Soulmate (DH3)- 12




Kyuhyun rompió más leyes de exceso de velocidad de las que quería contemplar, llevó a Sungmin a su loft y luego usó su teléfono de pared para llamar a Shindong.

–¿Qué haces en la ciudad? –Shindong demandó.

–Me dijeron que estabas tratando de ubicarme.

–¿Dicho por quien? Pensé que mis instrucciones eran claras. Tenías que quedarte en tu cabaña con el joven.

Kyuhyun frunció el ceño. Esto era raro. Ara nunca se había equivocado antes, ni le había mentido.

–Lo hiciste, pero entonces, –hizo una pausa mientras trataba de entender la situación. ¿Que estaba pasando aquí?

–¿Sí?

–Nada, T-Rex, creo que te malinterpreté.

–Entonces, ¿por qué estás aun al teléfono conmigo? –preguntó–. Debes llevarlo de regreso a tu cabaña. Ahora.

Kyuhyun no se preocupó por su tono arrogante. Shindong podía ser evasivo y molesto, pero nunca antes había sido un estúpido autoritario.

Soulmate (DH3)- 11




Kyuhyun se despertó poco antes de la puesta de sol con una mala sensación en su estómago. Se sentía tan solo.

Sus emociones en carne viva y hecha jirones. No se había sentido así en siglos. No había sentido tanto dolor desde la noche en que Shindong le había enseñado a enterrar sus emociones.

Esta noche, realmente sentía la soledad de su vida. El dolor quemante le desgarraba el pecho, y tenía que luchar por respirar.

Hasta que percibió una aroma de algo extraño en su piel y en su cama.

Sungmin.

Su corazón instantáneamente se aligeró al pensar en él y la forma en que encaraba su vida vibrante.

Inspirando su preciado perfume, se dio vuelta y encontró la cama vacía. Kyuhyun frunció el ceño.

–¿Sungmin?

Miró alrededor y no lo vio por ningún lado.

Soulmate (DH3)- 10




Sungmin despertó con un sentimiento de cálida serenidad, muy intensa en su corazón. Sintió el peso de Kyuhyun detrás y sonrió con somnolencia.

Realmente no recordaba su sueño aparte del hecho que había sido sobre Kyuhyun. Y lo había confortado.

Comprobó su reloj de pulsera y vio que ya era después del mediodía. Debería estar trabajando en este momento, vendiendo sus artesanías en la plaza. Pero tenía pocas ganas de salir de este futón. Dándose vuelta, se acurrucó contra el cuerpo de Kyuhyun. Colocó su cabeza en su hombro y trazó el tatuaje de su pecho. Era tan cálido y atractivo.

–Es bueno tenerte en casa, amor –le murmuró esas palabras a él en un lenguaje que sólo había oído una vez antes, anoche, cuándo habían estado haciendo el amor, pero le entendió.

Levantó la cabeza y se percató que él aun dormía como un tronco.

–¿Kyu?

Sus ojos se abrieron rápidamente. Le frunció el ceño.

–¿Necesitas algo? –Sungmin sacudió la cabeza.

Mientras él yacía allí, de espaldas, vio algo en su imaginación. Era como un recuerdo vago de la infancia.

Soulmate (DH3)- 9




Mientras Kyuhyun le mostraba donde colocar su bolso y mochila, el teléfono sonó.

Kyuhyun lo contestó mientras él desempacaba algunos artículos de primera necesidad y los colocaba en el estante.

–Oye Minho..., sí supe lo de Yesung. –Lo miró tímidamente mientras escuchaba–. Nah... hombre. Yo...No estoy solo en este momento, ¿Ok?

Se alejó, pero aun lo podía oír tranquilamente. Estaba actuando nerviosamente y él se preguntaba por qué.

–Hablé con Yesung más temprano, y definitivamente había estado absorbiendo ese húmedo jugo rojo, antes de que eso ocurriera. No sé que le sucedió, pero estaba de un humor de perros. –Hizo una pausa por varios minutos–. Sí, y escucha, tengo a un joven aquí, su nombre es Sungmin. Si él te llama por cualquier cosa, lo atiendes sin abrir tu boca... Sí, te llamaré. –Colgó el teléfono.

–¿Quién es Minho? –preguntó.

–Es mi asistente personal. Él está en nómina, así que cualquier cosa que necesites, solo marca el cuatro y el signo numeral y sonará su teléfono celular.

Ooh eso era perfecto.

Soulmate (DH3)- 8




Para cuando Kyuhyun llegó al club de Sungmin, la calle de la entrada del club y el callejón trasero eran un completo caos. Una multitud estaba por los alrededores, había dos ambulancias estacionadas y los médicos atendían a tres oficiales heridos. Alguien los había golpeado hasta hacerlos papilla.

Se detuvo cerca de una ambulancia mientras oía al oficial dando su informe a un detective.

–Al menos media dos metros. Esbelto, vestía de negro, con pelo negro. Al final de los veinte con una garra de plata enorme en la mano. Lucía como el mismísimo diablo cuando llegamos. Hombre, nos desgarró de lado a lado como si fuéramos nada. Al menos le disparé dos balas y ni siquiera se sobresaltó cuando le disparé. Él siguió avanzando hacia nosotros. Debe ser un PCP o algo.

Kyuhyun se congeló.

Yesung. No había nadie más que pudiera coincidir con esa descripción.

Demonios. No debería haber dejado el área mientras Yesung estaba por ahí. Yesung los debía haber atacado justamente unos pocos minutos después de que se fuera.

–Entonces ¿qué ocurrió? –preguntó el detective.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...