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Trampa de Amor - Final
—Yo sé que estás preocupado, pero quiero
que esto me lo dejes a mí.
—No comprendes cómo es él. Tengo que estar
con mi appa…
—Sé cómo es tu abuelo. Créeme que estoy
más preparado que tú para esto.
—Pero…
—¡Dios mío! ¿Qué tengo que hacer para que
confíes en mí? ¿Cuántas veces tengo que decirte que no haré daño a tu appa?
—Yo no sabía que vendría mi abuelo…
—Me alegro de que lo haya hecho. Así me
evita ir a verlo. Aunque hubiera preferido evitar este estrés a tu appa —sonrió
y agregó—: Coraje. Has sido muy valiente hasta ahora, sigue un poco más. Y diga
lo que diga, Donghae, quiero que te muestres de acuerdo conmigo. ¿Queda claro?
—¿No te ha dicho nadie que eres un mandón?
—Sí. ¿Me lo prometes, Donghae?
—De acuerdo.
Cuando entraron en la habitación su appa
estaba en la cama, mirando al hombre que había hecho un infierno de su vida.
Trampa de Amor -8
Estaba en la puerta, con gesto serio.
Parecía enfadado con él. Luego desvió la mirada hacia su appa.
—¡Dios mío! No sabía… Está vivo…
Sobrevivió a la explosión…
—Creí que estabas en París —dijo Donghae.
No estaba preparado para aquella escena.
—¿Controlas mis movimientos, Donghae?
Bueno, ahora estoy de vuelta…
Antes de que pudiera encontrar una
respuesta, su appa exclamó y se tapó la boca.
—¿Appá? —se acercó y tocó la frente de su appa—.
¿Te encuentras peor? ¿Estás mareado? Llamaré a una enfermera —Donghae
extendió la mano hacia el timbre, pero
su appa se la agarró.
—No —su appa habló con voz débil y mirando
a Hyukjae—. He pensado en ti durante años. En mis sueños… En mis peores
momentos siempre estabas ahí…
Donghae miró consternado a su appa. No
había pensado que pudiera reconocer a Hyukjae, pero era evidente que sí. Y
estaba claro que lo odiaba. Lo que menos falta le hacía en aquel momento era
ese shock.
—Lo estás disgustando… Creo que deberías
marcharte —le rogó Donghae, agarrando la mano de su appa—. Podemos hablar más
tarde.
Trampa de Amor -7
—Me encanta como tocas —le dijo Hyukjae
seductoramente, haciéndole poner de pie y agarrándole la cara con las manos—.
Eres muy apasionado y sensible… Y eso te hace muy excitante en la cama.
—Hyukjae… —se puso colorado.
—Y me encanta que te pongas colorado tan
fácilmente —murmuró Hyukjae bajando la cabeza y besándolo.
Fue un beso que lo excitó de los pies a la
cabeza. Donghae gimió y se apretó contra él. Hyukjae le susurró algo en coreano.
Siempre lo hacía, pensó, mareado aún del
beso y con los miembros temblando de deseo. Hyukjae lo llevó hasta la cama.
—Nunca me sacio de ti —gimió él, abriéndole
la camisa y dándole un ardiente beso en el hombro— No nos vamos a ir de esta
isla hasta que por lo menos pueda estar en una
reunión de negocios
sin pensar en ti.
Donghae recordó que se había dicho que no
lo iba a dejar hacer aquello otra vez. Pero los dedos maestros de Hyukjae lo
desnudaron y su boca acarició uno de sus pezones, y Donghae se olvidó de todo,
entregada a aquel placer tan intenso, mientras susurraba su nombre.
Trampa de Amor -6
Con el corazón latiendo aceleradamente, Donghae
lo miró, impotente. Hizo un gesto de disgusto. Intentó soltarse, pero él lo
sujetó más firmemente.
Pensando en que Hyukjae se había pasado
casi toda la noche con otro, Donghae apretó los dientes y dijo:
—Ya sé cómo es estar casado con un coreano,
Hyukjae. Se sufre una gran soledad y frustración. Te casaste conmigo y
desapareciste durante quince días sin decirme nada. Luego vuelves y sales
conmigo una noche y te pones a coquetear con otro. Te odio.
