Marcado VI -8




Acababa de salir hacia el tráfico del mediodía cuando mi teléfono timbró, indicando una llamada de mi mamá. Parecía tener una extraña habilidad para saber justo cuando estaba en el borde y en mis peores momentos. Estaba comprobándome y la necesitaba después de esa visita con la psiquiatra. Mi madre siempre me había simplemente aceptado por lo que sea o quien sea que fuera. Nunca había presionado, nunca había tratado de guiarme hacia un lado u otro, y como que necesitaba ese amortiguador después de esa sesión de desnudar el alma con la psiquiatra.
—Hola, mamá.
—¡Leeteuk! No he hablado contigo desde hace una eternidad. ¿Cómo estás? ¿Cómo va Jongkook?
Una eternidad eran solo cuatro o cinco días, pero le gustaba llevar un control acerca de mí. Gruñí un poco, agarré mis gafas de sol del portavasos, y las pegué a mi rostro.
—He estado ocupado. Perdón por no llamar. Volver al trabajo así como ajustarme a un nuevo compañero me ha mantenido de puntillas, y Kook está bien. Está enloqueciendo y creo que ha perdido cerca de diez kilos de músculo y ha ganado dos kilos en vello facial. Sus hermanas están cuidando bien de él.
Hizo un sonido agudo de simpatía y casi podía verla agarrándose la garganta de una manera dramática. Mi mamá no era nada más que exagerada.

Debutantes III -8




Sungmin había recorrido la mitad del pasillo cuando se dio media vuelta. ¡Ni siquiera había probado a abrir la puerta! Al menos debería intentarlo. Si él fuera de esas personas que dormían profundamente, unos cuantos golpes en la puerta no le despertarían y entendería por qué había entrado sin su permiso en su habitación. Sólo le llevaría unos instantes darle la información que había recabado sobre lord Joowo, luego podría acostarse con la mente tranquila, dejando todo el asunto en las manos de Kyuhyun.
De nuevo ante la puerta de Kyuhyun, Sungmin  giró el picaporte. ¡La puerta estaba abierta! Al instante comprendió por qué Kyuhyun no había oído sus golpes. ¡Aquella habitación era enorme! Incluso había un dormitorio aparte y, por debajo de esa puerta, no se veía luz alguna. Se acercó a ella y la golpeó cuatro veces antes de probar a girar el picaporte y abrirla. Allí dentro estaba oscuro, demasiado oscuro para ver la cama, pero no estaba dispuesto a irse sin saber si Kyuhyun estaba o no allí. Cogió la única lámpara que había encendida en la estancia principal y la llevó hasta la puerta abierta, sólo para volver a sentirse decepcionado. La cama, al igual que la habitación, estaba vacía.
—¿Por qué será que no me sorprende encontrarte aquí? —dijo una voz sarcástica a su espalda—. Déjame adivinar, estás buscando una bufanda, ¿no?
Sungmin  se dio la vuelta con tanta rapidez que la lámpara se tambaleó en su mano. Con un gesto rápido levantó la otra para no dejar caer la pantalla, demasiado nervioso para darse cuenta de que podría haberse quemado. Pero consiguió sujetar la lámpara antes de que se le cayera al suelo y la depositó con rapidez encima de la mesa junto a la puerta.

yota´s news


Hola!!!


A las lectoras que continúan en el blog, gracias por seguir acompañándonos...besosososo.

A las lectoras nueva BIENVENIDAS!!! disfruten de las historias que de pronto ya leyeron y las que no.

Les recuerdo que son ADAPTACIONES. Yo no soy autora, y no escribo, solo tengo dos shot original un EunHae , y un UngTae

Verán historias principalmente de Super Junior, seguidos por ZEA, e Imfact y uno que otro de otros grupos generalmente cuando son seriados. También se tomarán miembros de otros grupos para personajes de la historia, ej: Shinee o personas allegadas a los protagonistas.


Marcado VI -7




Despertar envuelto alrededor de un cuerpo caliente no era nada nuevo. Despertar envuelto alrededor de un cuerpo con el que quería estar acurrucado, perderme una y otra vez, y no dejarlo nunca… bueno, esta era mi primera vez.
Estábamos frente a frente en la estrecha cama, y Leeteuk tenía la cabeza metida debajo de mi barbilla y su aliento me hacía cosquillas en la garganta. Su brazo descansaba sobre mis costillas y una de sus largas piernas se había situado entre las mías. Estábamos tan estrechamente juntos como dos personas podrían estarlo sin tener sexo, y mi erección matutina estaba más o menos insistiendo en que me aprovechara de la situación. Palpitaba entre nosotros donde sus caderas estaban prácticamente contra las mías. Era demasiado íntimo para mi tranquilidad.
Me gustaba el sexo, mucho, y no era reacio a que quien compartiera la noche conmigo pasara la noche en mi cama. Era un profesional en salirme con la mía y distender situaciones incómodas con palabras bonitas y una sonrisa inteligente, así que por lo general nunca tuve que preocuparme de la mañana siguiente. De hecho, normalmente podía esperar una repetición cuando saliera el sol, pero de alguna manera sabía que si iba por allí con Leeteuk, a la brillante luz del día, iba a cambiar las cosas.
Ya lo sentía en la forma en que mis manos querían quedarse en su cintura. En la forma en que mi piel se estremeció y sintió viva donde tocaba la de él. En la forma en que quería simplemente mirarlo en toda su belleza desnudo y ardiente mientras se aferraba a mí.

Debutantes III -7




La librería era pintoresca y estaba repleta de libros desordenados. No obstante, Sungmin  seleccionó los volúmenes que le interesaban con rapidez. Sunny, que no leía tan rápido como él, tardó más tiempo en decidir qué libros comprar. Pero tampoco tenían prisa. Ni siquiera eran las once. Incluso llegarían a tiempo de almorzar en palacio. O quizá podrían comer en un restaurante cercano. Sería divertido. Al menos no tendrían que aguantar la cara larga de Suho que sin duda alguna les quitaría el apetito.
A Key no le interesaban los libros y había aceptado una taza de té del dueño de la tienda. Un hombre mayor y cordial que había mantenido una animada conversación sobre el palacio con el chico cuando había mencionado que eran de la corte.
Al no querer tomar té, Sungmin se había desplazado hasta su siguiente parada, una tienda de telas, al otro lado de la calle. En el enorme establecimiento había toda clase de tejidos y también una pequeña sección de hilos. Tan pronto como Sungmin entró en la tienda, se oyó tintinear la campanilla de encima de la puerta indicando que alguien había entrado detrás de él y se vio empujado al interior.
Ante tal rudeza, soltó un grito ahogado de indignación y se dio la vuelta para encontrarse a Kyuhyun con una amplia sonrisa en su cara. Desde luego no había esperado toparse con él en Bond Street. La burbujeante excitación que su presencia despertaba en él hizo acto de aparición. Pero al menos esa vez no se quedó deslumbrado al verlo. Cada vez le resultaba más fácil mirarle a la cara y no perder el hilo de sus pensamientos.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...