Sapphire Wolf (T6)-16



Dambi esperó hasta que los dos machos estuvieran fuera de vista antes de voltearse de nuevo hacia la manada. Hizo señas, y poco a poco, Junjin se encaminó hacia ella y los demás caminaron detrás de él. Se movieron lenta y cautelosamente, sus ojos mirando alrededor y sus oídos temblando. Dambi sentía como que si estuvieran caminando en la cuerda floja y que en cualquier momento uno de ellos iba a caer, pero en lugar de causar su muerte, causarían la de alguien más.
Dambi miró a Henry una vez que finalmente habían llegado a ella.
—¿Cómo lo llevas, Henry? —La pregunta no tenía nada del usual sarcasmo que era común de Dambi, sino que mostraba verdadera preocupación por sus hermanos.
Henry lucía cansado y tenso. Dambi podía ver sus dedos crispados con la necesidad de tocar a Zhoumi y lo mataba no poder hacerlo.
—Estoy lidiando con esto —le dijo finalmente.
—Bien. —Dambi asintió. Se volteó y miró hacia la mansión de la manada y, con un gesto de firmeza, dió un paso adelante—. Hagamos esto —dijo e hizo señas para que los otros la siguieran.
Cuando llegaron a la puerta, Dambi dejó salir un suspiro y descubrió que sus manos estaban temblando. Bufó para sí misma. La imperturbable Dambi temblando en sus botas, pensó. Sin dudar de nuevo, puso la mano en el pestillo sobre la manija de la puerta y lo presionó para abrirla.

Marcado III -13



—Dame un par de minutos para hablar con Eric y podemos irnos. Hyukjae me dejó aquí.
Me reí un poco.
—¿Vas a viajar en el Cooper?
Él gimió y se marchó sin decir nada más. No voy a mentir: observé su culo todo el camino hasta que la voz de Zhoumi rompió a través de mi ensoñación.
—Kangin. —Su tono era medio conciliador y medio resignado.
Kangin levantó una mano y negó con la cabeza. Me pareció que estaba triste, o tal vez reconciliado con el hecho de que Zhoumi solo iba a verlo de una manera.
—Simplemente no lo hagas. Aprecio todo lo que has hecho por mí, ya que tú podrías solo haberme dejado en ese hospital, lo que yo nunca, nunca  seré capaz de pagarte, Zhou. Pero no siempre voy a ser el malo. Me gusta esto aquí. Me gusta este bar, y lo creas o no, respeto mucho a Siwon. Él es un buen tipo. No me gustaría hacer nada para molestarlo. Sé que piensas que solo soy capaz de velar por mí mismo, pero casi morir me dio una perspectiva ligeramente nueva de la vida. Tener a tu hermanito salvando tu culo sin cesar se  pone añejo.
Zhoumi pareció quedarse en silencio, por lo que Henry intentó.
—Kangin, hombre, vamos. Ustedes pueden arreglar esto más tarde.
La cabeza rubia se  sacudió  negativamente.

Olvida... 2



Heecheol oyó el nombre de Siwan, pero no le dijo nada. Le sonrió a Kwanghee y, cuando miró educadamente al hombre que estaba a su lado, sus ojos se abrieron como platos. Se quedó pálido y bajó lentamente la mirada mientras el corazón le latía como si le quisiera salir del pecho. Siwan destacaba por encima de la multitud, con su esmoquin negro y esa aura de arrogancia y virilidad que era imposible de ignorar. Pero eso fue lo que él hizo.
Heecheol no podía creerlo, un error en su vida, y se presentaba delante de él. Se había acostado con él sin saber cómo se llamaba. Acostarse... no, tenía que llamar las cosas por su nombre: sexo, habían tenido sexo ilícito y nada más que eso. Se odiaba a sí mismo y a él por haber sido infiel a su novio, que no debía estar muy lejos.
Con el estómago encogido y un terrible esfuerzo, murmuró Heecheol.
—Encantado de conocerte —sin casi mirarlo, volvió su atención a Siwon.

Para Im Siwan era una experiencia completamente nueva, y no del todo agradable que lo ignoraran de ese modo, pero no iba a dejar que aquel gato promiscuo se saliera con la suya, a pesar de seguir con Kwanghee colgado de su brazo.
—Hola... Heecheol, ¿verdad? —murmuró con voz provocativa. Él volvió a mirarlo con ojos fríos.
—Sí. Hola —y apartó la mirada de nuevo.

Sapphire Wolf (T6)- 15



—¿A dónde fue el dragón gigante? —Sora señaló al claro donde la bestia había caído, el cual ahora estaba vacío.
Hyungsik se encogió de hombros como si un dragón gigante no acabara de desaparecer.
—No era de este reino, así que al morir no permaneció aquí. Fue devuelto a su reino donde yacerá en su descanso eterno.
Jungsoo, Sora, Minwoo y Hyungsik estaban justo en el borde del bosque, mientras que los otros Elfos reunían las flechas de modo que ni seres humanos u otros seres sobrenaturales las encontrarían.
—¿A dónde vamos desde aquí? —le preguntó Hyungsik a Jungsoo.
Jungsoo se detuvo y miró a Sora. Ella vio la pregunta en sus ojos y se conmovió por el hecho de que la mirara para pedirle consejo.
—Muy bien podrías decirle, va a descubrirlo de todos modos —le dijo ella. Jungsoo hizo un gesto decidido y volvió a mirar a Hyungsik.
—Hice un trato con Desdémona. En ese momento, pensé que era mi única opción. Necesitaba una compañera y necesitaba magia para mi pueblo. La magia en el reino de los humanos se está haciendo escasa desde que las Fae se han confinado en su propio reino. Las divisiones entre los seres sobrenaturales nos han estado matando lentamente. Mona me pidió un favor, una que solo el Rey de los Hechiceros podría llevar a cabo.

Marcado III -12



No me sentía mejor después de hablar con Heechul sobre cómo me sentía con respecto a mi familia, pero tampoco me sentía peor. No sentía la necesidad de engullir una botella de alcohol y estaba bastante seguro de que podría pasar el resto de la noche   sin tener pesadillas. 
Casi le paso por encima cuando se detuvo frente a mí y se volvió. Tuve que envolver mis brazos alrededor de su pequeño cuerpo para evitar que se cayera al suelo. Él se rio un poco contra el centro de mi pecho y agarró la tela de mi camiseta en sus manos y empezó a tirar de mí hacia mi habitación.
No es que no quisiera montar ese bote pero tampoco quería comenzar algo que después lamentara.
—Uh... ¿Qué estás haciendo, Medio-Litro?
Esas cejas rubias bailaron sobre su frente mientras continuaba andando hacia atrás moviéndome junto a él. Tenía los ojos muy animados y brillantes, una pequeña sonrisa jugaba en toda esa boca y deseé tener sueños sobre eso en vez de mis pesadillas. Me miraba de una manera que no hacía que mi polla se pusiera dura, pero hacia algo en mi pecho contraerse y liberarse como un resorte.
—Tienes malos sueños. No quiero que los tengas. Así que voy a darte algo mejor que llevarte a la cama.
Oh, gracias, Jesús. Le di una patada a la puerta detrás de nosotros y le dejé tirar de mi camisa por encima de mi cabeza.

yota´s news : De regreso?

 Buenas tardes a todas las lectoras. Después de un año  y casi 4 meses regreso a saludarlas y comentarles nuevas.  Me gustaría decirle...