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My Cowboy- Capítulo 1
Estaba desesperado. El corazón le latía en la garganta y tenia las palmas de las manos sudorosas. Ojala tuviera otra opción, pero el tiempo se estaba agotando y no había mas que una solución.
Kim Donghae suspiró apoyado contra la pared del granero. Se sentía como si tuviera una furiosa estampida en el estomago, y cerro los ojos para contar lentamente hasta diez, intentando tranquilizarse. El olor a heno y a caballos le recordó la razón por la que estaba allí y le ayudo a no dar media vuelta y salir corriendo. En una de las casillas que quedaban a sus espaldas, una yegua relincho sacando la cabeza por encima de la puerta en busca de una caricia y con una sonrisa Donghae le rasco la nariz.
Fuera del granero, solo a unos metros de distancia, estaba la posible solución de todos los problemas Lee Hyukjae.
Volvió a cerrar los ojos para intentar encontrar otro posible arreglo, alguna posibilidad que hubiera pasado por alto, lo que fuera… pero no había nada en lo que no hubiera pensado ya, nada que ya no hubiese intentado hacer. Aquel paso, por drástico y arriesgado que fuese era su última esperanza.
The Other - Final
-Yo no te he sido infiel -respondió Hyukjae vehementemente.
Esas palabras, que seguramente eran
falsas, le llenaron de amargura y apenas
pudo encontrar palabras coherentes.
-¿Y te esperas que me crea eso después de
lo que me dijo Jieun? ¿Después de cómo me lo dijo? ¿Y qué me dices de ese
montaje del hotel? Eso para no mencionar ese almuerzo de cumpleaños con ella,
mucho más importante para ti que yo.
La voz estuvo a punto de fallarle y le dio
un trago a su copa para aclararse la garganta.
-Sé que es mi culpa -admitió Hyukjae.
-¡Bueno, una gran culpa! ¡Cielos! Ni
siquiera tuviste la decencia de darle una oportunidad a nuestro matrimonio. Tú
decidiste, por ti mismo, que yo estaba
por debajo de la línea para satisfacerte sexualmente, así que pensaste
en otra cosa. Esa es la clave de todo, ¿no?
Hyukjae tomó aire. Parecía sentirse mal y
lo miró suplicante.
-No te he sido infiel, Donghae -repitió-
Lo pensé, pero no lo hice.
-¿Por qué? ¿Porque lo descubrí?
-Porque no quise.
The Other -9
-He reconsiderado la sugerencia que me
hiciste acerca de que te hospedes en otra parte, Jieun -dijo- Voy a llamar
ahora a recepción para ver si tienen disponible
otro apartamento para ti.
La mirada de ella ¿fue de sorpresa? ¿De
placer? ¿De triunfo?
Inmediatamente después, Hyukjae llamó por
teléfono sin importarle y tardó poco en hacer los arreglos necesarios.
Tuvo suerte, había disponible una suite de
una habitación.
A Jieun le encantó la noticia. Pero el que
estuviera igualmente de encantada de que la dejara fuera de sus planes después
de las horas de trabajo, eso habría que verlo. Pero a Hyukjae no le importaba, Jieun
no tenía ningún derecho en su vida
privada.
Ella le dijo que no habría ningún problema
en volver a hacer la maleta antes de que se marcharan esa mañana. De todas formas,
no se había llevado muchas cosas. Como era una viajera experimentada, no
llevaba demasiada ropa con ella. Al contrario que su esposo, interpretó Hyukjae.
La abultada maleta de Donghae era suficientemente grande como para contener el armario entero.
¿Y qué? No había ninguna razón para que Donghae se pusiera limitaciones si no quería, y había
todas las del mundo para que se hubiera traído lo que quisiera si le apetecía.
Una segunda luna de miel no requería eficiencia. Nada más que en una cosa.
The Other -8
Eran las seis de la madrugada del lunes
cuando llegaron al aeropuerto Heathrow. Donghae no había encontrado arduo el
largo viaje. En realidad, le había parecido de lo más excitante.
El servicio había sido excelente y había
comido como nunca, descubriendo incluso bebidas nuevas.
Hyukjae lo había ayudado a elegir un par
de películas de la selección de vídeos que habían ayudado a que las horas se le
pasaran rápidamente y, cuando llegó la hora de dormir, le había dado una pastilla,
con la que consiguió hacerlo de un tirón durante más de cinco horas.
