Jinyoung mordió un dátil mientras
observaba a Jaebum. Estaba sentado en la cama con las piernas extendidas frente
a él. Tenía las manos sobre las rodillas.
No entendía muy bien qué estaba
haciendo, pero se dio cuenta de que su respiración se había pausado y su
expresión se endurecía. Era como una máscara irreconocible.
Si eso era lo que necesitaba hacer
para prepararse, se quedaría callado y dejaría que se preparara en paz.
Después abrió los ojos, que estaban
encendidos por la ira. Se puso en pie y comenzó a estirarse. Empezó con la
espalda y siguió con brazos, piernas y cuello. Cuando terminó, estaba cubierto
de sudor.
Sonó un tambor en alguna parte del
campamento. Miró a su esposo, pero él ya no estaba allí. Su cuerpo estaba en la
tienda, pero su mente y su espíritu estaban en algún otro sitio.
Le dio la impresión de que ese lado
oscuro de Jaebum estaba deseando entrar en combate. Parecía estar poseído por
algo animal.
Se dio cuenta de que a eso se había
referido el hermano Daniel.




