Soulmate (DH3)- 22




–Tu esposo está muerto. El murió hace mil quinientos años y fue enterrado en tu patria. Sungmin no es Shengmin.

Kyuhyun rugió con su cólera y dolor. No era verdad. Sungmin era su esposo. Él lo sentía. Él lo sabía. Sungmin era todo lo que le importaba.

Todo lo que importaba.

Antes de que pudiera pensarlo dos veces, él atacó a Shindong. Cogió la garganta del Atlante entre sus manos y lo sacudió, intentando hacerlo entender.

–¡El no está muerto! –rugió–. Maldito seas, él no está muerto.

Shindong  rompió su asimiento y usó sus poderes para inmovilizarlo.
  
Kyuhyun siseó y gruñó mientras intentaba liberarse, pero fue inútil.

Y en aquel momento, comprendió justo cuán lejos había ido. Había atacado a Shindong.

El pensamiento le aclaró la mente. Shindong  tenía razón. Si no se calmaba y se controlaba, podría lograr que los mataran a todos.

A todos ellos.

Soulmate (DH3)- 21




–¿Qué te hizo querer ser artista? –preguntó Kyuhyun

–Amo trabajar con mis manos.

Él lo alcanzó a través de la mesa y tomó su mano izquierda con la suya.

–Tienes manos hermosas.

–Gracias. Ellas son lo más valioso que un artista jamás puede tener. Solía tener pesadillas en que algo les pasaba, una herida severa o quemadura lo que me impediría volver a usarlas para la cerámica o para dibujar. El Arte es mi vida. No sé lo que yo haría si yo no pudiera crear.

Kyuhyun cerró sus ojos mientras la agonía lo invadía. Sus emociones se arremolinaron, pero las controló. Él tenía que hacerlo. El reloj hacía tictac para ellos.

Sungmin le dio un bocado de su ensalada y él hizo todo lo posible por no estremecerse.

–¿Por qué tus ojos ya han cambiado? –preguntó Sungmin.

Él tragó el bocado y tomó un sorbo de vino.

–Parte de la carga de ser Dark Hunter. Nos convertimos en depredadores para poder detectar y matar a los Daimons. Nuestros ojos se hacen negros y se dilatan mucho más que los ojos humanos para que podamos ver en la oscuridad.

Soulmate (DH3)- 20




Sungmin sintió la adrenalina precipitándose mientras se acercaban al bar de motoristas. Este era el mejor lugar en la ciudad para venir a encontrar amigos, comer buena comida, y encontrar todo tipo de cosas divertidas para hacer.

–No me dijiste que íbamos al Empire.

Kyuhyun frunció el ceño.

–¿Tu sabes sobre The Empire?

–Cariño, no hay ni un joven o mujer en esta ciudad que no sepa sobre The Empire, la Tierra de Maravillosos Dioses. Te lo juro, mis amigos y yo queremos unirnos y proponer a Mama Ha para un premio por su política de no contratar a cualquier hombre que no sea realmente muy atractivo.

Sungmin notó la mueca ofendida en su cara y no pudo menos que reírse.

–No es que tu no seas atractivo. Tu seguramente puedes tener un lugar en The Empire. ¿Pero enfréntalo, jamás has notado que este lugar es como paraíso para jóvenes y mujeres?

–No. Francamente puedo decir que nunca he notado que apuestos son los hombres en The Empire. Tampoco jamás me ha preocupado.

Soulmate (DH3)- 19




–¿Hola, Sungmin, tienes algo nuevo?

Sungmin dio vuelta para ver a Hwang Kwanghee acercarse a él por el frente del carro. Verdaderamente adorable, Kwanghee era uno de sus clientes regulares. Hasta había tomado algunas de las pinturas de Sungmin y las había usado en su pequeña tienda de modas.

–No –dijo Sungmin–, lamentablemente. No he estado pintando fantasías o cosas de Jackson Square últimamente. He estado trabajando sobre todo en piezas por encargo.

–Mala suerte, acabo de mudarme a un apartamento nuevo y esperaba que tuvieras algo para hacer tolerables las monótonas paredes.

Sungmin frunció el ceño. A Kwanghee le gustaba su lugar en Iberville.

–¿Por qué te mudaste?

–A Jongmin no le gustaba venir a la ciudad de noche entonces pensé que sería más fácil si viviera más cerca de donde trabaja.

–Pero tu trabajas en el centro.

–Lo sé. Ese es uno de los sacrificios que tenemos que hacer por amor. –le ofreció a Sungmin una sonrisa, pero Sungmin podía decir que era sólo una fachada.

Soulmate (DH3)- 18




Kyuhyun se despertó ante la suavidad del roce de una mano sobre su cabello. Él no tuvo que abrir los ojos para saber quien lo estaba tocando. Él podía sentirlo de todas maneras en su corazón.

Sungmin.

–Buenos días –dijo.

–Tardes.

Le dio una taza de café. Kyuhyun tomó un trago, esperando estremecerse, pero en realidad estaba
bueno. Muy bueno.

Ante su mirada sorprendida, él se rió.

–Mis padres venden café en el bar. No puedo beber ese brebaje, pero realmente sé como hacerlo.

–Lo haces muy bien. ¿Qué hiciste mientras dormía?

–Trabajé. Tengo que encontrarme con un cliente y mostrarle algunas piezas de las que me encargó. Si realmente le gustan, él va a darme un contrato para suministrar el material gráfico y los murales para su cadena de restaurantes.

–¿De verdad? –preguntó, impresionado por las noticias.

–Si consigo el contrato, no trabajaré más en la plaza. Finalmente tendré bastante dinero como para abrir mi propio estudio.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...