Se había sentido de lo más animado y
contento por la actitud de Hyukjae hacia él, por las muchas veces que se había
acercado a su asiento para ver cómo estaba o si necesitaba algo, siempre
besándolo y acariciándole la mejilla que pensó que tal vez debiera haber
intercambiado el asiento con Jieun después de todo. Pero, ¿cómo iba a saber si
con eso no se metería en los planes de él?
Era mejor así. Ahora no le parecía mal
haber ido con él, ni sentía temor por pasar las próximas dos semanas en lo que
era un territorio extraño para él. A Hyukjae no le estaba disgustando su
presencia. Tal vez sus iniciativas estaban dando fruto, después de todo.
Realmente, él parecía haber cambiado. Era
como si hubiera decidido hacerle pasar ese tiempo lo mejor que
pudiera.
The Other -7
Donghae le observaba mientras se vestía al
día siguiente. Hyukjae sabía que estaba esperando que dijera algo, pero lo dejó
esperar. La sensación de estar siendo
manipulado era fuerte y no le gustaba
nada.
Si eran los celos lo que estaban haciendo
que Donghae se comportara así, era sorprendente lo que podían hacer en una persona.
La noche anterior él se había librado de todas las inhibiciones como si nunca
hubieran existido. Le había proporcionado una noche de sexo fantástica. Lo que
le había hecho comportarse así la noche anterior, evidentemente no se había
perdido, un hecho que él encontraba intensamente desconcertante.
¿Qué era real y qué no lo era? El cambio
había sido demasiado abrupto, demasiado extenso para que él se lo creyera. Se
preguntó cuánto duraría la actuación.
¿Hasta que creyera que había pasado el
peligro de Jieun?
Era extraño lo mucho que le había
importado a Donghae lo del hotel. Era evidente que nada de lo que él dijera o
hiciera iba a borrar sus sospechas al respecto. Lo que significaba que, si él
quería mantener intacto su matrimonio, no iba a tener más remedio que ceder a
que los acompañara al viaje. No le quedaba otra opción ya que no estaba
dispuesto a arriesgarse a una demanda de
divorcio.
-¿Has probado alguna vez una cama de
agua, Hyukjae?
The Other -6
-Ryeowook me dijo que te recordara que le
llevaras tu pasaporte mañana a primera hora-dijo él sedosamente, como bailando
alrededor de su blanco antes de ir a
matar.
-¿Cuándo hablaste con él?
A Donghae le pareció importante por alguna
razón hacerse una idea de cuando había sido eso.
-Oh, hará unos tres cuartos de hora.
No hacía mucho tiempo. Probablemente él
habría salido de la oficina directamente después de la llamada.
-¿Lo sabe Jieun? .
La furia se asomó al rostro de él ante ésa
pregunta y Donghae se dio cuenta entonces de lo mucho que Hyukjae debía odiar
el que alguien lo hiciera hacer el tonto.
Sobre todo su esposo.
-No, no lo sabe.
Luego, asegurándose de que nadie más los
oía, añadió:
-Le di el resto de la tarde libre después
de almorzar. Así que no estaba en la oficina cuando llamó Ryeowook. Cosa que yo
agradezco, ya que, en una situación normal, habría contestado ella y habría
sabido como mi esposo ha actuado a mis espaldas
...
The Other -5
-Anoche me dijiste que no habría nada más importante
para ti que el que tu esposo te deseara activamente -le recordó- Y ahora parece
que tienes un almuerzo que es más importante que estar conmigo y no has
dudado mucho en
preferirlo después de la
invitación que yo te he hecho.
-Creía que eso ya había quedado claro, Donghae ...
-Así que no quieres almorzar conmigo.
Hyukjae pareció dolorido.
-Otro día ...
-Y no quieres hacer el amor conmigo -dijo
sin poder evitarlo.
Él suspiró largamente.
-Creo que sería mejor que dejemos esta
conversación para esta noche.
Estaba claro que él no estaba dispuesto a
ceder ni un poco para recompensar sus esfuerzos para salvar su matrimonio.
-Ya veo entonces que los negocios son antes
que nada -le reprochó irritado- Tal vez en los pocos minutos que nos quedan
querrías contarme por qué es tan importante ese almuerzo de hoy.
The Other -4
¿Una cesta de rosas? ¿Para él?
Hyukjae frunció el ceño a Jieun, su secretaria
personal, que estaba de pie en la puerta
que acababa de abrir para permitir que la mujer que la llevaba entrara en el
despacho. La mujer en cuestión había cargado como un carro de combate llevando
en sus brazos lo que, evidentemente, era un arreglo floral caro y extravagante.
