—Hee, recuerdas lo
que a los monos les gusta tirarles de vuelta a los turistas, ¿no? Escúpelo
ahora
—gruñó Donghae.
—Él me desafió a
darle una razón para matar a alguien si llegara la hora de que él me llamara
Virgin
y ya no tuviera
nada que ver conmigo.
Cuando Donghae y Teukkie
no dijeron nada, Hee levantó la mirada hacia ellos y vio que ambos
estaban con los
ojos como platos, con la boca abierta
—¿Van a decir
algo?
Donghae se levantó
y empezó a pasearse por la habitación, mordiéndose el labio inferior y
murmurando
en voz baja. Teukkie
siguió luciendo perplejo.
―¿Hola? Esta es la
torre de control llamando a todos los insistentes amigos que saben cómo
intimidarme para decirles algo
que no comprendo por mí mismo y ahora están actuando como los monos a los que
se referían
anteriormente.
Eso efectivamente
logró cerrarle la boca a Teukkie y finalmente reconoció a Hee.
―Lo siento, estuve
como descolocado por un momento. Simplemente no puedo creer que haya dicho
eso.
―¿Qué quiere
decir? ―preguntó Hee, su voz extrañamente suave.
Donghae miró hacia
Hee y luego a Teukkie.
―¿Quiere decir lo
que creo que significa?












