Mío -Capítulo 5



Hyukjae lo cogió en brazos y lo colocó en el centro de la cama tras quitar con brusquedad la colcha y dejarla hecha un gurruño a los pies. Donghae se deslizó hacia la parte superior y sintió la suavidad de la sábana de seda negra acariciándole el trasero. Hyukjae se sentó en el borde, abrió el cajón de la mesilla y sacó cuatro esposas forradas ensambladas con una cadena y un largo lazo de seda negra.

—Sumisión absoluta —susurró Donghae mientras apoyaba la cabeza en los almohadones de seda.

—Sí —asintió Hyukjae en voz baja mientras le recorría el cuerpo con una mirada hambrienta y lo
cogía del brazo para ponerle las esposas.

No tenía la menor duda de que Hyukjae había repetido esta operación muchas veces: en menos de un minuto lo tenía atada a la cama y abierto de piernas. Contempló con curiosidad cada uno de los movimientos de Hyukjae, que recorría su cuerpo con ojos voraces.

Le sorprendió su propia forma de reaccionar: cuanto más indefenso se encontraba, cuantas más partes de su cuerpo quedaban esposadas a la cama, más excitado estaba. Estar atado de pies y manos para que él lo tomara a su antojo le ofrecía una libertad que nunca había experimentado. No tenía que tomar decisiones ni preocuparse por si él sentía placer o no. El amo era él y lo único que tenía que hacer era esperar a ser complacido. Estar atado a su cama le resultaba tan erótico que trató de balancear las caderas, pero las esposas se lo impidieron. No se hizo daño, pero se dio cuenta de que apenas podía moverse y exhaló un gemido sensual.

Sapphire Wolf (T4)-8




Mi amor. —Kangin acarició el rostro de Leeteuk mientras trataba de despertarlo—. Tenemos que
prepararnos.

Todos los demás ya se habían levantado y comenzado a prepararse para el viaje que cada uno tenía por delante. Kangin había dejado dormir a Leeteuk diez minutos extra, sabiendo que las emociones iban a ser intensas hoy. Iba a ser agotador.

Para su sorpresa, su compañero odia-mañanas se sentó repentinamente. Lo miró, su cabello un desastre de dormir. En lugar de una sonrisa vio el duro destello de la determinación en sus ojos.

—Sé que quieres saltar y salir corriendo por la puerta, Angel, pero no podemos ayudar a Hee o Siwon
si no cuidamos de nosotros mismos. Así que una ducha rápida, después comida. ¿De acuerdo?

—Dime que vamos a arreglar esto, Kangin. Sé que me lo dijiste anoche, pero he dormido desde
entonces. Así que por favor dime que lo encontraremos y que recuperaremos los recuerdos de él.

Kangin se puso de pie y caminó al otro lado de la cama. Tomando su mano, tiró de él para colocarlo
delante. Inclinó su barbilla de modo que estuviera mirando a los ojos que podría mirar por el resto
de la eternidad.

—Te doy mi palabra. Haré lo imposible por traer a Hee de vuelta con nosotros y restablecer a Siwon.
Ellos son tanto mi familia como la tuya y son de la manada. Protejo lo que es mío. Y aunque no soy Alfa, soy el príncipe de los Suju de Corea. Siwon y Hee son míos. ¿Está claro?

Luna Negra (DH10)-2




Cuando Minwoo se dirigía a la cocina con los pedidos en la mano, un grupo bullicioso que bajaba las escaleras se detuvo. Se maldijo por dentro al verlos.

Chacales.

Dos mujeres y cuatro hombres. Debían de haberse tele transportado al piso superior que estaba reservado para ese tipo de actividad, se trataba de una zona a salvo de los seres humanos para que nunca sospecharan lo que realmente era el Empire. Para ellos era sólo un club.

Para los Were-Hunter, era terreno neutral donde no podían ser atacados.

Y si había algo que odiaba más que a los lobos, era a sus primos caninos, los chacales. Si ser un chacal no era bastante malo ya, estos eran también Centinelas Arcadianns y por la mirada que tenían estaban a la caza de alguien.

Suspirando pesadamente, miró hacia los lobos Katagaria, preguntándose cómo iban a reaccionar ante la presencia de los Chacales Arcadianns.

Lo último que necesitaba era que estallara una lucha feroz entre un clan de centinelas y una manada de Strati. Especialmente Strati con jóvenes que proteger. Lo que les hacía incluso más fueros y violentos de lo normal.

Volvió de nuevo a la barra, pero su camino fue interrumpido cuando uno de los chacales se tele transportó delante de él. El hombre lo miró de arriba abajo con una mueca de asco.

Minwoo estrechó su mirada en él.

Mío -Capítulo 4




—¿Aquí te sientes solo? —preguntó perplejo mientras sus ojos oscuros lo miraban fijamente. Prosiguió con tono de preocupación—: ¿No te gusta vivir aquí?

—Sí, sí… La casa es preciosa, Hyukjae. ¿Cómo no iba a estar feliz? —Tomó aire y trató de explicarse mejor—. Es que estaba acostumbrado a no tener tiempo para pensar, a no tener tiempo para mí. Lleva tiempo acostumbrarse a dejar de vivir a un ritmo frenético.

—Más bien suicida —repuso con cierta crispación—. Ese estilo de vida te estaba matando por dentro, Donghae.

—Lo sé. Y de verdad que te agradezco todo lo que estás haciendo por mí. En serio. Lo único que pasa es que mi vida ha cambiado mucho —insistió para que no la tomara por un desagradecido. Joder, si no fuera por su generosidad, ahora mismo estaría en la calle, pero aun así…—. Me resultaría más agradable si pudiera pasar tiempo aquí contigo.

—¿Quieres pasar tiempo conmigo? —preguntó asombrado examinando el rostro de Donghae.

—Claro que sí. Pero sé que estás muy liado y pensé que quizá me estabas evitando después…,bueno, después de…

—¿Después de que te dijera que quería follarte? —preguntó sin andarse con rodeos, apresando los ojos de Donghae con la mirada.

—Sí —susurró.

Sapphire Wolf (T4)-7




Donghae, Teukkie, Kangin, Hyukjae, Hongki, y Zhoumi todos miraron en shock mientras Siwon, el grande, el fuerte e inamovible Siwon, perdía el control.

Siwon levantándose desde el suelo y con su velocidad de lobo cruzó al otro lado de la habitación, agarrando sillas y arrojándolas. Se hicieron añicos, golpeando las paredes con tal fuerza que sacudió la taberna. Siwon gruñó, sin dejar de causar estragos a todo a su paso. Su aullido de dolor se extendió por el edificio, haciendo que todo el mundo se arrodillara mientras el poder salía de él.

De repente, la puerta de la habitación se abrió y Junjin irrumpió. Su propio poder llenó la habitación,
envolviéndose alrededor de Siwon y tirando de él hacia abajo.

—Cálmate, Beta. —Las palabras de Junjin fueron firmes, mezcladas con la promesa de castigo a su Beta si no conseguía ponerse bajo control.

Siwon inclinó su cabeza.

—Le he fallado. No me acuerdo de él, pero incluso mientras estoy aquí puedo sentir a mi lobo
gruñéndome. Mi propio lobo me reprende por no cuidar de él.

—¿Me estás diciendo que tu lobo lo recuerda? —preguntó Junjin.

—No sé si lo recuerda como nuestro compañero, pero siente una conexión con él, quiere protegerlo.
—Siwon miró a su alrededor, el remordimiento llenándolo ante la evidencia de su pérdida de control
—. Voy a arreglar esto, Alfa —le dijo a Junjin.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...