Al parecer, su secretaria personal no veía
ninguna razón para hacer algún comentario que le explicara a qué venía aquello,
pero un gesto de sus labios indicaba
algo parecido a la desaprobación o el disgusto. Mientras tanto lo miraba
como para ver su reacción.
Esa actitud se añadía a lo que había sido
una mañana de lo menos productivo.
¿Por qué había permitido ella que esa
tontería llegara hasta él? Parte de su trabajo era protegerlo de intrusos
inesperados.
-¡Aquí está usted! -exclamó la repartidora
con satisfacción dejando la cesta en medio de su mesa de despacho sin tener
cuidado con los papeles que tenía
encima.
Hyukjae, viéndose directamente enfrentado
a esa corpulenta mujer, del tipo que no
se dejaba intimidar por nadie, se levantó y pretendió mostrarse firme y
sucinto al tratar con la situación.
The Other -3
-¡Yo no quiero tu seguridad -explotó Donghae-.
Quiero saber qué es necesario que haga para satisfacerte.
-¿Qué? ¿Para que puedas construir alguna
pequeña y segura ecuación en tu mente? Algo como que si me das esto tres veces
por semana ...
-No, no, no. Lo que me importa es lo que
sientes.
-¿Y tú te sentirás mejor si crees que yo
me veo satisfecho?
Hyukjae lo agarró por los brazos y lo
agitó mientras continuaba.
-Es eso, ¿no?
-Sí -gritó él ya sin razonar- Sí, te
quiero satisfecho.
-¡Muy bien! Entonces podemos bajar en el
programa de seducción y conseguir el éxito más rápidamente si es sólo a mí a
quien quieres satisfacer -dijo Hyukjae haciéndolo ponerle un brazo sobre los
hombros y llevándole la otra mano a su propio vientre- No se necesita mucho para excitar a un
hombre. Sólo una caricia habilidosa. Unos pocos besos. Enséñame lo ansioso que
estás, Donghae. Empieza a besarme.
Aquello era una orden y, sorprendido por
la ferocidad de esas palabras, Donghae se sujetó más firmemente a su cuello,
haciéndolo bajar la cabeza para apretar la boca contra la de él, pero el hecho
de que él le estuviera mostrando a la vez a su mano como hacer para encender su
virilidad le hizo perder toda la concentración en el beso.
The Other -2
Donghae se quedó quieto de repente
mientras se peinaba. El corazón se le aceleró. Hyukjae estaba subiendo las
escaleras con pasos lentos, pesados ... ¿cansados?. Era casi medianoche. ¿Y si
él estaba demasiado cansado? Podría ser vergonzoso, humillante.
Ese pensamiento hizo que su mente entrara
en una actividad frenética. No tenía que seguir con aquello esa noche. Mañana
sería mejor. Entonces podría ponerlo de un humor más acorde con lo que
pretendía a la hora de la cena y él se sentiría más cómodo al hacer su aproximación.
Miró la gran cama, que ya estaba preparada
para ser ocupada. Tenía tiempo de meterse en ella. A menudo pensaba que era un
error que la cama fuera tan ancha, ya que apenas se tocaban, aunque fuera por
accidente. Hyukjae no se daría cuenta de lo que se había puesto.
Cediendo a un pánico de último momento, se
levantó y ya estaba a medio camino de la cama antes de darse cuenta de que
seguía teniendo en la mano el cepillo.
Fue a dejarlo sobre la cómoda y entonces
se vio en el espejo. Era la imagen de un joven asustado, así que decidió poner
una cara más desafiante. ¿De qué tenía miedo?
No había nada malo en que un esposo le
mostrara a su marido que tenía intención
de seducido esa noche, que lo deseaba. Incluso si él estaba demasiado cansado,
la promesa se extendía a cuando él tuviera ganas. La evidente invitación que
representaba ese camisón tenía que dejarle muy claro lo que quería. Si no podía
llevar aquello con aplomo, es que el suyo era un caso sin esperanza.
The Other - 1
Desde el punto de vista de cualquier
observador imparcial, el de Lee Donghae era el matrimonio perfecto. Algunos
días, incluso, podía hacer como si lo fuera. Después de todo, tenía una bonita casa en
primera línea de playa de Hyeopjae, la más famosa y hermosa playa de Jeju. Tenía tres
hijos encantadores, dos niños y un jovencito.
