
Siwon
salió de la floresta de pinos del este, pero detuvo su caballo en el borde
cuando vio el jinete que cruzaba el campo abierto de altas hierbas y con
gruesos parches de nieve. Pudo ver claramente al jinete porque el cielo
crepuscular tenía un suave color azul que daba luz suficiente sin los rayos del
sol.
Siwon se
irguió y admiró la gracia del caballo gris plateado que corría raudamente por
el campo, pero no reconoció al animal como uno de los suyos y de sus vecinos.
Sin embargo, recordó haber visto un caballo así en el establo de su padre.
El jinete
era pequeño. Seguramente no era su padre, ni Yunho. ¿Su madre, quizá? Siwon
sintió que su curiosidad aumentaba hasta que vio que el sombrero de pieles del
jinete caía volando al suelo dejando ver una melena renegrida. Entonces se
enfureció.
Heechul
había robado el caballo de su padre. No había respuesta posible: Heechul estaba
huyendo. Su primer impulso fue perseguirlo y demostrarle inmediatamente que
había fracasado. Pero los movimientos de su propio caballo le recordaron que su
semental estaba cansado y que no se encontraba en condiciones de lanzarse a la
carrera.