Encontrar
a Kyuhyun no resultó tan sencillo como Sungmin había previsto. Aunque le había visto
brevemente en un par de fiestas en palacio después de aquella desafortunada
noche, había oído que ya no residía allí. Ni siquiera lo había visto en las
celebraciones posteriores al nacimiento del nuevo príncipe cuando la reina dio
a luz a primeros de noviembre a quien se convertiría en el nuevo heredero al
trono.
Pero
sabía que Kyuhyun vivía en Londres, aunque no supiera exactamente dónde y no
conocía a nadie en esa ciudad a quien poder preguntarle. Podría haberle preguntado
a Lee Sukchun, pero no lo había visto desde que le había dado la nota que debía
entregar a Kyuhyun, y tampoco quería hablar con él. Además, Kyuhyun debía de
haberle dicho que no se podía confiar en él, y quizás eso explicara por qué Sukchun
no se había puesto en contacto con Sungmin de nuevo.
Por
fin, le contó a Sunny sus dificultades y, una hora más tarde, la doncella
regresó con la dirección. Keets de nuevo. ¡Qué hombre tan increíble!
Sungmin
decidió esperar al día siguiente para ir
a casa de Kyuhyun. De esa manera podría salir temprano para llegar antes de que
él comenzara con sus actividades diarias. Debería haberle dicho a Sunny que ese
día acudiera a palacio un poco más temprano y lo acompañara, pero realmente no
necesitaba a una chaperona cuando sólo iba a ir a la casa de Kyuhyun y luego
regresaría directamente a palacio; incluso esperaba estar de vuelta antes de
que se produjeran sus náuseas matutinas.