Tenía un marido que cualquiera le
envidiaría ... en la superficie. Hyukjae no sólo era alto y atractivo, sino que
también era suficientemente rico
como para no tener ninguna clase
de problemas económicos.
De todas formas, superficie era la palabra
clave.
Su matrimonio iba perfectamente de puertas
afuera. Por debajo, Donghae se estaba volviendo loco lentamente de frustración.
Y, detrás de esa frustración estaba
el miedo de que aquello fuera lo único que se pudiera esperar de Hyukjae
... una casa, una familia y un hombre atractivo a su lado. Su marido vivía su
propia vida, que Donghae sospechaba que estaba bastante apartada de la suya,
incluso cuando él estaba a su lado. Como en ese momento.
Esa noche le había hecho su cena favorita.
Su esposo la estaba disfrutando, pero sin compartir ese disfrute con él. No se
producía ninguna clase de contacto visual ni comentarios apreciativos.
Ninguno de los esfuerzos especiales que había
hecho estaba teniendo el menor efecto. Lo que no era precisamente una buena
recomendación para los consejos que había leído en una revista sobre como
revitalizar un matrimonio.
The Other
Introducción
Título: The Other
Autora original: Emma Darcy
Título original: La otra
Género: AU, FLAFF
Clasificación: Rating {NC17}
Advertencia: Ninguna
Comentario de adaptadora: Besos...
Descripción:
En la superficie, Donghae parecía tener el
matrimonio perfecto, pero por dentro estaba lleno de frustración por la
distancia que Hyukjae había puesto entre
ellos. Así que decidió recuperar a su marido, Tenía que hacer algo para
mostrarle lo mucho que realmente lo deseaba, que siempre lo había deseado, Pero
iba a tener que actuar rápidamente si no quería perderlo por otra persona.
La historia original no es mía, YO SOLO LA ADAPTO,
modifico nombres y una que otra situación. Créditos a su autora original y de
traducción a quien corresponda.
Trampa de Amor - Final
—Yo sé que estás preocupado, pero quiero
que esto me lo dejes a mí.
—No comprendes cómo es él. Tengo que estar
con mi appa…
—Sé cómo es tu abuelo. Créeme que estoy
más preparado que tú para esto.
—Pero…
—¡Dios mío! ¿Qué tengo que hacer para que
confíes en mí? ¿Cuántas veces tengo que decirte que no haré daño a tu appa?
—Yo no sabía que vendría mi abuelo…
—Me alegro de que lo haya hecho. Así me
evita ir a verlo. Aunque hubiera preferido evitar este estrés a tu appa —sonrió
y agregó—: Coraje. Has sido muy valiente hasta ahora, sigue un poco más. Y diga
lo que diga, Donghae, quiero que te muestres de acuerdo conmigo. ¿Queda claro?
—¿No te ha dicho nadie que eres un mandón?
—Sí. ¿Me lo prometes, Donghae?
—De acuerdo.
Cuando entraron en la habitación su appa
estaba en la cama, mirando al hombre que había hecho un infierno de su vida.
Trampa de Amor -8
Estaba en la puerta, con gesto serio.
Parecía enfadado con él. Luego desvió la mirada hacia su appa.
—¡Dios mío! No sabía… Está vivo…
Sobrevivió a la explosión…
—Creí que estabas en París —dijo Donghae.
No estaba preparado para aquella escena.
—¿Controlas mis movimientos, Donghae?
Bueno, ahora estoy de vuelta…
Antes de que pudiera encontrar una
respuesta, su appa exclamó y se tapó la boca.
—¿Appá? —se acercó y tocó la frente de su appa—.
¿Te encuentras peor? ¿Estás mareado? Llamaré a una enfermera —Donghae
extendió la mano hacia el timbre, pero
su appa se la agarró.
—No —su appa habló con voz débil y mirando
a Hyukjae—. He pensado en ti durante años. En mis sueños… En mis peores
momentos siempre estabas ahí…
Donghae miró consternado a su appa. No
había pensado que pudiera reconocer a Hyukjae, pero era evidente que sí. Y
estaba claro que lo odiaba. Lo que menos falta le hacía en aquel momento era
ese shock.
—Lo estás disgustando… Creo que deberías
marcharte —le rogó Donghae, agarrando la mano de su appa—. Podemos hablar más
tarde.
Trampa de Amor -7
—Me encanta como tocas —le dijo Hyukjae
seductoramente, haciéndole poner de pie y agarrándole la cara con las manos—.
