardados en caso de que una de sus personas se convirtiera en Daimon y necesitase una conexión con el mundo humano.

Era enfermo, pero esta vez Henry estaba agradecido por su “preocupación” hacia los Daimons. El deshielo de la primavera había comenzado, y el suelo no estaba tan congelado como antes. Calvin le había entregado varias llaves para que escogiera el automóvil que pudiera sacarlos de allí más rápidamente.

Hyungjoon entró primero. Él miró hacia atrás, por el camino en que habían llegado mientras sus pensamientos regresaban a su familia.

—Todo estará bien, Henry.

—Sí –susurró él.

Sabía que así sería. Se iba a asegurar de eso, maldita sea.

Henry subió a la camioneta y condujo de regreso a la ciudad. La primera parada sería su casa. O lo que quedaba de ella. Quería estar totalmente armado para este conflicto.

Viajaron al menos durante una hora antes de llegar a su propiedad. Henry entró al camino que conducía a la casa y vaciló. Ya no había señales de batalla. Su garaje, sus ventanas, todo estaba intacto. Incluso el portón de entrada estaba de pie.

Amante Enemigo (DH5)- 20




Zhou Mi no podía respirar mientras sostenía a su hijo por primera vez. Sus diminutos puños estaban apretados mientras sus gritos dejaban saber a todos que estaba aquí. Su rostro estaba arrugado como el de un anciano, pero aún así era hermoso para Zhou Mi.

—Mira su cabello –dijo, peinando la densa masa de cabello negro—. Se parece a su padre.

Henry sonrió mientras el bebé envolvía su pequeña mano alrededor del índice de su padre.

—Tiene tus pulmones.

—¡Oh, por favor! –dijo indignado.

—Confía en mí —le dijo Henry, encontrándose con su mirada—. Cada Apolita ahora sabe que mis padres no estaban casados cuando nací, y que si sobrevives a esta noche, planeas convertirme en eunuco.

Él se rió y lo besó mientras sostenía a su hijo.

—A propósito, si hablabas en serio acerca de eso, Zhou Mi –dijo la doctora, con los ojos bajos—. Tengo un bisturí que puedo prestarte.

Zhou Mi rió otra vez.

—No me tientes.

Amante Enemigo (DH5)- 19




Para cuando llegó el viernes, Zhou Mi estaba más que preparado para que se realizase la boda. Su hermana y Hyungjoon lo habían mantenido ocupado y frenético toda la semana. Henry se había mantenido felizmente fuera de su camino.

Clinton había aprendido a mantenerse fuera del apartamento lo más posible. O salir corriendo en el instante en que los veía aproximándose a él.

Ahora Zhou Mi estaba en el dormitorio, con su traje y esperando. Llevaba una corona de plata entrelazada con flores frescas; una costumbre nórdica. Clinton le había dicho que la corona había pasado por todas las generaciones de la familia de Henry desde su cuñada.

Significaba mucho para él estar llevándola ahora. Sentirse conectado con el pasado de Henry.

Henry también llevaría la espada familiar para el evento, y cuando su bebé se casara, él también llevaría la espada atada a su costado.

La puerta se abrió lentamente para revelar a Shanglin del otro lado.

—¿Estás listo?

Luego de mucho debatir habían decidido permitir que fuera su padrino. Los Apolitas no tenían las mismas costumbres que los humanos. Como había una gran posibilidad de que los padres del joven novio ya hubiesen muerto, elegían a un padrino que pudiera escoltarlo hacia el altar, y decir las palabras acostumbradas para unir a la pareja.

Amante Enemigo (DH5)- 18




Zhou Mi dejó caer la mirada hacia el bulto que ya estaba allí.

—No lo sé. Según mi experiencia, eres un demonio caliente.

Él arqueó una ceja.

—¿Lo soy?

—Ajá. Extremadamente caliente.

Él rió, luego lo besó lenta y abrasadoramente.

—Sabes a limón –susurró contra sus labios.

Zhou Mi se lamió los labios mientras recordaba haber puesto jugo de limón en su pescado. Henry sabía a decadencia, salvaje y feroz decadencia, y aceleraba su corazón.
  
—¡Oh, oh, espera, estoy quedándome ciego!

Henry se apartó ante el sonido de la voz de Hyungjoon.

