Libre Para Amar II -14



Jinyoung mordió un dátil mientras observaba a Jaebum. Estaba sentado en la cama con las piernas extendidas frente a él. Tenía las manos sobre las rodillas.
No entendía muy bien qué estaba haciendo, pero se dio cuenta de que su respiración se había pausado y su expresión se endurecía. Era como una máscara irreconocible.
Si eso era lo que necesitaba hacer para prepararse, se quedaría callado y dejaría que se preparara en paz.
Después abrió los ojos, que estaban encendidos por la ira. Se puso en pie y comenzó a estirarse. Empezó con la espalda y siguió con brazos, piernas y cuello. Cuando terminó, estaba cubierto de sudor.
Sonó un tambor en alguna parte del campamento. Miró a su esposo, pero él ya no estaba allí. Su cuerpo estaba en la tienda, pero su mente y su espíritu estaban en algún otro sitio.
Le dio la impresión de que ese lado oscuro de Jaebum estaba deseando entrar en combate. Parecía estar poseído por algo animal.
Se dio cuenta de que a eso se había referido el hermano Daniel.

Libre Para Amar II- 13




De reojo, Jaebum vio cómo su esposo caía al suelo cuando Aryth le cortaba el cuello a ese hombre. Tuvo que controlarse para no ir a ayudarlo. Sabía que era mejor así.
Si mostraba preocupación por algo o alguien, Aryth lo usaría en su contra. Muchas veces había tenido que enfrentarse a hombres con los que había trabado amistad. Y sabía que su amo lo había hecho a propósito. No iba a cometer ese error con su esposo. Así que ni siquiera pestañeó.
Lo que sentía en su interior era otra historia. Se alegró de que fuera Jackson el que estuviera hablando con Aryth porque él no habría podido controlarse.
Acordaron que lucharían a la mañana siguiente para conseguir la libertad de sus esposos. Eso le daría la oportunidad de cuidar de él esa noche y explicarle lo que iba a pasar, seguramente delante de sus ojos.
—Que vuelvan con sus esposos, después llevadlos a las tiendas —ordenó Aryth a sus guardias.
Jackson y Yugyeom tomaron las cuerdas que ataban a sus esposos y siguieron a los guardias hasta sus respectivas tiendas. Él tomó a Jinyoung en brazos y fue hasta su carpa. No había camas ni catres. Tuvo que dejarlo en el suelo. Le quitó las cuerdas y la mordaza. Después lo abrazó.
—Jinyoung...

Libre Para Amar II- 12




A Jinyoung le quemaban los ojos por culpa del humo de la fogata y tenía el estómago revuelto.
—Vendrá a buscarme —dijo.
—No lo he dudado nunca —repuso su captor desde el otro lado del fuego.
—Quiero a mi hijo.
—Podéis reclamarlo todo lo que queráis, pero no vais a volver a verlo. Pero que no os preocupe su bienestar, lord Wrenhaven le ha buscado un ama de cría.
Apretó la mandíbula, no quería darle la satisfacción de que lo viera llorar. Algo dentro de él le decía que a ese malnacido le encantaría verlo asustado.
Le consoló algo saber que Osgood se había ocupado de que Doyoung estuviera alimentado. Aunque sabía que no le daría al niño cariño ni atención.
Sabía que quería usar al pequeño para hacerse con el control de Goyang. Así que estaba seguro de que Osgood se encargaría de que el niño estuviera bien.

Libre Para Amar II- 11




Jaebum le había ordenado a Jinyoung que volviera a sus aposentos, pero no lo hizo. Fue hasta la capilla y se arrodilló frente al altar. Estaba desesperado, no sabía qué hacer. Creía que ya había pagado bastante por su pecado.
Cerró los ojos y apoyó la cara en sus manos.
—Dios mío, por favor...
—¿Por favor qué? —dijo alguien tras él.
Abrió un ojo sin moverse de su sitio. El hermano Daniel se arrodilló a su lado.
—Lord Jinyoung, ¿qué problema os ha traído hasta aquí?
Era la manera que el clérigo tenía de reprenderlo por no aparecer por allí más que cuando estaba en apuros.
—¿Sabéis quién ha venido a Goyang?
—Sí —repuso el hermano Daniel.
—Quiere a Doyoung.
—Lord Jaebum no permitirá que eso ocurra.

Libre Para Amar II- 10




—Lo siento, mi señor. He hecho todo lo que he podido.
Durante un doloroso segundo, creyó que la comadrona le decía que su hijo había muerto, pero Doyoung tosió entonces y él se echó a llorar.
Le dijo a la comadrona que se retirara. Estaba claro que necesitaba descansar un poco. Desnudó al pequeño. Estaba algo más colorado de lo habitual, pero no parecía tener demasiada fiebre. La nariz estaba irritada y roja. Cuando tosía, hacía tanto esfuerzo que todo su cuerpo se contraía.
Se colocó al pequeño sobre el hombro y lo tapó. Comenzó a dar vueltas despacio por la habitación mientras le acariciaba la espalda y le susurraba al oído.
Poco a poco dejó de llorar y se quedó más tranquilo. Jaebum se acercó entonces a él para conseguir que se sentara. Él se colocó a su lado en la cama. Sostenía en las manos un jarro y un paño. Mojó éste en el líquido y se lo ofreció.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...