Debutantes I -7



En la estancia había muchísima gente, Youngwoon consiguió encontrar un sitio en un rincón donde nadie podría oírlos. Y Jungsoo sabía exactamente por qué necesitaba él un poco de intimidad. El pobre estaba muy confuso, y era comprensible.
-¿Sería tan amable de explicarme a qué viene todo esto? -preguntó en cuanto se detuvo y le  soltó el  brazo.
Jungsoo torció el gesto en una mueca.
-¿Debo?
Como respuesta, él se limitó a mirarle, y siguió haciéndolo hasta que Jungsoo hizo otra mueca, esta vez genuina.
-Muy bien. -Suspiró-. Pero esta historia sería mucho más interesante si se la contara otra persona. ¿Está seguro de que no prefiere que se la explique su abuelo? No me cabe la menor duda de que la exageraría para que le causara más impacto. Casi todo el mundo lo hace.
-¿Es amargura lo que aprecio en su voz? -preguntó él. Jungsoo parpadeó y le dedicó una sonrisa.
-Ha descubierto usted mi secreto.

Debutantes I -6



-¡Caramba, joven Jungsoo! -exclamó sorprendido el mayordomo-. Nunca había llegado usted tan lejos en ninguno de sus paseos. ¿Ha ocurrido algo?
Jungsoo sonrió al mayordomo de lord Eric para tranquilizarlo. Lo conocía bien, y también a su familia. De hecho, conocía prácticamente a todo el mundo en aquella pequeña zona de Yorkshire, incluyendo a los sirvientes.
Estaba empezando a sentirse incómodo, puesto que Jacobs sabía que no estaba allí porque  lo hubieran invitado. El hombre se enorgullecía de saber todo lo que guardara relación con lord Eric y, dado que  era él quien recibía a los invitados, estaría al corriente de quién debía venir.
Para sentirse un poco más cómodo, Jungsoo no fue directamente al grano. En lugar de ello, preguntó:
-¿Cómo está ahora su encantadora esposa? Mejor, espero.
-Oh, mucho mejor, joven. Y, por favor, vuelva a darle las gracias a su tío Hyesung por la receta de la infusión. Fue ideal para aliviarle la tos.
Jungsoo podría haber seguido charlando, pero notaba que las melillas le ardían y, antes de que el rubor fuera demasiado obvio, hizo acopio de valor:

Marcado V -Final



Puse la llave en la puerta del apartamento de Jjong y se sentía como el final de un largo viaje. Realmente eran solo un poco más de doce horas y había parado a tomar una siesta una vez en el camino, pero todavía se sentía como demasiado tiempo desde que había visto su rostro o podido tocar toda esa piel tonificada y tatuada.

Kkomde me saludó en la puerta cuando la abrí. Su lengua colgaba de su boca y él se levantó y puso sus patas sobre mis piernas. Iba a ser enorme cuando finalmente creciera su peludo cuerpo y estaba abrumado en como de feliz estaba de verlo. Caí de rodillas y froté mi cara en su cuello mientras me lamía toda mi cara. Obviamente fui extrañado y tuve que decir que era una más de las razones por las que supe que estaba finalmente donde se suponía que debía estar.

Era tarde, así que el apartamento estaba a oscuras. Revisé los alimentos y el agua del perro, tratando de ser silencioso en caso Jjong ya estuviera dormido. Estaba terminando mi camino hacia su dormitorio cuando un cuaderno de dibujo al azar descartado tumbado en el sofá me llamó la atención en la penumbra. Me detuve un minuto para recogerlo y sentí que mi corazón se detenía y luego comenzaba su carrera mientras hojeé las primeras páginas.

Había un par de dibujos que eran obviamente para los clientes, los tatuajes que no se habían pasado del papel a la piel, pero la mayoría de las prístinas páginas blancas estaban cubiertas con imágenes que llevaban mi cara. Docenas de todos ellos en diferentes formas y tamaños, pero, sin duda, cada imagen fue modelada desde una distinta mirada mía.

Debutantes I -5




Eric renunció a su propósito de librarse de su antagonista, sabiendo igual que sabía Junjin que a Youngwoon no le sentaría nada bien que aquel abuelo suyo no tuviera un buen recibimiento.
-Yo sé lo mismo que usted, porque de momento no quiere casarse con nadie.
Junjin se puso en pie con brusquedad, dando plena muestra de su temperamento escocés.
-¿No lo ha aceptado? juraría que me dijo que al menos estaba dispuesto a conocerlo antes...
-Y así fue.
Sacando una conclusión errónea, Junjin miró a Eric con los ojos entornados.
-Entonces, ¿no era tan hermoso con usted afirmaba?
-Oh, definitivamente es el joven más bello que he visto en mi vida -respondió Eric. Junjin suspiró y volvió a sentarse, a todas luces desilusionado.
-Confiaba en que el muchacho no permitiera que su enojo interfiriese en su propia felicidad, pero, por lo visto, necesita un poco más de tiempo para asimilar los cambios que le estamos imponiendo.

Herencia -Final



A la semana siguiente, Jian seguía intentando borrar de su mente el fin de semana. Sólo tenía que fingir que lo vivido en Star Island no era más que una estúpida fantasía, y entonces podría enfrentarse al hecho de que Lee Sang le había roto el corazón.

No era real. Nunca había sido real. Ese día no había ido a la oficina, sino que se había quedado en casa, trabajando en sus diseños originales, ignorando las punzadas de culpa cada vez que se acordaba de Ryeowook y de Donghae. A media tarde las piernas se le empezaron a entumecer, así que se levantó de delante del ordenador y fue a la cocina por el segundo donut.

De repente oyó que llamaban a la puerta. Rápidamente dejó el donut en la caja y se limpió el azúcar de las comisuras de los labios.

¿Sería Sang? En ese caso no abriría la puerta. No lo haría. No tenía absolutamente nada que decirle. Fue hacia la puerta. Miró por la mirilla. Era Taeho, cargado con una enorme pizza y una botella de tequila.

–Pepperoni y salchichas –le dijo al abrir la puerta, entrando directamente–. Espero que tengas limas.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...