Zhou Mi miró sobre su hombro para encontrarse con su amigo parada en la entrada. Hyungjoon cerró la puerta detrás suyo.

—Gracias a dios que nadie está desnudo.

—Tres segundos más y lo hubiésemos estado –bromeó Henry.

Amante Enemigo (DH5)- 17




Zhou Mi no despertó hasta casi las seis de la tarde. Estaba completamente solo en la habitación. Levantándose, se puso un par de pantalones negros y un enorme suéter gris que Victoria le había dado.

Abrió la puerta y encontró a Clinton, Henry, y Hyungjoon comiendo, sentados en el piso del living. Se quedó boquiabierto al ver el festín que estaban consumiendo.

—¿Tienes hambre? –Preguntó Clinton al verlo dudando en la entrada—. Súmate. Henry dijo que no había visto nada como esto desde sus días en un banquete escandinavo.

Zhou Mi se unió a ellos junto a la pequeña mesa que tenía docenas de platos. Estaba asombrado por la variedad de comidas que los Apolitas les habían conseguido. Tenían carne, pescado, pollo asado. Huevos, papas, bananas, manzanas asadas y cortadas. Lo que desearan. Hyungjoon se chupó los dedos.

—Calvin dijo que no sabían qué o cuánto comían los humanos, así que se pasaron un poquito de la raya.

—¿Un poquito? –preguntó Zhou Mi riendo.

Había comida suficiente para un ejército entero de Cazadores Oscuros.

—Sí, lo sé –dijo Hyungjoon sonriendo—, pero todo está realmente bueno.

Amante Enemigo (DH5)- 16




Hyungjoon extrajo su bastón de lucha del bolsillo de su abrigo y lo extendió.

Las ventanas de la nariz del hombre se ensancharon mientras los veía preparándose para librar combate.

—¿Así es como devuelves mi generosidad al acogerte?

—No –dijo Zhou Mi con una calma que no sentía—. Así es como compenso al hombre que me protege. No aceptaré que Henry esté así luego de todo lo que ha hecho.

El esperaba que el hombre luchara, pero en lugar de eso dio un paso atrás e inclinó la cabeza respetuosamente hacia él.

—Tiene la valentía de un Spathi.

—Te lo dije –dijo Victoria, su rostro brillando de orgullo. El hombre les sonrió ligeramente.

—Ve adentro con Victoria, príncipe, y haré que tu Cazador Oscuro sea llevado hasta ti.

Zhou Mi lo miró sospechosamente, insegura en confiar en él o no.

—¿Lo prometes?

Amante Enemigo (DH5)- 15




Zhou Mi no sabía qué pensar de eso. No tenía sentido que un Daimon, menos aún uno emparentado con Dylan, les ayudara cuando toda su vida habían sido perseguidos por la especie de Shanglin.

—¿Por qué?

—No hay tiempo para esto –siseó Shanglin—. Mi padre no es un hombre estúpido. Caerá en la cuenta rápidamente cuando no escuche nada sobre los dos hombres muertos.

Victoria asintió, luego giró hacia Zhou Mi.

—Te estoy pidiendo que confíes en mí, Mi. Juro que no lo lamentarás.
  
Zhou Mi intercambió ceños con Henry y Hyungjoon.

—Creo que podemos confiar en ella.

Henry miró a Shanglin, luego a Hyungjoon.

—Dijiste que eran sádicos. ¿Hay alguna posibilidad de que estén jugando con nuestras cabezas?

Shanglin rió grave y amargamente.

—No tienes idea.

Amante Enemigo (DH5)- 14




Henry estaba parado, encaminándose rápidamente hacia la puerta, mientras Clinton se apartaba aún más.

—Lo siento, amigo –dijo Clinton con más firmeza—. Ningún desconocido entra a esta casa, ¿capische?

—Clinton –dijo Henry bruscamente, su voz era grave y acerada—. Aléjate.

Por una vez, Clinton no discutió.

Henry tomó una espada de la pared mientras al mismo tiempo, el Daimon que estaba en el porche extraía dos dagas enormes de adentro de la bolsa aisladora de la pizza.

El Daimon le arrojó una daga a Clinton, luego giró para librar combate con Henry. Clinton se tambaleó hacia atrás, su rostro estaba pálido mientras caía al piso.
  