Y lo que más odiaba era que le importaba.
—Yo no estaba coqueteando —dijo él.
—Sí lo estabas haciendo. No dejabas de
mirarlo, y él no dejaba de tocarte y tú te has olvidado completamente de que yo
estaba allí. Bueno, ¡me niego a que me
ignores! Tú has querido traerme aquí, y luego has sido un grosero. Y lo peor es
que todo el mundo nos estaba mirando —de pronto se sintió mareado—. Y ahora
estoy un poco mareado.
—¿Has bebido?
—Nunca bebo.
—Te has bebido la copa de un trago.
Trampa de Amor -5
—¿Quieres que ande por la casa en ropa interior?
—Si yo te lo digo, sí. He pagado mucho por
ti. Es mejor que vea lo que he comprado.
Donghae se dio la vuelta para que él no
viera las lágrimas en sus ojos. Lo hacía sentir tan rastrera.
—Bien. Llevaré mis vaqueros cuando no
estés aquí, o sea, la mayor parte del tiempo, afortunadamente. Y ahora, si no
te importa, quisiera comer.
Antes de que Donghae pudiera adivinar sus
intenciones, Hyukjae rodeó su cintura y tiró de él.
Atrapado por su mirada, el corazón de Donghae
empezó a latir desesperadamente y su mente empezó a marearse.
Hyukjae le agarró la cara.
—¿Estás embarazado?
La pregunta lo sorprendió.
—No —respondió.
—Bien —sonrió maliciosamente—. Habrá que
probar otra vez.
—¿Qué estás haciendo? —preguntó Donghae.
Quiso soltarse, pero él lo besó.
Trampa de Amor -
Atravesaron unos portones con apertura
electrónica y se acercaron a una mansión rodeada de tierras.
Donghae miró en silencio.
—Es enorme… —murmuró—. Y sólo eres tú…
Hyukjae se rió.
—Pero, como has visto, tengo una familia extensa,
a la que le suele dar por venir toda junta, y necesita espacio. También tengo
reuniones de negocios aquí…
Donghae miró a Hyukjae y a la mansión
alternativamente. ¿Le hacía falta tanto espacio? Él solía vivir en una
habitación pequeña.
—Espero que la casa venga con un plano…
—inmediatamente se dio cuenta de su error al ver que Hyukjae lo miraba con
curiosidad.
—Tú eres el nieto de un hombre muy rico.
Tu abuelo tiene fama de tener casas muy lujosas. ¿Por qué te sorprende la mía?
Donghae se mordió la lengua.
—Nunca me he adaptado fácilmente a los
lugares nuevos —intentó arreglarlo.
Trampa de Amor - 3
Pálido y sintiéndose muy desgraciado, Donghae
temblaba vestido de novio. No se sentía como uno.
A pesar de la alianza que llevaba en el
dedo, todavía no podía creer que hubiera hecho aquello.
Hacía sólo quince días desde que lo había
visto en la isla. Y desde entonces había habido una actividad frenética.
Abogados trabajando día y noche, papeles firmados, organización de la boda
del siglo.
Para Donghae la ceremonia había sido una
pesadilla. No había imaginado la atracción que aquel evento sería para la
prensa, que siempre habían estado fascinados por Lee Hyukjae. Y el hecho de que
se hubiera casado con el nieto de su enemigo había sido una noticia bomba. Los
flashes no habían dejado de brillar, pidiéndole una mirada, una sonrisa, así
todo el tiempo.
La presencia de su abuelo en la boda había
despertado mucho interés, puesto que éste no solía aparecer en público. Y todos
querían ver el encuentro entre Lee y Park.
Donghae no quería despertar el interés de
la prensa, y no había levantado la vista del suelo. No quería que los
periodistas empezaran a hurgar en su vida. No quería que nada impidiese aquella
boda y la operación de su appa.
Se había puesto el traje que su abuelo le
había dado y había intentado representar el papel de heredero de Park, algo
nuevo para él.
