Heechul observó a Siwon enviar un correo electrónico con
una mano mientras se anudaba la corbata de seda con la otra. En la mesa había
una taza de café, ya frío, que no había tenido tiempo de beberse. Desde que
habían llegado a la residencia Choi había estado abrumado de trabajo.
Sintió una punzada de añoranza por la sencillez de su vida en Seungwipo. Él había cumplido la promesa de desayunar y cenar juntos, pero la noche anterior habían cenado pasadas las once.
Además, le incomodaba la grandiosidad de la residencia. Las paredes estaban llenas de obras de arte de valor incalculable. Siwon se alojaba allí cuando tenía que estar en la ciudad, pero prefería la villa en el Choi Spa y su nueva casa en Seungwipo.
Su hogar. El de los dos.
Sintió una punzada de añoranza por la sencillez de su vida en Seungwipo. Él había cumplido la promesa de desayunar y cenar juntos, pero la noche anterior habían cenado pasadas las once.
Además, le incomodaba la grandiosidad de la residencia. Las paredes estaban llenas de obras de arte de valor incalculable. Siwon se alojaba allí cuando tenía que estar en la ciudad, pero prefería la villa en el Choi Spa y su nueva casa en Seungwipo.
Su hogar. El de los dos.