 Zhou Mi estaba de pie e iba hacia Clinton cuando Hyungjoon lo atrapó.

—Piensa en el bebé. Quédate quieto.

Él asintió mientras Hyungjoon saltaba por encima del sofá para ir a ayudar a Clinton. Zhou Mi tomó otra espada de la pared, preparado para la batalla en caso de que fuera necesario.

Afortunadamente, Clinton estaba de pie nuevamente, sin ningún daño, para el momento en que Hyungjoon lo alcanzó. La pizza, por otro lado, estaba arruinada. Gracias a dios, la caja había desviado la daga.


Amante Enemigo (DH5)- 13




Durante tres semanas seguidas, Henry mantuvo a Clinton y Zhou Mi bajo arresto domiciliario. Pero como pasaba el tiempo y los Daimons no aparecían, comenzó a preguntarse si no estaba exagerando un poquito.

Henry sabía que Clinton lo acusaba de hacerlo al menos cinco veces por hora.

Zhou Mi se había retirado completamente de la universidad, aunque había odiado tener que hacerlo. Estaba sólo de tres semanas, pero parecía de tres meses. Su vientre se estaba redondeando, dejándole saber a todos que realmente había un niño dentro suyo.

Era lo más hermoso que Henry había visto en su vida, incluso aunque luchaba para mantenerse emocionalmente distante a él.

Pero era difícil. Especialmente porque pasaban mucho tiempo juntos, filmando a Zhou Mi para su bebé. La mayor parte del tiempo, él estaba perfectamente calma mientras le contaba al bebé sobre su pasado, su madre y sus hermanas. Y su padre. Con cada cariñoso recuerdo que compartía con el bebé, Henry se sentía más cercano.

Mira esto –dijo, mientras mostraba su mano con el anillo de sello hacia la pequeña filmadora que él sostenía. Henry enfocó el lente—. Mi madre me dijo que este es el verdadero anillo de bodas que los reyes Atlantes usaban al casarse. —Zhou Mi lo observó con tristeza—. No estoy seguro de cómo sobrevivió todos estos siglos. Mi madre se lo dio a mi padre para que él pudiera dármelo. Voy a asegurarme que tu padre lo tenga, para dártelo a ti también.

Amante Enemigo (DH5)- 12





Hyungjoon le sonrió amablemente a Zhou Mi mientras tomaba la ropa que Henry le había dado de adentro del placard.

—Me alegro de que hayas manejado tan bien esto esta vez. Y Henry también. Hace las cosas mucho más sencillas.

Zhou Mi asintió. En verdad, así era.

Si tan sólo Henry pudiese aceptar su herencia tan fácilmente como había aceptado al bebé. ¿Pero qué bien haría eso si él estaba destinado a morir?

Quizás este era el mejor modo de que funcionara. De este modo Henry no sufriría por él.

No, le dijo la voz en su cabeza. Quería más que eso de Henry. Quería lo que habían compartido en sus sueños.

Deja de ser egoísta.

Zhou Mi tragó con fuerza ante el pensamiento. Tenía razón. Sería más bondadoso mantenerse alejado de Henry. Lo último que quería era saber que él se lamentaría. Mientras menos gente se apenara, mejor.

Odiaba la idea de que alguien sufriera por él del modo en que a él le había dolido lo de su madre y sus hermanas. No había un día en que no estuvieran en sus pensamientos.

Amante Enemigo(DH5)- 11




—¿M-m-mi qué? –preguntó Zhou Mi, apabullado por las palabras de Hyungjoon.

No podía haber escuchado correctamente. No había modo de que estuviese embarazado.

—Tu bebé.

Obviamente, su oído funcionaba bien.

—¿Qué bebé?

Hyungjoon respiró hondo y habló lentamente, lo que fue algo bueno ya que a Zhou Mi le estaba costando entender todo esto.

—Estás embarazado, Mi. De muy poco tiempo, pero el bebé sobrevivirá. Me aseguraré doblemente de que eso suceda.

Sinceramente, Zhou Mi se sentía como si lo hubiesen aporreado con un repentino golpe imprevisto. Su mente apenas podía concebir lo que Hyungjoon le estaba diciendo.

—No puedo estar embarazado. No he estado con nadie.