Trampa de Amor - 2
—No hablarás. Y tienes que mantener esos
ojos relampagueantes fijos en el suelo. Tienes que ser dócil y obediente, como
un buen joven coreano. Si mantienes la boca cerrada hasta la boda, todo irá
bien. Para entonces será demasiado tarde para que Lee cambie de parecer —dijo Sooman
mirando a Donghae mientras el helicóptero se dirigía a la plataforma de
aterrizaje.
Cuando el helicóptero aterrizó, Donghae se
relajó. Aquel océano inmenso debajo de ellos le daba miedo. Siempre le había
tenido miedo al agua. Y todavía le costaba creer que hubiera aceptado aquel
encuentro.
—¿Y qué pasa si él se entera de que no
puedo tener hijos?
Si su abuelo había descubierto que el
accidente que había tenido de pequeño le impedía tener hijos, ¿cómo podía estar
seguro de que Hyukjae no se hubiera enterado de lo mismo?
—No lo sabe. Ni siquiera conocía de tu
existencia hasta ahora. No lo sabrá hasta que esté casado contigo —sonrió
cínicamente Sooman.
Donghae se encogió de repugnancia. Todo
aquello era repugnante.
Pero, ¿estaba tan mal hacer aquello?
Después de todo, Lee Hyukjae y toda su familia eran tan corruptos como su
abuelo. Y dada su falta de interés en el compromiso, no debía tener interés en
ser padre. Y de serlo, sería un padre terrible. Dar un hijo a un hombre semejante
sería injusto. Tal vez fuera mejor para ambas familias que la línea hereditaria
se truncase. Así se enterrarían sus disputas con ellos.
Trampa de Amor -1
—¿Con Lee Hyukjae? —Donghae miró a su abuelo con sorpresa, un
abuelo que había sido un extraño para él, excepto en su reputación—. A cambio
del dinero que necesito, ¿esperas que me case con Lee Hyukjae?
—Exactamente —sonrió el abuelo de Donghae.
Donghae intentó controlar sus emociones
mientras trataba de recuperar la voz para enfrentarse a su abuelo.
Lee, el magnate coreano que había tomado
las riendas del moderadamente exitoso negocio de su padre y lo había
transformado en una corporación que competía con la de su abuelo, el hombre que
cambiaba de pareja más rápido que de coche.
—¡No puedes estar hablando en serio!
—levantó la mirada y apretó los dientes. La sola idea lo enfermaba—. La familia
Lee fue la responsable de la muerte de mi padre…
Él los despreciaba tanto como a su abuelo.
Y a todo lo coreano.
—Y por esa razón, se cortó mi descendencia
—dijo su abuelo con dureza—. Quiero que la familia Lee tenga el mismo destino.
Si él se casa contigo, no tendrá descendencia.
Donghae dejó de respirar del shock. Su
abuelo lo sabía. De algún modo lo sabía.
Trampa de Amor
Introducción
Título: Trampa de Amor
Autora original: Saa Morgan
Título original: Enamorada de su Esposo
Género: AU, FLAFF
Clasificación: Rating {NC17}
Advertencia: Ninguna
Comentario de adaptadora: Seguimos con la serie EunHae. ësta vez los capítulos serán mas seguidos, dos por semana
Descripción:
Quizá fuera a casarse de blanco, pero el
joven novio había sido comprado por placer…
Nadie habría pensado que aquella boda
tendría lugar; estaban a punto de unirse dos de las familias más antiguas de Corea.
Llevaban siglos enemistadas, pero parecía que el conflicto había llegado a su
fin. Lee Hyukjae iba a casarse con Park Donghae.
Sin embargo, aquel matrimonio no era lo
que parecía… Donghae no deseaba casarse, sino que había sido comprado por su
esposo. ¿Qué exigía? Un heredero que uniera ambas familias para siempre… Pero
lo que Hyukjae no sabía era que su esposo jamás daría a luz un niño engendrado
sin amor.
La historia original no es mía, YO SOLO LA ADAPTO,
modifico nombres y una que otra situación. Créditos a su autora original y de
traducción a quien corresponda.
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Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas. Me gustaría decirle...








