Amante del Aristócrata- Capítulo 16



Aunque Kangin le había asegurado que no debía temer a Shangho ahora que lo vigilaban, Leeteuk estuvo casi una semana sin salir de casa. Envió a su lacayo a casa de la modista para cancelar dos pruebas. Por suerte, esa misma semana había contratado a un lacayo y al resto de los criados.

    Tampoco regresó a la bonita tienda donde había comprado todo lo necesario para los regalos de Navidad de Kangin: una corbata y pañuelos con sus iniciales bordadas y algunas camisas de seda, varias de las cuales ya estaban terminadas.

    Paradójicamente, el día en que se toparon con Shangho no estaba tan asustado como al siguiente, después de pasar la noche con Kangin. Aunque él no había dicho una sola palabra más al respecto después de sus advertencias, Leeteuk había percibido su miedo.

    Quedarse encerrado en casa tenía algunas ventajas.

Último Deseo- Capítulo 12



Kevin miró el aro de Hyukjae. Era blanco como la nieve, con sólo la más mínima indirecta dorada moviéndose dentro. Su vínculo no era completo.

Dejarlo tan bien como nuevo.

No iba a ser fácil llevarlo a cabo. Los rasguños y moretones leves eran bastante fáciles de arreglar. Kevin lo hacía con un mero pensamiento, ahora que tenía el cuerpo abastecido de combustible con el poder de la sangre de Hyukjae.

Cuando ya no quedaba nada para corregir físicamente, lo único que se le ocurría hacer era usar la magia de la paz vinculante con Hyukjae. Era bastante común para los de su raza, forzar una promesa en aquellos que curaban para que nunca pudieran levantar su mano contra ellos en un futuro. La práctica era útil cuando las ocasionales guerras entre las razas estallaban.

O para cuando uno de los Suju perdía su alma.

Amante del Aristócrata- Capítulo 15



Teniendo en cuenta que el plan original de Kangin era hacer unos cuantos recados que no exigían contacto social alguno, se estaba encontrando con muchos conocidos. Primero con Shinyoung y ahora, en la tienda de su sastre, con su primo Yesung.

    Sin embargo, este segundo encuentro no le preocupó, pues Leeteuk estaba en el coche y él pronto dejó a Yesung en la sastrería... o eso creía. Al parecer, Yesung estaba ansioso por ponerlo al tanto de los últimos chismorreos y lo siguió hasta el coche. Y allí vio a Leeteuk, aunque el joven hizo lo posible para ocultarse en un rincón del asiento. Lo que con aquel maldito traje naranja era una empresa imposible, desde luego.

    Yesung era el hijo mayor de Zhoumi, aunque tenía tres años menos que Kangin. Y no iba a dejarse amedrentar por la presencia de Leeteuk. Yesung no preguntó quién era el joven ni qué hacía allí, y Kangin tampoco le proporcionó la información voluntariamente. Pero en ese momento aparecieron dos amigos de Yesung y, el más locuaz de los dos, tras cinco minutos de mirar a Leeteuk con expresión insinuante, tocó un tema que ya empezaba a ser habitual:

Amante del Aristócrata- Capítulo 14



    —Ya sé por qué mi padre convocó una reunión —dijo Kangin en cuanto entró en el salón.

    Leeteuk estaba sentado en un sillón junto a la ventana, leyendo. Se apresuró a dejar el libro en cuestión y alzó la vista para mirar a Kangin. Parecía perplejo.

    Pero su voz sonó tan calma como siempre:

    —No sabía que había una reunión. ¿Debería haberlo sabido?

    —No. Tienes razón. Anoche abandonaste la habitación con los otros jóvenes.

    Leeteuk arrugó la frente.

    —Si no te importa, no me recuerdes aquello.

Último Deseo- Capítulo 11



La postura de Hyukjae gritaba lo enojado que estaba, pero le entregó la carpeta. Donghae la abrió, preparándose para enfrentar al demonio que había acabado y destruido tantas vidas. Sin embargo, el rostro que le recibió no fue el de Sooman. Él definitivamente no era un ser humano, con brillantes ojos verdes y labios delgados que apenas cubrían sus dientes puntiagudos, pero no era lo que había esperado.

Había algo familiar en él. El ángulo de la foto era extraño, apuntaba hacia arriba, de modo que tenía una buena vista del interior de su nariz. La piel de su cuello era texturizada, como si tuviera algún tipo de escamas. Tal vez se trataba de un truco de la luz.

Su mano huesuda estaba levantada como si pudiera bloquear el flash, así que se podían ver las venas bajo la piel pálida, negras y sobresaliendo de sus muñecas. La expresión de su rostro era una de salvaje odio y hambre.

Eso era la clave que necesitaba.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...