La mirada de Hyungjoon volvió hacia Henry.

—¿Qué? –preguntó él, a la defensiva.

—Tú eres el padre –dijo Hyungjoon.

Amante Enemigo(DH5)- 10




—Llévame con Zhou Mi –le gruñó Hyungjoon al Cazador Oscuro que estaba en el auto, junto a él. No estaba en su naturaleza permitir que otro tuviese control sobre él y su ambiente—. Soy el único que puede protegerlo.

—Sí –dijo Bin mientras ingresaba al camino de entrada de su mansión—. Hiciste un gran trabajo protegiéndolo de… ¿la basura, era eso?

Hyungjoon se puso furioso al oírlo. El impulso de convertir al Cazador en polvo lo atravesó; un derivado del desagradable carácter de su madre que había heredado. Afortunadamente para Bin, Hyungjoon tenía más de su padre dentro suyo, y hacía tiempo que había aprendido a respirar hondo y no ceder a sus infantiles impulsos.

No lograría nada enojándose. Tenía que encontrar a Zhou Mi, y si utilizaba sus poderes para hacerlo, Dylan también podría localizar a Mi. Ese hijo de puta había aprendido tiempo atrás cómo seguir los sutiles matices de los poderes de Hyungjoon y usarlos en su contra. Por eso es que no había peleado contra él en el bar. Le gustara o no, Dylan era mucho más poderoso. Principalmente porque a él no le importaba a quién lastimaba para salirse con la suya.

Lo que significaba que necesitaba al Cazador para que lo llevara hasta Mi.

Hyungjoon se había tele- transportado fuera del apartamento por no más de cinco minutos, para poder ir a ver a la Destructora y decirle que dejara a Zhou Mi en paz.

Amante Enemigo(DH5)- 9




Zhou Mi observó el elegante garaje de un hombre que había vivido durante incalculables siglos. Luego miró el pequeño anillo de sello que tenía en la mano derecha, que su madre le había dado días antes de morir. Un anillo que había sido transmitido a través de su familia desde que su primer ancestro se había desintegrado prematuramente en polvo.

De pronto, Zhou Mi se largó a reír. Henry pareció divertido por su humor.

—¿Estás bien?

—No –dijo, intentando calmarse—. Me parece que se me soltó un cable en algún momento esta noche. O como mínimo ingresé al reino de la Dimensión Desconocida.

El ceño de Henry se acentuó.

—¿Qué quieres decir?

—Bueno, veamos… —observó su reloj de oro—. Son sólo las once de la noche y hoy he ido a un club cuyos dueños parecen ser panteras que cambian de forma, donde un grupo de vampiros asesinos a sueldo y un posible dios me atacaron. Regresé a casa sólo para ser atacado nuevamente por los ya mencionados asesinos, el dios, y luego un dragón. Un Cazador Oscuro me salvó. Mi guardaespaldas podría o no estar bajo el servicio de una diosa y acabo de conocer a un espíritu de los sueños. Terrible día, ¿eh?

Amante Enemigo(DH5)- 8




Hyungjoon registró todo el apartamento antes de permitir que Zhou Mi cerrara la puerta con llave.

—¿Por qué estás tan nervioso? – Preguntó Zhou Mi—. Derrotamos a los Daimons.

—Tal vez –dijo Hyungjoon—. Es sólo que sigo escuchando la voz de ese tipo en mi cabeza, diciéndome que esto no ha terminado. Creo que nuestros amigos regresarán. Muy pronto.

El nerviosismo de Zhou Mi volvió con venganza. Habían estado demasiado cerca esta noche. El simple hecho de que Hyungjoon se hubiese rehusado a dejarlos luchar contra los Daimons y en lugar de eso hubiese optado por esconderse en un rincón del bar le demostraba qué tan peligrosos eran estos hombres.

Aún no estaba seguro de porqué Hyungjoon los había apartado de ellos. Ninguno de ellos se encogía de miedo ante nada ni nadie.

No hasta ahora.

—Entonces, ¿qué deberíamos hacer? –preguntó Zhou Mi.

Hyungjoon pasó las tres trabas de la puerta y sacó su arma.

—Poner la cabeza entre las piernas y dar el beso de despedida a nuestros traseros.

Zhou Mi estaba sorprendido por esas inesperadas palabras.

