Sapphire Wolf (T3)- 2



Con su mente resuelta, Hee aceleró sus pasos hacia la salida del   avión. Agarró la manivela, jalándola para abrirla, y caminó hacia una pared sólida.
—Uff —gruñó Hee, luego se congeló. Conocía ese olor. Genial, pensó, ahí voy con la cosa del olor de nuevo. Pero conocía ese olor: a madera, picante y masculinidad. Un muy, muy enojado olor masculino. Dio un paso atrás y lentamente levantó la barbilla para mirar a la cara del lobo cuyo recuerdo la había perseguido durante los últimos dos meses.
—¿Vas a alguna parte, Heechul? —preguntó Siwon, los ojos entrecerrados y los labios apretados con fuerza.
Hee miró en esos brillantes ojos. No podía hablar, no podía moverse y a estas alturas incluso respirar parecía ser demasiado para su cuerpo. El hechizo se rompió cuando oyó a Siwon gruñir y se dio cuenta que lo estaba mirando fijamente a los ojos. Su lobo vería eso como un desafío. Dio un paso atrás, pero, ya sea un desafío o no, no iba a desviar sus ojos.
Poco a poco, la ira y el dolor que le atormentaban se precipitaron de nuevo, fluyendo a través de su cuerpo entumecido, dándole vida y la capacidad de hablar una vez más.
—A Decir verdad, voy a algún lugar. No es que eso sea asunto tuyo. —Hee levantó una ceja mientras cruzaba los brazos sobre su pecho—. Entonces, si amablemente te fueras, puedo ponerme en marcha. —Hee no podía creer el dolor que atravesó su corazón mientras le Siwiía a Siwon que se fuera. Le tomó todo lo que tenía para no estremecerse ante sus propias palabras.
Sin dejarse intimidar por la actitud arrogante de Heechul, Siwon entró en el avión. Y a menos que Heechul quisiera su pecho presionado contra el de él, lo hizo tomar otro paso atrás.
—Tengo que estar en desacuerdo contigo. Considero esto muy asunto mío cuando se refiere a ti.

Pasión Nocturna (DH8)- 23




Envolviéndose los brazos alrededor del estómago, Shin se deslizó hasta el suelo.
El dolor… estaba destrozándolo aún más. No podía respirar. No podía pensar. Los gritos resonaron en su cabeza hasta que llevaron lágrimas a sus ojos. Sin su orden, Simi salió de su brazo.
—Akri —dijo, arrodillándose a su lado—. ¿Qué te lastima, akri?
—Sim —jadeó él, entre las violentas puñaladas—. No p-puedo… —sus palabras se apagaron en un gruñido.
Ella se dobló en tamaño y se transformó de una joven mujer a su forma de demonio. Su piel y cuernos eran rojos, y su cabello y labios negros, mientras que sus ojos brillaban en la oscuridad con un opaco amarillo.
Ella lo apartó de la cripta lo suficiente para deslizarse entre él y la piedra, y luego envolvió su cuerpo alrededor de Shindong. Sus alas de medianoche se doblaron sobre ambos como si fuesen un manto protector.
Los labios de Shin castañeteaban por la agonía, mientras las lágrimas fluían de sus ojos. Sentía como si algo estuviese rompiéndose dentro de él. Tenía que bloquear los gritos, o estaría inutilizado.
Simi apoyó su mejilla contra la de él, y tarareó una antigua canción de cuna mientras lo acunaba tranquilizadoramente.
—Simi te tiene, akri, y hará que las voces se vayan.
Shin se recostó en sus brazos y rezó por que tuviera razón. Porque, si ella no lo restauraba pronto, no habría nadie para reparar lo que estaba siendo destruido.

The Lover -1



Park Donghae caminaba con sigilo, escondiéndose tras los arbustos del jardín de la plaza de Saint James. Después de años de implacable sol portugués, el frío húmedo de la mañana penetraba fácilmente en sus huesos, y se estremeció a pesar del abrigo de lana que llevaba. Se detuvo en la esquina del jardín, se apretó aún más contra las ramas que sobresalían por encima de su cabeza y escudriñó la mansión londinense que se hallaba enfrente.

