Donghae se acercó
a sus dos amigos y sonrió suavemente.
—Ustedes van a
estar bien. Y voy a admitir que estoy un poco celoso.
—No te preocupes,
voy a compartir mis pulgas contigo. No hay necesidad de que sea tacaño —
bromeó Hee.
Hongki, Zhoumi y Hyesung
se habían acercado y cada una abrazó a Teukkie y Hee.
—Ustedes dos van a
ser unos lobos patea traseros. —Zhoumi sonrió.
—¿Hay algún otro
tipo? —preguntó Hee, alzando una ceja.
—No en nuestra
manada —agregó Hongki.
La noche cayó
sobre la taberna y la luna claramente iluminó el cielo. Hee y Teukkie se
despidieron
mientras se
dirigían hacia la puerta con Dam, Kangin, y Siwon.
Teukkie había
hablado con su padre y él estuvo tan receptivo como habían estado Kangin y Siwon.
El
le recordó
amablemente que era mayor de edad y que era su elección. Él no había dicho nada
más,
pero su rostro se
mantuvo en una mueca permanente.
Dam les llevó a un
claro cerca de la apertura de los bosques. Ella les había dicho que estaría
encubriéndolos de
modo que la bruja no perturbaría el ritual si resultaba estar buscándolos. Lo
cual
era lo más
probable que estuviera haciendo.