Amante Enemigo (DH5)- 7




Zhou Mi se había sentido tan raro estando en el Inferno esta noche. Su mente regresaba una y otra vez a la noche anterior. Hasta Hyungjoon sentía su incomodidad.

Había dos voces luchando en su cabeza. Una que le decía que se fuera inmediatamente, y otra diciéndole que se quedara.

Estaba comenzando a temer que estuviese esquizofrénico o algo así. Jia y su novio se acercaron a ellos.

—Hey, chicos, odio dejarlos plantados, pero nos vamos a algún sitio tranquilo a conversar, ¿está bien?

Zhou Mi les sonrió.

—Seguro. Diviértanse —En cuanto se fueron, miró a Hyungjoon—. No hay necesidad de que nos quedemos, ¿eh?

—¿Estás seguro de que quieres irte?

—Sí, creo que sí.

Zhou Mi se levantó de la silla. Mientras se ponía el abrigo no prestó atención a nada, hasta que chocó con alguien que estaba quieto como una pared.

—Oh, lo lamen… —sus palabras se detuvieron cuando miró y se encontró con el rostro que había rondado sus sueños.

¡Era él!

Amante Enemigo (DH5)- 6




—Todos mueren, señor mío. Al menos en el mundo mortal. Y yo sigo adelante mientras todo lo que me rodea perece una y otra vez. –Levantó la mirada hacia él. La agonía de su rostro le llegó muy profundamente—. ¿Tienes alguna idea de lo que es sostener a alguien que amas en los brazos mientras muere?

El pecho de Zhou Mi se cerró mientras pensaba en la muerte de su madre y sus hermanas. Había querido acercarse luego de la explosión, pero su guardaespaldas lo había apartado mientras él aullaba de dolor por su pérdida.
   
"Es demasiado tarde para ayudarlas, Mi. Tenemos que correr." Su alma había gritado ese día.
Incluso ahora gritaba, a veces, por la injusticia de su vida.

—Sí, lo sé –susurró—. Yo también he visto morir a todas las personas que quiero. Mi padre es todo lo que me queda.

La mirada de Henry se aguzó.

—Entonces imagina pasar por eso miles de veces, siglo tras siglo. Imagina verlos nacer, vivir, y luego morir mientras tú continúas y empiezas de nuevo con cada generación. Cada vez que veo a un miembro de mi familia morir, es como ver a mi hermano menor muriendo nuevamente. Y Clinton… —Dio un respingo como si la sola mención del nombre de Clinton le provocara dolor—. Es idéntico a mi hermano, en cara y físico. –Una de sus comisuras se levantó en una forzada risa —. Y en sus gestos así como en su temperamento. Creo que de toda la familia que he perdido, su muerte será la más difícil de soportar.

Amante Enemigo (DH5)- 5




Clinton suspiró mientras se acercaba a su aula de Inglés Antiguo. Era un típico día hartante y asqueroso. Su vida debería ser genial. Tenía todo el dinero del mundo. Cada lujo conocido. No había nada en el planeta con lo que pudiera soñar y no tenerlo.

En cuanto a eso, Henry incluso había traído a Britney Spears en un avión, para que cantara en su fiesta de cumpleaños de Clinton la primavera pasada. El único problema fue que los asistentes eran él, sus guardaespaldas y Henry, quien estuvo todo el tiempo corriendo de un lado a otro, intentando asegurarse de que Clinton no se lastimaba la cabeza.

Sin mencionar las tres millones de veces en que Henry lo había incitado a insinuársele a Britney. O al menos que le propusiera matrimonio, lo cual ella había rechazado con tanta risa que aún resonaba en sus oídos.

Todo lo que Clinton verdaderamente quería era una vida normal. Más que eso, quería su libertad.
Y eran las únicas dos cosas que no podía tener.

Henry no lo dejaba salir de la casa a menos que estuviera seguido de cerca. El único momento en que Clinton podía volar a cualquier sitio era si el mismísimo Shindong, el líder de los Cazadores Oscuros, venía y se lo llevaba, y lo mantenía al alcance de la vista todo el tiempo. Cada miembro del Consejo de los Escuderos comprendía que Clinton era el último lazo de sangre que tenía Henry con su hermano. Como tal, era protegido más celosamente que un tesoro nacional.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...