Eres muy apasionado y sensible… Y eso te hace muy excitante en la cama.
—Hyukjae… —se puso colorado.
—Y me encanta que te pongas colorado tan
fácilmente —murmuró Hyukjae bajando la cabeza y besándolo.
Fue un beso que lo excitó de los pies a la
cabeza. Donghae gimió y se apretó contra él. Hyukjae le susurró algo en coreano.
Siempre lo hacía, pensó, mareado aún del
beso y con los miembros temblando de deseo. Hyukjae lo llevó hasta la cama.
—Nunca me sacio de ti —gimió él, abriéndole
la camisa y dándole un ardiente beso en el hombro— No nos vamos a ir de esta
isla hasta que por lo menos pueda estar en una
reunión de negocios
sin pensar en ti.
Donghae recordó que se había dicho que no
lo iba a dejar hacer aquello otra vez. Pero los dedos maestros de Hyukjae lo
desnudaron y su boca acarició uno de sus pezones, y Donghae se olvidó de todo,
entregada a aquel placer tan intenso, mientras susurraba su nombre.
Trampa de Amor -6
Con el corazón latiendo aceleradamente, Donghae
lo miró, impotente. Hizo un gesto de disgusto. Intentó soltarse, pero él lo
sujetó más firmemente.
Pensando en que Hyukjae se había pasado
casi toda la noche con otro, Donghae apretó los dientes y dijo:
—Ya sé cómo es estar casado con un coreano,
Hyukjae. Se sufre una gran soledad y frustración. Te casaste conmigo y
desapareciste durante quince días sin decirme nada. Luego vuelves y sales
conmigo una noche y te pones a coquetear con otro. Te odio.
Y lo que más odiaba era que le importaba.
—Yo no estaba coqueteando —dijo él.
—Sí lo estabas haciendo. No dejabas de
mirarlo, y él no dejaba de tocarte y tú te has olvidado completamente de que yo
estaba allí. Bueno, ¡me niego a que me
ignores! Tú has querido traerme aquí, y luego has sido un grosero. Y lo peor es
que todo el mundo nos estaba mirando —de pronto se sintió mareado—. Y ahora
estoy un poco mareado.
—¿Has bebido?
—Nunca bebo.
—Te has bebido la copa de un trago.
Trampa de Amor -5
—¿Quieres que ande por la casa en ropa interior?
—Si yo te lo digo, sí. He pagado mucho por
ti. Es mejor que vea lo que he comprado.
Donghae se dio la vuelta para que él no
viera las lágrimas en sus ojos. Lo hacía sentir tan rastrera.
—Bien. Llevaré mis vaqueros cuando no
estés aquí, o sea, la mayor parte del tiempo, afortunadamente. Y ahora, si no
te importa, quisiera comer.
Antes de que Donghae pudiera adivinar sus
intenciones, Hyukjae rodeó su cintura y tiró de él.
Atrapado por su mirada, el corazón de Donghae
empezó a latir desesperadamente y su mente empezó a marearse.
Hyukjae le agarró la cara.
—¿Estás embarazado?
La pregunta lo sorprendió.
—No —respondió.
—Bien —sonrió maliciosamente—. Habrá que
probar otra vez.
—¿Qué estás haciendo? —preguntó Donghae.
Quiso soltarse, pero él lo besó.
Trampa de Amor -
Atravesaron unos portones con apertura
electrónica y se acercaron a una mansión rodeada de tierras.
Donghae miró en silencio.
—Es enorme… —murmuró—. Y sólo eres tú…
Hyukjae se rió.
—Pero, como has visto, tengo una familia extensa,
a la que le suele dar por venir toda junta, y necesita espacio. También tengo
reuniones de negocios aquí…
Donghae miró a Hyukjae y a la mansión
alternativamente. ¿Le hacía falta tanto espacio? Él solía vivir en una
habitación pequeña.
—Espero que la casa venga con un plano…
—inmediatamente se dio cuenta de su error al ver que Hyukjae lo miraba con
curiosidad.
—Tú eres el nieto de un hombre muy rico.
Tu abuelo tiene fama de tener casas muy lujosas. ¿Por qué te sorprende la mía?
Donghae se mordió la lengua.
—Nunca me he adaptado fácilmente a los
lugares nuevos —intentó arreglarlo.
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yota´s news : De regreso?
Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas. Me gustaría decirle...

