¿Estaba la aldaba quitada? Dada la distancia y la neblina reinante, no podía estar segura. Las ventanas que daban a la plaza tenían las contraventanas cerradas, pero como apenas había amanecido, no era una señal fiable de que el dueño estuviera fuera de la ciudad.

Con cautela, deshizo lo andado, atravesó la plaza ocultándose tras el jardín y se adentró en la callejuela de más allá. Con el corazón golpeándole con fuerza las costillas, atravesó la verja de atrás. Sin duda, en una mansión como aquella, con una afluencia continua de vendedores y proveedores, vestido como un tendero, pasaría desapercibido.

Un suave murmullo de voces emergía de la puerta entreabierta de la cocina. Donghae hizo acopio de valor, atravesó a paso rápido el patio desierto del establo, llamó con los nudillos y entró. Un corrillo de criados se agrupaba en tomo al hogar, con tazas de té humeante en la mano. Donghae se volvió hacia la mujer madura que llevaba un manojo de llaves colgado de la cintura y saludó con una reverencia. .

—Traigo un paquete para milord anunció —imitando el acento cerrado de los campesinos locales—. Mi señor me ha encargado que lo entregue personalmente.

Sapphire Wolf (T3)- 1




—Hee, no vas a regresar a los Estados Unidos así que deja de tratar de empacar tu maldita ropa —gruñó Donghae. Interceptó a Hee y le arrebató los pantalones que estaba cargando hacia una maleta abierta,   la   cual   se   encontraba   recostada caprichosamente atravesada en la gran cama. Hee lo ignoró firmemente y dio media vuelta hacia el armario para buscar más de su ropa.
—¿Podrías por favor simplemente hablar conmigo? ¿Por favor? —La voz de Donghae estaba empezando a asumir un gemido chillón.
—Oh, santo cielo. Por el amor de los oídos sanos en todo el mundo, deja tus chillidos —espetó Hee, la ropa en sus manos tornándose más arrugada cada segundo—. Donghae, no hay nada de qué hablar, ¿de acuerdo? Es lo que es.
Donghae levantó las manos en el aire mientras exhalaba con fuerza.
—No, no es lo que es, sea lo que sea que significa esa mierda. Es total y jodidamente más complicado que “es lo que es”.
Donghae estaba empezando a desesperarse, y aunque cuando Hee comenzó este pequeño truco, Donghae pensó que tirar su maleta por la ventana podría ser drástico… sí, ya no lo era tanto.
Mientras Hee continuaba lanzando la ropa en la maleta, Donghae decidió que los tiempos desesperados necesitaban medidas desesperadas.

Pasión Nocturna (DH8)- 22




Leeteuk estaba sentado en una silla borgoña cerca de una ventana con pesadas cortinas. Miró alrededor, a la formal y elegante mansión. A diferencia de su hogar, no había nada atrayente allí. Hablaba de un hombre que era implacable y formidable, pretencioso y condescendiente. Frío. Incluso un poquito maligno y alarmante.
Todo lo que le habían dicho que esperara de Choi Siwon.
¿Cómo se había enganchado Heechul con un hombre semejante? Su hermano no era ninguna de esas cosas.
Bueno, Heechul podía ser maligno, pero en el caso de su gemelo esa era una cualidad casi encantadora.
Pareció tomar una eternidad hasta que escuchó a Heechul bajando las escaleras.
—¡Heechul!
El tono susurrado era implacable y dominante.
Cuando Heechul no atacó con una cáustica réplica, Leeteuk se levantó para investigar. Se mantuvo en las sombras, para poder observar a Siwon con Heechul en las escaleras.
Estaba vestido con pantalones negros y una camisa negra con algunos botones desprendidos. Su rostro era elegantemente esculpido. Perfecto.
Poder y control emanaban de cada parte de él. Este definitivamente no era el tipo de hombre que atraía a Heechul.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...